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Gemma Nierga y Pepa Bueno

LUNES A VIERNES de 06:00 a 12:20h

"Me dicen que trabajé para los infieles"

Los intérpretes de las tropas españolas han entregado en Kabul una carta conjunta y otra individual solicitando que se revise su situación

Las tropas españolas han comenzado su repliegue pero el futuro de los intérpretes que trabajaron para ellas está en el aire. Denuncian que España no les ha ofrecido las mismas facilidades que otros países. Se quedan con el estigma de ser "colaboracionistas" o, como les dicen ahora sus enemigos, "infieles".

Nooraka Sorosh trabajó para las tropas españolas desde noviembre de 2006 hasta septiembre de 2013. Tiene 31 años, una mujer de 21 y un hijo de apenas un año. Su llamamiento es claro: "Por favor, a todos los amigos españoles les voy a decir, que yo sacrifiqué mi vida y mi futuro por los españoles. Pero que los españoles hagan algo por sus intérpretes. Nosotros fuimos sus lenguas, sin nosotros, ellos no podían hacer nada en Afganistán"

Ahora vive en Herat y teme explicar a sus compañeros de la Facultad de Derecho su pasado como intérprete. Tiene miedo a futuras represalias y justifica su angustia en las palabras que escucha por la calle: "Cuando paso por la calle, unos a otros se dicen: "míralo, al intérprete de los españoles". Cuando vengan los taliban, vamos a por él. Mi vida civil, la vida de mi mujer y de mi hijo está en peligro. Cuando se vayan la OTAN de aquí, nos van a matar"

No sólo existe el miedo a su integridad física. Les preocupa también su inexistente futuro laboral. Muntaz Ahmad trabajó para los españoles desde el 24 de julio de 2010 hasta el 2 de septiembre de 2013 en la provincia de Bagdhis. "Llevo una semana buscando trabajo en Kabul. Cuando presento mis documentos demostrando que trabajé para los españoles o que estoy licenciado en Filología Española por la Universidad de Kabul, me dicen "has trabajado con infieles".

El pasado como intérprete para una tropa extranjera pesa también en las relaciones familiares. Muntaz Ahmad, con apenas 21 años, no puede volver a su pueblo para visitar a sus parientes: "Cuando se enteraron mis familiares yo estaba trabajando para las tropas españolas, llegaron unos avisos a mi casa y a mi familia. Decían: "tu hijo está trabajando con los infieles, dile que deje de trabajar con ellos". Entonces mi padre me llamó: "óyeme hijo tienes que dejar ese trabajo, o no vuelvas más al pueblo". Yo le dije que no puedo dejar mi trabajo porque necesito el dinero. Llevo dos años sin ir a casa"

Este miércoles los intérpretes han entregado en Kabul una carta conjunta y otra individual solicitando que se revise su situación. Desde el Ministerio de Defensa aseguran que existe un programa de acogida en activo desde marzo de 2013. Aseguran que si se reciben nuevas solicitudes se estudiarán y apuntan las cuatro opciones que contempla el plan: compensación económica por finalización de contrato, alejamiento de Bagdhis y reubicación en sus ciudades de origen, oferta de un nuevo contrato de trabajo con el contingente español en Herat y reubicación en España u otro país fuera de Afganistán a quienes así lo soliciten.

Los intérpretes insisten en que no han recibido información de ningún plan de acogida y aseguran sentirse muy desorientados y comparan su situación con la de los intérpretes que trabajaron para otros países. El ejemplo que citan más a menudo es el del gobierno de Estados Unidos que ha puesto a disposición de los afganos que han trabajado en sus bases dos programas para obtener visados para viajar a Estados Unidos. Hasta la fecha, 2.500 afganos y sus familiares se han beneficiado del plan.

"Me dicen que he trabajado para los infieles".