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Sábado, 14 de Diciembre de 2019

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Reducir la velocidad de los barcos baja un 24% la contaminación

Los países miembros de la Organización Marítima Internacional se reúnen esta semana en Londres para analizar esta medida, porque una reducción de sólo el 20% provocaría no sólo una bajada del 24% en las emisiones contaminantes, también disminuiría un 66% el ruido y un 20% los gases que provocan el cambio climático

Imagen de archivo /

Los coches tienen fijado un límite de velocidad en prácticamente todo el mundo, pero los barcos, no, y este es el sistema que transporta ahora el 80% de las mercancías.

Sin embargo, una reducción de sólo el 20% en la velocidad media de los buques provocaría importantes efectos positivos y no sólo en la lucha contra el cambio climático.

De hecho, los gases de efecto invernadero disminuirían un 20%, pero las emisiones tóxicas caerían también un 24% y estamos hablando de tóxicos tan importantes como el azufre y el dióxido de nitrógeno, que afectan ahora negativamente a los habitantes de las ciudades con puerto, como Barcelona o Marsella

Además, a menor velocidad, los millones de barcos que navegan ahora por todo el planeta generarían también un 66% menos de ruido y esto, a su vez, reduciría las posibilidades de colisiones con ballenas un 78%.

Problema

El problema es que el tráfico marítimo no se incluyó en el Acuerdo de París para poder reducir sus emisiones contaminantes, a pesar de las ventajas que se producirían según un informe realizado por las organizaciones "Seas at Risk" y "Transport & Environment".

Según este informe, si los barcos viajan más lentamente, queman también menos combustible y esto, a su vez, también reduciría la contaminación por partículas tóxicas en suspensión que afecta a las ciudades costeras y a regiones tan alejadas como Groenlandia o el Polo Norte.

"Siempre se gana", ha explicado a la BBC John Maggs, experto de la organización "Seas at Risk".

Debate

Pero no todos los países son favorables a esta medida. De hecho, de cara a la reunión en Londres, Francia ha propuesto aprobar esta reducción de la velocidad sólo para petroleros y embarcaciones que transportan cereales, pero no para los cruceros turísticos o los barcos de contenedores.

Mientras tanto, Dinamarca es partidaria de aplicar objetivos de reducción generales a este sector industrial, como ya ocurre con las empresas que producen energía eléctrica.

Y ya existe un precedente. En 2008, debido a la crisis económica, las principales compañías navieras ya decidieron, de forma voluntaria, reducir la velocidad de sus buques para reducir la factura en combustible. La velocidad media cayó un 12%, el consumo de combustible disminuyó un 27% y esto redujo de forma significativa las emisiones contaminantes del tráfico por mar.

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