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La mirada de Soledad Gallego-Díaz

Criterios diferentes

Las actuaciones distintas de la Audiencia y del Supremo no ayudan a despejar el malestar que causa siempre el envío a prisión de personas que aún no han sido juzgadas ni condenadas

Los ocho exconsejeros del Gobierno de la Generalitat que entraron ayer en prisión sin fianza por orden de una jueza de la Audiencia Nacional no han sido procesados por sus ideas independentistas, como es obvio puesto que las defienden desde hace muchísimos años sin que eso les acarreara ninguna consecuencia penal. De lo que se trata es de saber si han llevado a cabo durante el proceso que desembocó en la fallida declaración de independencia de Cataluña determinados hechos o acciones que puedan ser constitutivos de delito.

La jueza que instruye el caso cree que sí, y que existen indicios de delitos de rebelión, sedición y malversación y que se dan también las circunstancias para ordenar su inmediato envío a prisión provisional. Diversos expertos juristas consideraron ayer que esa decisión puede ser desproporcionada, tanto en la apreciación del delito de rebelión como en la decisión de no fijar fianza. En cualquier caso ahora son tres magistrados de una sala de la misma Audiencia quienes deben estudiar rápidamente los recursos presentados por los imputados y determinar si procede efectuar cambios en su situación.

Lo más llamativo de la decisión de la jueza fue que casi simultáneamente un juez del Tribunal Supremo, enfrentado al mismo sumario, pero en relación con personas que están aforadas, aceptó suspender su declaración, reconociendo el argumento de la defensa según la cual no habían tenido tiempo de examinar los ciento y pico folios del caso y podría producirse indefensión. Los distintos criterios de la Audiencia y del Supremo no ayudan a despejar el malestar que causa siempre el envío a prisión de personas que aún no han sido juzgadas ni condenadas. La prisión provisional sin fianza no es un adelanto de la pena sino una medida cautelar extrema que el propio Tribunal Constitucional siempre ha querido que se administrara con cuentagotas.

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