Jueves, 06 de Mayo de 2021

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Coronavirus Covid-19

El timo del purificador de aire portátil que quiere sustituir a las mascarillas

Los científicos explican las razones por las que este artilugio es un "peligro público"

La ministra González Laya, durante su visita a un centro tecnológico en Tallin.

La ministra González Laya, durante su visita a un centro tecnológico en Tallin. / ANETT NUMA (Twitter)

La visita a Estonia de la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, ha hecho viral una imagen chocante. La representante española se protege con una mascarilla quirúrgica mientras dos empleadas de un centro de investigación tecnológica de Tallin tienen sus rostros descubiertos y mantienen sobre sus hombros una especie de collarín. ¿Por qué no llevan mascarillas? ¿Qué es ese aparato?

Se venden a 279 euros como purificadores de aire de última tecnología que su fabricante estonio, Respiray, publicita como una "protección revolucionaria contra el virus". 

Dicen que se crea una zona de aire limpio alrededor de la cara, que el aparato recoge el aire sin filtrar, lo pasa por un módulo de desinfección por rayos ultravioleta que descompone e inactiva el ADN y el ARN de los virus y envía el aire purificado al 99%. Científicos divulgadores como el profesor de la Universidad de Colorado, José Jiménez, o la química Débora García han explicado las razones por las que este artilugio es un timo.

Este profesor es experto en aerosoles ha explicado que no le parece fiable y considera que es un auténtico "peligro público":  "La luz UV hace química y puede crear tóxicos. Precisamente estamos escribiendo un artículo científico sobre eso. Si lo pones en el techo de una habitación es menos importante, pero si estás respirando todo el aire que ha pasado por UV yo desde luego no lo haría". Es evidente que este collarín deja pasar el aire en si totalidad:  "Además, no está cerrado, entonces ese tipo de cosas nunca te aíslan completamente del aire de la habitación porque el aire se mueve de forma caótica".

Por su parte, la química y divulgadora Débora García, habla de disparate y explica las razones:

- La radiación UVC es mutagénica y por tanto cancerígena, porque es capaz de dañar el material genético. Si es capaz de dañar el ARN del virus, es que también daña a nuestras células. Y si no daña a nuestras células, es que al virus no le hace ni cosquillas.

En el laboratorio se usan dispositivos UVC para esterilizar superficies, pero es un uso profesional y se utiliza cuando nadie está trabajando. ¡Nunca sobre personas porque es muy peligroso!

- En el supuesto de que el collarín funcionase purificando el aire que pasa a través, ¿qué pasa con el que no atraviesa el dispositivo? Si una persona te habla, te grita, o respira cerca de ti, el collarín no puede protegerte de las partículas virales que van directas a tu cara.

Tampoco protege a los demás de ti, puesto que no purifica el aire de salida.

Las autoridades sanitarias de todo el mundo, quienes representan el consenso científico, alertan de los peligros de usar dispositivos domésticos UVC contra el coronavirus: o son un peligro para la salud o no sirven para nada. Digan lo que digan, estos collarines no cuentan con ningún aval científico de calidad.

Desde que comenzó la pandemia hace más de un año, han aparecido distintas iniciativas que decían acabar con el coronavirus sin ninguna base científica.

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