Sábado, 27 de Noviembre de 2021

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La lenta recuperación del turismo de negocios y congresos

El sector de las ferias, congresos y reuniones prevé cerrar el año con menos de la mitad de la facturación previa a la pandemia. Las empresas se enfrentan al reto de saber combinar los formatos virtual y presencial.

Imagen del Salón Gourmets celebrado este mes de octubre en Madrid.

Imagen del Salón Gourmets celebrado este mes de octubre en Madrid. / Europa Press

En España, el turismo de congresos y negocios, conocido como turismo MICE (por las siglas en inglés de Meeting, Incentives, Conferencing y Exhibitions), genera 7.000 millones de euros al año y mueve a 4,8 millones de visitantes, según los datos de Spain Convention Bureau (SCB), una oficina dependiente de la Federación Española de Municipios y Provincias que asesora a 57 destinos en la organización de ferias y congresos. De acuerdo con los datos de la Asociación de Congresos y Convenciones Internacionales, España es el cuarto país del mundo que más congresos acoge anualmente (578), y Barcelona (156) y Madrid (154) son la cuarta y quinta ciudad con más actividad.

La pandemia sacudió estas cifras, que dibujan la importancia de este sector dentro el turismo y para la economía española, y ahora el turismo de congresos y eventos es uno de los segmentos turísticos que se recupera con más dificultad del impacto del virus. SpainDCMs, una asociación empresas especializadas en reuniones y convenciones de compañías internacionales en España, preguntó en abril a sus asociados cómo preveían terminar el 2021. “En aquel entonces se esperaba una recuperación de la facturación del 46% en comparación con la de 2019. Acabo de hacer otra ronda de preguntas y tristemente no llegamos al 20%”, explica a la Cadena SER Fay Taylor, presidenta de la organización.

Desde la Asociación de Empresas de Organización Profesional de Congresos (OPC España) calculan que este año la facturación del sector llegará “como mucho” al 40% o el 50% de la que registró hace dos años, aunque destacan que el porcentaje varía según el tipo de segmento (ferias, reuniones, viajes de incentivos, etc...). “Esto está siendo mucho más laborioso, trabajoso y lento de lo que pensamos inicialmente”, comenta su presidenta, Matilde Almandoz. Para su homóloga en la Asociación de Agencias de Eventos Españolas Asociadas (AEVEA), el sector se está recuperando con prudencia y en formatos reducidos. “Probablemente acabaremos el año un poquito mejor que en 2020, que fue muy malo y caímos un 85%, pero todavía nos quedará un trecho para volver a recuperar lo que fue 2018 o 2019, que fueron años muy buenos para la industria”, señala Mar García.

Restricciones internacionales

Como en el resto del sector turístico, la recuperación del turismo de negocios está siendo más lenta en los segmentos más dependientes del viajero internacional. Y, según la presidenta de SpainDCMs, en esos casos se está retrasando aún más por el hecho de que España, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Europea, no permite la entrada de turistas no vacunados procedentes de una serie de países con alta incidencia del virus, entre ellos algunos mercados importantes para el sector. En su opinión, las empresas internacionales descartan celebrar aquí sus eventos o reuniones porque no pueden obligar a sus empleados o a los participantes a vacunarse.

“Cuando el 30 de agosto se cambió la normativa del mercado más potente, que es el norteamericano, y se limitó la entrada a solo los viajeros vacunados, inmediatamente todo lo que estaba previsto para este otoño se ha pospuesto para 2022 o se ha cancelado”, comenta Fay Taylor. Según explica, esas empresas han optado por organizar sus eventos en otros países que no discriminan entre vacunados y no vacunados, como Grecia o Portugal, o cancelarlos.

En opinión de Almandoz, además de las restricciones de aforo o movilidad aplicadas por la pandemia, en la caída de la actividad también influye la “confusión” de estas indicaciones. “Lo que es válido hoy a lo mejor no es válido dentro de una semana o de diez días, y eso en las decisiones empresariales o corporativas tiene mucha incidencia. Por eso lo que se ha desarrollado primero es el mercado interior, tanto nacional como Europeo, que están más alineados en esas restricciones”, afirma.

A todo esto se suman los nuevos hábitos de prudencia incorporados con el coronavirus, incompatibles a veces con actividades frecuentes en el turismo de negocios como los servicios de catering donde los camareros ofrecen la comida y la bebida en un espacio en el que los asistentes están de pie. “Hay todavía ciertas restricciones que no están escritas, pero el principio de prudencia impera”, dice la presidenta de AEVEA, quien señala que esa prudencia es mayor cuando se organizan eventos.

“A nivel individual somos más permisivos que cuando lo hacemos en nombre de la sociedad. Y me pongo como ejemplo: yo voy a un concierto dentro de tres semanas, y la semana pasada estuve en el estreno de un musical, pero cuando empiezo a organizar la fiesta de Navidad de mi empresa soy mucho más sensible porque me considero responsable de lo que pueda pasar”, explica Mar García.

Nuevos formatos

La pandemia también ha cambiado la forma en que se organizan los eventos empresariales, las ferias comerciales o los congresos, que ahora ofrecen, más que antes, la posibilidad de asistir a distancia a través de Internet. Para la presidenta de OPC España, el formato virtual se va a mantener, porque permite que los eventos lleguen a un público mayor que antes, pero combinado con el formato físico. “Una vez que nos hemos dado cuenta que hemos llegado a mucha más audiencia, hemos visto que la fidelización, la respuesta, no es la misma. Porque la experiencia virtual no es la misma que la experiencia presencial”, dice Matilde Almandoz. En su opinión, el futuro pasa por un “matrimonio de convenciencia” entre la parte telemática y la presencial en el que una tendrá más peso que la otra dependiendo del evento.

La presidenta de AEVEA considera que la posibilidad de utilizar varios formatos genera una reflexión más profunda a la hora de organizar un congreso o una reunión. “Ahora te preguntas el para qué del evento. Si el evento tiene un componente de 'engagement', de aproximar personas, de generar equipo o de tener mejores relaciones con los clientes, entonces tienes que crear una experiencia, y las experiencias tienen que ser en vivo”, explica Mar García. “En cambio, si el evento es más divulgativo, donde lo importante es transferir conocimiento, es verdad que la pandemia nos ha obligado a consumir contenido digital y esto tiene sus ventajas: yo decido cuándo y dónde me conecto”, señala. Esto, dice, afectará más negativamente a los proveedores de servicios de eventos físicos, como el servicio de catering, transporte o alojamiento.

Las empresarias confían en que el avance de la vacunación y la retirada gradual de las restricciones a los viajes internacionales permitan acelerar la recuperación del sector MICE el próximo año. Casi el 70% de los destinos integrados en Spain Convention Bureau prevé acoger en 2022 más de cien eventos, dentro de la media anual que registraban antes de la pandemia. La presidenta de SpainDMC es más pesimista. “Se espera en que en 2022 podamos llegar al 60% [de la facturación previa a la pandemia]. Depende de los sectores, pero no preveo una recuperación de los niveles de 2019 hasta 2024”, concluye.

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