Internacional
Portugal

El Parlamento luso silencia a las formaciones pequeñas y las deja sin derecho a intervenir en los debates en el hemiciclo

Los únicos diputados del ultraderechista Chega y la formación ecosocialista Livre están entre los afectados por la medida

El Parlamento luso silencia a las formaciones pequeñas / Carlos Costa (Getty Images)

Lisboa

La Asamblea de la República Portuguesa de la recién-estrenada XIV legislatura es la más fraccionada de la historia democrática del país vecino: un total de 10 formaciones han conseguido representación parlamentaria, entre ellas tres que irrumpen en el hemiciclo por primera vez. El ultraderechista Chega, la formación socioliberal Iniciativa Liberal (IL), y el partido ecosocialista Livre se hicieron con un escaño cada uno, y de momento sus diputados se han esforzado por hacerse notar: durante el debate inaugural sobre el Programa de Gobierno del primer ministro socialista António Costa los discursos de André Ventura, João Cotrim de Figueiredo y Joacine Katar Moreira fueron entre los más comentados, y sus declaraciones desde la tribuna dieron para especular sobre cómo éstos diputados intentarían influenciar el curso político desde sus respectivas posiciones minoritarias.

Sin embargo, es posible que pase mucho tiempo antes de que se vuelvan a oír las voces de los representantes de estas formaciones en el hemiciclo del Palacio de São Bento: el grupo de trabajo de la Mesa de la Asamblea de la República ha decidido “silenciar” a los partidos más pequeños y decretado que no tendrán derecho a intervenir en la mayoría de los debates –entre ellos las sesiones de control del Gobierno y el debate del Estado de la Nación– que se celebren en el Parlamento luso.

En el informe emitido por el grupo se afirma que el actual Reglamento de órgano legislativo de Portugal apenas contempla acordar tiempos de intervención a grupos parlamentares –los cuales tienen que contar con al menos dos diputados para existir–, y que por lo tanto los tres diputados “sueltos” no podrán participar en los debates o asistir a las reuniones de la Conferencia de los Líderes parlamentares, en las que se deciden cuestiones sobre el funcionamiento de la Asamblea de la República. Al no existir un equivalente al Grupo Mixto del Congreso de los Diputados español, las posibilidades de intervención de estos representantes del pueblo luso quedan dramáticamente reducidas.

Oleada de críticas por la decisión

El gobernante Partido Socialista (PS), el Bloque de Izquierda (BI), el Partido Comunista Portugués (PCP) y el Partido Ecologista Verde (PEV) –todos miembros de la difunta geringonça, o alianza de la izquierda parlamentaria– apoyan esta posición, mientras que los dos partidos conservadores –el Partido Social Demócrata (PSD) y el Centro Democrático Social (CDS)– y el animalista Partido de las Personas, los Animales y la Naturaleza (PAN) están en contra y señalan que durante la anterior legislatura se autorizó una alteración del reglamento para permitir la participación del entonces diputado único del PAN, André Silva.

Tanto el presidente del Parlamento, Eduardo Ferro Rodrigues, como el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, han criticado la decisión del grupo de trabajo, la cual han calificado como “un gran error” que no toma en cuenta la nueva realidad política del país vecino. Los partidos pequeños, por su parte, han censurado la “falta de espíritu democrático” de las formaciones con mayor representación parlamentaria.

“¿Tiene algún sentido que Chega, Iniciativa Liberal o Livre estén ahí para aplaudir a las otras intervenciones?”, preguntó el diputado ultraderechista André Ventura a la cadena TSF. “¿Tiene algún sentido que nuestros partidos tengan un sitio en el espacio mediático, pero que en el sitio al que hemos sido elegidos tengamos que estar callados?”.

Ante la oleada de críticas, el Partido Socialista –que domina el hemiciclo con 108 diputados pero se ha quedado a ocho escaños de la mayoría absoluta– ha admitido la posibilidad de alterar la posición del grupo de trabajo con una excepción similar a la que se le acordó al diputado animalista durante los últimos cuatro años.

Sin embargo, desde Iniciativa Liberal el diputado João Cotrim de Figueiredo exige que se haga una alteración definitiva del reglamento, ya que “un sistema no puede funcionar a base de excepciones”.

“PAN no tuvo derecho a participar en los debates políticos, los debates con ministros, los temáticos, los de actualidad, los de urgencia, los generales sobre el Estado… Es un asunto que no puede aceptarse sin que haya una discusión seria. Queremos una revisión exhaustiva del documento para que todos los debates cuenten con la participación de todos los partidos”.

“Se es una cosa que va a durar semanas en alterar, que no sean semanas en las que la democracia quede suspendida. De la misma forma en la que se creó un régimen de excepción para el PAN durante la última legislatura, que se active uno temporario ahora, hasta que se pueda realizar una alteración definitiva”.

Queda por ver si la excepción que piden los pequeños se aprobará antes del miércoles, cuando se celebra la primera sesión de control del Gobierno de la legislatura.

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