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OBITUARIOMuere el fiscal general del Estado, José Manuel Maza

¿Famosas vendiendo la delgadez? Prefiero a José Mujica

Objetivo-ganar-kilos-NavidadMenudo titular publicó el pasado 31 de mayo El Mundo: “Las dietas: el negocio engañoso de muchas famosas”. ¡Cómo me gusta la palabra “engañoso”, por favor! Y es que una tal Caritina Goyanes, además de otras perlas de la “jet set” española, ha decidido prometernos (mientras sale, por ejemplo, de la plaza de toros), la delgadez por siempre jamás y la ausencia de celulitis. Sin esfuerzo, con garantías y rápidamente. ¡Hurra! ¿Acaso no se computa como esfuerzo aflojar euros contantes y sonantes? Qué razón tiene el presidente de Uruguay, José Mujica, cuando afirma que nuestro dinero es nuestro tiempo, y que nuestro tiempo es vida. Por si se perdieron la maravillosa entrevista que le hizo Jordi Évole el 18 de mayo, aquí les recuerdo qué dijo exactamente sobre esta cuestión: “Cuando tú compras algo, no te equivoques, el instrumento es la plata con la que tú estás comprando, pero en realidad estás comprando con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para tener esa plata. Lo que quiere decir que cuando tú gastas, en el fondo estás gastando tiempo de vida, que se te fue”. Así pues, sigamos comprando tonterías adelgazantes (ninguna funciona), que solo nos dejamos la vida en ello. Yo me pregunto: ¿cómo puede todavía alguien dar crédito a Caritina Goyanes, que se creyó (o fingió que se creía) las falacias interesadas de Pierre Dukan? Sí, sí, ?????????Dukan, el famoso “experto” (ejem) que perdió su título de médico en enero de este año y que, como detallé en la página web “Materia”, aún se está riendo de nosotros (y lo que le queda). Y me vuelvo a preguntar ¿acaso Caritina y compañía se creen que somos tontos del bote? Esperen, que me parece estar oyendo a Dukan responder desde su mansión: “¡Sí, sois tontos! Si no cómo se explica que yo esté tan forrado y vosotros no lleguéis a final de mes”. Pues no, señoras y señores, no somos tontos. Existe la semilla del espíritu crítico en esta sociedad y es tan potente como la de una secuoya gigante. Una semilla que solo precisa una cosita: que la rieguen. Permítanme que les explique una anécdota que tiene que ver con semillas y regaderas. Hace poco, mi mujer y yo saboreábamos una conversación con Joan Artigal, un admirable profesor de una de nuestras hijas (alguien que nunca saldrá en una revista del corazón pese a tener un corazón de oro). En cierto momento, le expliqué que en el libro “No más dieta” incluí una frase de la que estaba la mar de orgulloso: “El sentido común está bien, pero está mejor todavía el sentido crítico”. Joan me escuchó, sonrió, y dijo algo así como “Estupendo, Julio. Yo pensaba lo mismo hace unos años”. Cuando habla una persona inteligente es mejor no interrumpirle, así que quedamos a la espera, a sabiendas de que se avecinaba algo importante. “Hoy por hoy, Julio, creo que antes de tener espíritu crítico es necesario adquirir criterio”. Todavía resuena en nuestra cabeza ese lapidario “adquirir criterio” al que respondimos al unísono con un “tienes toda la razón, Joan”. obesidad 1Adquirir criterio significa, por ejemplo, saber que no existe ni existirá un método para hacer desaparecer, en poco tiempo y sin esfuerzo, una obesidad que ha tardado años y años en instaurarse. Adquirir criterio significa tener presente que es ilegal que Caritina Goyanes (o cualquier otra personalidad famosa o celebritie) refrende un método o producto sanitario, el que sea. Lean, si no me creen, este fragmento del Real Decreto 1907/1996, de 2 de agosto, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria: “Queda prohibida cualquier clase de publicidad o promociones […], de remedios secretos, fórmulas magistrales, preparados oficinales, productos en fase de investigación clínica, y productos […], materiales, sustancias, energías o métodos con pretendida finalidad sanitaria en los siguientes casos: […] que pretendan aportar testimonios de profesionales sanitarios, de personas famosas o conocidas por el público o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo”. MERCADOY adquirir criterio significa, sobre todo, ser conscientes de que hacer malabares con la alimentación no solo perjudica la salud, sino que además puede ser la causa de nuestra obesidad, como expliqué en el texto “Hacer dieta puede engordar”. Acabo con tres breves consejos: 1) Si tiene un problema de salud, acuda a un profesional sanitario. Recuerde: ser conocido no es lo mismo que ser reconocido. 2) Siga una buena alimentación con poquísimos alimentos superfluos y exenta de engañosos negocios adelgazantes. 3) Lea menos revistas del corazón y mueva más su corazón (haciendo ejercicio). Gastará menos dinero y, por tanto, menos vida, como bien indica José Mujica.

Julio Basulto (@JulioBasulto_DN)

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