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Que fue de... Miguel Tendillo

El que fuera jugador del Valencia C.F., Real Murcia, Real Madrid y Burgos, juega ahora con los veteranos madridistas y tiene un torneo que lleva su nombre en su ciudad natal, Moncada

Miguel Tendillo, ex jugador del Valencia C.F., Real Murcia, Real Madrid y Burgos

Central fuerte, con una gran técnica y elegancia a la hora de controlar el balón, Tendillo ha pasado a la historia de nuestro fútbol por ser el autor del gol, cuando aún era jugador valencianista, que le quitó una Liga al Real Madrid

Miguel Tendillo Belenguer nació el 1 de Febrero de 1961 en Moncada. Su tempranero amor por el fútbol no pasó desapercibido para su familia que decidió llevar al 'chiquillo' a las categorías inferiores del Valencia. Miguel Tendillo Belenguer nació el 1 de Febrero de 1961 en Moncada. Su tempranero amor por el fútbol no pasó desapercibido para su familia que decidió llevar al 'chiquillo' a las categorías inferiores del Valencia.

Debut en Primera

Así llega al club ché con tan sólo 16 años, procedente del Moncada. Pero poco tiempo necesitaría el joven Miguel para demostrar su valía, ya que tras dos años en el equipo, debuta, con la mayoría de edad cumplida, en la Primera División de la Liga española.

25 de febrero de 1979. Una fecha que aún el central no ha podido olvidar. Ese día saltaba al césped de Mestalla con el primer equipo para enfrentarse al Burgos. Y no lo debió hacer nada mal, ya que desde ese partido no volvió a jugar con sus compañeros del filial. Comienza así una carrera colmada de éxitos, y que se vio materializada en cuanto a títulos ese mismo año, ya que el joven zaguero fue uno de los componentes del equipo que colaboró para la consecución de la Copa del Rey. La calidad del jugador, convertido en un central completo, no parecía alcanzar techo conforme aumentaban sus temporadas como jugador del Valencia. A sus 21 años ya se hablaba de él como el mejor futbolista en su posición que España había conocido.

La llamada de la Selección

Como cabía de esperar, las buenas actuaciones de Tendillo en su equipo le llevaron a la Selección. Ya había disputado numerosos partidos con los juveniles, equipo en el que destacó de entre sus compañeros y en el que se convirtió en estrella gracias al Mundial juvenil de Japón. Más tarde conseguiría el mismo respeto de propios y extraños con la Absoluta con la que llegó a cumplir 25 convocatorias. En el Valencia, mientras tanto, se hizo dueño y señor del centro del campo, enviando a

a Botubot al lateral. Junto al gaditano y, con Carrete y Arias, formó una defensa clásica e intocable durante varias temporadas.

La progresión de Tendillo parecía no tocar techo. El jugador reunía todas las exigencias de su puesto: fuerza, agilidad, técnica y elegancia a la hora de sacar el balón jugado. Pese a no participar mucho en el ataque de su equipo, el de Moncada resultaba temible en los córners, además de poseer un disparo preciso desde el borde del área. Sin embargo, su cualidad más destacada era, sin duda, los grandes marcajes con los que llegaba a aburrir a los contrarios, así como los balones aéreos, cosa que hoy en día se demanda mucho en los defensas españoles.

El mal recuerdo del Mundial '82

Como internacional se convirtió en el lateral que 'La Roja' necesitaba para la Eurocopa de 1980 debido a que Migueli parecía inamovible como central. Pero con Tendillo nunca debías estar con la guardia baja, porque debido a su calidad podía ganarte el puesto antes de lo imaginado y en este caso así fue. Un año le bastó para hacerse el dueño el centro de la defensa española, puesto que conservó hasta el Mundial de 1982. Y es que, pese a que el desastre nada tuvo que ver con los centrales, Muñoz, por aquél entonces seleccionador nacional, dejó de confiar en él y decidió incluirlo en la lista de 'apartados'. Es duro ver como puedes pasar de ser titular indiscutible a no contar más para el combinado nacional. Tendillo sólo volvió en dos ocasiones, eso sí, seis años después.

Un gol que vale para la historia

Tras el Mundial, el de Moncada parecía no ser el de siempre. Su frescura sobre el terreno de juego no era la misma, aunque, aún así, no se le podía poner ningún tipo de pega a su profesionalidad. En ocasiones, sacaba la garra que tanto le había caracterizado tiempo atrás, y de ello bien se acuerdan en el Santiago Bernabéu. Tendillo siempre ha sido recordado en Valencia por ser el salvador de su equipo en la temporada 82-83. El equipo ché se jugaba la permanencia en el Bernabéu en la última jornada ante un Real Madrid que acariciaba la Liga con la punta de los dedos. Sin embargo, si bien para los valencianistas Tendillo fue el salvador, para los madridistas fue el verdugo.

Nada se imaginaba el zaguero cuando saltó al césped del Bernabéu lo que ocurría, y caprichos del destino, mucho menos imaginaba que dos años después saltaría al mismo césped pero vistiendo la camiseta blanca. Los nervios estaban a flor de piel y en una jugada al borde del área, Tendillo se anticipa a Vicente del Bosque para marcar el gol que daba la salvación al Valencia C.F. El equipo solventaba así una penosa temporada y además le quitaba al conjunto de Chamartín su ansiada Liga para entregársela en bandeja al Athletic de Bilbao.

El gol quedó empañado por un gesto ambiguo del jugador al público madridista que rompió una relación idílica hasta el momento. Pese a la alegría de la permanencia, Tendillo comenzaba a sentirse incomprendido en Valencia y tras ocho temporadas en el club, en las cuales disputó 209 partidos decide cambiar el rumbo aprovechando el descenso a Segunda División. Pese a que siempre había tenido 'enamorados' que deseaban contratar sus servicios, parecía que todos ellos se había marchado en busca del 'guapo' de moda y pocos eran los que llamaban a su puerta.

Cambio de planes

Finalmente, el Real Murcia, que presentaba un proyecto ambicioso en su nueva andadura por Primera División se hizo con el jugador, que no dudó en hacer las maletas para marcharse a la ciudad donde nunca desaparece el sol. Y lo cierto es que la ambición del club grana no defraudó y completó una buena temporada, consiguiendo la permanencia y revalorizando a un Tendillo 'olvidado'. Las 'novias' volvieron a aparecer y esta vez a lo grande.

Aquel equipo al que había 'arrebatado' una Liga llama a su puerta. El sueño de cualquier jugador por jugar en el Real Madrid, se había cumplido para el de Moncada. Sin embargo, tal y como afirmaba el propio jugador en una entrevista al diario AS en el año 2003, muchos aún recordaban el fatídico gol que dejó al Madrid sin su ansiada Liga. "Cuando fiché por el Madrid, los empleados me recordaban que por mi culpa habían perdido la paga extra que tenían por ganar la Liga. Aún hoy me tratan muy bien en el Bernabéu y me lo siguen recordando", recuerda.

En el equipo de la capital vuelve a rendir al máximo nivel junto a sus compañeros de la 'Quinta del Buitre' con los que consigue una buena cosecha de títulos entre los que destacan tres Ligas, una Copa del Rey y tres Supercopas de España. En su etapa como madridista, en la que dispuso de una titularidad indiscutible, pudimos disfrutar de grandes duelos épicos con Van Basten con el Milán, y unas cuantas 'riñas' con Toshack, quien pretendia vetar al jugador para que completara cinco temporadas en el club.

Una retirada silenciosa

Tras cumplir su ciclo en el equipo de Chamartín, Tendillo se marcha a Burgos para terminar una carrera colmada de éxitos pero que finalmente resultó inferior a lo esperado. Allí se establece durante un año para despedirse del fútbol de forma definitiva. Tras su retirada más que silenciosa, en consonancia con el carácter del jugador, Tendillo regresa a su ciudad natal, donde ahora aprovecha su tiempo libre para jugar con los veteranos del Real Madrid y para hacerse cargo del torneo que se celebra cada año en Moncada, donde es considerado un héroe, y que lleva su propio nombre.

En Valencia tampoco lo olvidan. Ha pasado el tiempo y su sello aún continúa vigente, personificado en su hijo quien también juega en las categorías inferiores del club ché. Alberto Tendillo, con el número 3 a su espalda, recuerda a su progenitor en detalles heredados. Al igual que su padre ocupa el centro de la zaga y seca a los delanteros con su colocación. Pese a su juventud, ya demuestra la calidad técnica que lleva en los genes, heredados de su padre.

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