¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Julio Anguita: "No me preocupa dónde estará IU dentro de cuatro años"

El excoordinador de IU sostiene que los partidos políticos "son herramientas que sirven a un ideal más alto: el cambio de la sociedad". Anguita asegura que la actual confluencia "responde a sus deseos" y la define como un proyecto a medio plazo que "debe tener respaldo social"

Alberto Garzón y Julio Anguita en un acto de Frente Cívico "Somos Mayoría" en Córdoba /

Se le considera una figura "clave" en el proceso de confluencia entre Podemos e IU.  En una entrevista para Radio Córdoba, el exalcalde de Córdoba y excoordinador general de Izquierda Unida, Julio Anguita, reflexiona sobre el proceso y sobre el futuro de su formación.

¿Esta confluencia era la que usted esperaba?

Bueno, responde a mis deseos. Responde también a lo que yo he pedido durante muchos años sin que yo me quiera atribuir en absoluto la paternidad.

Quiero decir que durante toda mi vida política, siempre he pensado en la unidad, en torno a proyectos. Pero la unidad como un instrumento, para mí, el fin es cambiar la sociedad.

Así que lo que estamos, o lo que se intenta hacer es un instrumento adecuado. Que no está terminado, que faltan muchas cosas pero, el objetivo, la meta final, esa es la que hay que tener muy clara: cambiar las cosas, que se apliquen las leyes, que se ataje el problema del paro, que se erradique la corrupción, que se verifique la construcción de otra Unión Europea.

Esos son los objetivos y para ello hay que buscar las herramientas. Y esta herramienta que se comienza a hacer, que no está terminada del todo, me parece que es adecuada.

Han surgido algunas críticas en estos últimos días, sobre que el objetivo de esa confluencia sea mejorar el resultado electoral y no una verdadera herramienta de unión de las fuerzas de izquierdas, como usted apuntaba...

Hay muchas opiniones , pero lo que yo estoy dando, mi visión, la avalo por mi ejecutoria.

Desde la alcaldía de Córdoba, donde se formó el primer gobierno de concentración, desde el segundo mandato mío, que aunque teníamos mayoría absoluta, le dijimos al PSOE que si quería una delegación y estuvo de acuerdo. Desde la Convocatoria por Andalucía que era un proyecto unitario, desde Izquierda Unida los ofrecimientos al Partido Socialista en el Parlamento Andaluz para pactos...

Toda mi vida política ha sido siempre un trabajo para conseguir que la pluralidad se una en torno a un proyecto, a un fin, a un programa.

¿Ve por primera vez en muchos años unanimidad?

Bueno, hay disidencias, van a aparecer estos días.

Hay quien creía que la confluencia era una cuestión de ver quienes estaban los primeros. Se fichan siempre en estos detalles. Lo importante para mí es la meta, lo que queremos.

Y eso muchas veces no se entiende. Se queda en lo superficial, en lo frívolo, en la cuestión de los símbolos. Y lo importante es que nuestro país necesita un proyecto serio de cambio: pensado, articulado, reflexionado, con la ley en la mano, y con la ciudadanía consciente de que ella tiene que participar en ese cambio. Eso para mí es lo importante, lo demás son habladurías a las que muchas veces no les hago ni caso.

Con los actuales actores, ¿cree usted que se puede dar un proceso de confluencia más amplio?

Yo no represento a nadie. Mi visión es que el cambio puede comenzar dentro de cuatro años. Por lo pronto hace falta que esta confluencia alcance un buen resultado electoral.

Si Podemos es la segunda fuerza política del país con lo cual, ya hemos roto el bipartito. Entonces comenzará, de verdad, que el instrumento se vaya afinando. Para ello hay que procurar que ese instrumento político, se mejore, funcione mejor y de una manera más unitaria. Pero paralelamente, hay que conseguir que haya un instrumento social.

Todos esos movimientos que han salido a la calle durante años protestando ante las injusticias: las mareas, Stop Desahucios, los yayoflautas, los perjudicados por las estafas de los bancos. Toda esa gente, necesita darse cuenta de que ella puede ser protagonista de un cambio social, si es capaz de ponerse de acuerdo en unos mínimos. Porque con un Gobierno solo no se pueden conseguir las cosas.

El Gobierno del Cambio tiene que tener una especie de apoyo social en torno a un programa. Y eso hay que construirlo ya a partir de las próximas elecciones, ¿para qué? Para que dentro de cuatro años podamos estar en la Moncloa, y con el BOE en la mano y con la gente comprendiendo y movilizándose, conseguir los cambios.

Es un proceso a medio plazo. Hemos empezado, con lo de ayer, pero debemos tener un ritmo, una aplicación, una logística, una estrategia, y sobre todo una constancia, un tesón.

Habla usted de los próximos cuatro años... ¿Cómo será la Izquierda Unida de dentro de cuatro años?, ¿habrá Izquierda Unida?

No me preocupa, porque para mí, tanto Izquierda Unida como el PCE, y organizaciones en las que milito son herramientas, son instrumentos. Y son válidos en la medida en que sirven para conseguir el ideal: el cambio de sociedad.

Si la herramienta en un momento no vale, se cambia por otra. En estos momentos sigue siendo válida.

Yo no soy de los que se apega a los símbolos porque sí. Para mí, los símbolos y las formaciones políticas son herramientas de trabajo, porque hay algo superior a ellos que son: el objetivo, el programa, el proyecto.

Cargando