Jueves, 24 de Septiembre de 2020

Otras localidades

'Tremé', la serie que muestra lo importante que es la cultura y la fiesta después de una tragedia

Este será el primer 15 de agosto sin fiestas en toda españa, una situación inédita que afecta, tanto a la economía de municipios y provincias, como a la "cohesión social", como nos muestra la serie de David Simon sobre Nueva Orleans

Fotograma de Tremé

Fotograma de Tremé / CEDIDA

En tiempos de crisis, como esta situación insólita que ha provocado en el mundo entero la COVID-19, la posición de una sociedad con respecto a la cultura tiene dos facciones. Por un lado, están quiénes consideran la cultura lo último en lo que pensar y los que consideran que es clave para poder reconstruir de nuevo una sociedad tocada por el dolor y la incertidumbre.

Si hay una serie que explica por qué la cultura es fundamental en cualquier proceso de vuelta a la normalidad es Tremé. La ficción de David Simon, creador de The Wire, cuenta en cuatro temporadas cómo Nueva Orleans se fue recomponiendo tras el huracán Katrina, que destruyó un 80 por ciento de la ciudad y dejó 1833 muertos, pérdidas millonarias, paro y la marcha de un millón de personas a otras ciudades. "De lo que de verdad habla Treme es de la importancia de la cultura en la vida de una ciudad americana, quizá la más especial de todo el país como es Nueva Orleans", dijo el director en el estreno de la serie en la plataforma HBO.

Revisitando la ficción es fácil darse cuenta de las cosas en común con la situación que ha provocado la pandemia. Es cierto que no hablamos de una catástrofe natural, que afecta a distintos países, no solo a una ciudad, que los efectos son diferentes... Sin embargo, hay situaciones comunes y muchos paralelismos entre las situaciones a als que se enfrentan los personajes (un activista, una cocinera, muchos músicos, un indio, trabajadores de la construcción...) con lo que estamos viviendo estos días. Una de esas situaciones es la necesidad de agarrarse a la cultura para tratar de volver a la normalidad.

El jazz y la cocina criolla son dos pilares fundamentales de Nueva Orleans, que cesaron de repente con el Katrina. Tres meses después volvían a sonar los trombones, volvían los desfiles, los tradicionales entierros con bandas de música. De hecho, en uno de los capítulos la trama versa sobre la necesidad de que la ciudad vuelva a celebrar el carnaval y el Mardi Gras, una fiesta típica, y el conflicto estriba en cómo traer a los desplazados a ciudades cercanas, que se han quedado sin casa, para que participen. Música, fiesta, gastronomía... elementos identitarios de una ciudad, que la definen completamente, como contaba el propio Simon.

"Queríamos defender la ciudad, una de los lugares más icónicos de la cultura americana y más importante en el mundo que había sido destruida en un 80 por ciento y tenía que volver. Decidimos ver qué pasa después del huracán, qué funciona, qué no, y qué pasa con la cultura, con su comida, con la fiesta. Qué pasa con todo lo que hace que Nueva Orleans sea como es. Qué pasa en un lugar tan americano y a la vez tan multicultural. Creo que es una de series más patrióticas que hecho", decía el director.

La cultura ha sido uno de los sectores que más ha sufrido las consecuencias del coronavirus. Cines, librerías y teatros cerrados, rodajes paralizados, festivales y conciertos cancelados; al tiempo que se daba la paradoja de que consumíamos más y más cultura en nuestro confinamiento en casa. Ha demostrado ser imprescindible para salir adelante. Ya avisaba Pierre Bourdieu, otro sociólogo, que el objetivo de su trabajo era mostrar que la cultura no era ni un simple pasatiempo, ni una influencia menor. Ahora que la emergencia sanitaria se ha rebajado, conviene centrarnos en los valores del sector cultural, importante en lo económico, en lo material, pero también en otros ámbitos.

Las ciudades españolas también han visto cómo sus fiestas se cancelaban. San Fermín, Fallas, Hogueras, Tomatina, Feria de Abril, Moros y Cristianos... Todo un drama económico, ya que aportan una parte importante al productor interior bruto de sus provincias y ciudades; pero también deja un efecto psicológico y social en esas poblaciones. "La fiesta como elemento de recuperación de la normalidad. Todos estamos ahora echando en falta darnos un abrazo, juntarnos con los amigos, los conocidos… Eso cuando pase la pandemia va a ser aún más necesario y la fiesta va a funcionar como un catalizador", explica Albert Alcaraz, sociólogo que ha publicado distintos ensayos y tesis sobre la fiesta.

"Ese elemento lúdico de las fiestas, desfiles, entradas, ha generado también una gran infraestructura económica, un gran negocio (bandas de música, sillas, restauración, alquiler de trajes, carrozas, ferias ambulantes), es un sector económico que está totalmente relacionado con la fiesta y que supone una parte importante del PIB de las ciudades. Ese será otro fenómeno, el sentido económico, que siempre va a ir solapado de ese sentido emocional, vivencia y grupal que tiene también la fiesta", nos dice este sociólogo valenciano.

Una de las primeras medidas que tomaron las ciudades alicantinas después de la Guerra Civil, devastadas y derrotadas como estaban, fue la de celebrar sus fiestas de Moros y Cristianos. "Las fiestas son un importante instrumento de cohesión social. Es algo que vimos después de la guerra en los pueblos valencianos. Un elemento de válvula de escape fundamental para huir de aquel momento triste y cotidiano".

Otra de las cosas que ha puesto patas arriba el coronavirus es el calendario. Cancelaciones, cambios de fecha de todo... algo que trastoca la rutina de las ciudades y las personas. Las fechas también son simbólicas, dicen los sociólogos. Las fiestas y la música se reactivarán poco a poco y será interesante, insiste Alcaraz, asistir a ese resurgimiento de las fiestas. "Será una de las últimas cosas que se van a poder hacer, porque la fiesta necesita la gente, el espacio público, la fiesta es pública y en un espacio público y es comunitaria. Mientras no se pueda garantizar la seguridad, no se va a poder hacer".

Precisamente, en la serie de David Simon, el inicio de recuperación se marca con la celebración del Mardi Gras, en febrero de 2006, algo que ocurre en la primera temporada de la serie y que es una explosión colectiva de todos los personajes. En España, no sabemos todavía qué celebración o qué hito marcará ese primer paso en la normalización después de la pandemia.

Como en toda ficción de David Simon, en Tremé también hay una mirada a la corrupción empresarial, que llegó con la reconstrucción urbanística de una ciudad con una arquitectura característica, a la mala praxis policial durante los saqueos tras la tormenta y la dejadez de la política, puesto que el Katrina fue uno de los grandes escándalos de la Administración Bush.

Por supuesto, en ella está también la diferencia de clases. Tremé era un barrio de clase trabajadora, mayoritariamente negra, que quedo completamente inundado tras el huracán Katrina, quedando marginado y olvidado tanto en las noticias como en las ayudas que se centraban en el famoso barrio Francés. Esa desigualdad también se observa en el acceso durante el confinamiento a la cultura; ya que muchos hogares no hay acceso a internet, lo que imposibilita ver películas en plataformas, comprar libros electrónicos, etc.

Sin embargo, las fiestas pueden subvertir eso. Son un emblema del pueblo y todo el mundo puede estar orgulloso de ellas. "Independientemente de cualquier postura política, todo el mundo se une. Es uno de los elementos de cohesión más importantes de los municipios, todos los sentimientos convergen en uno propio, la fiesta. Un sentido de celebración, que consiste en celebrar algo propio del pueblo, de su historia. Ee sentimiento es un nexo de unión y es un sentimiento que hace que el grupo se una y durante esos días experimente ese sentido de comunidad".

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Cadena SER

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad

Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?