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Mario Casas. El arte de saber lucir una camiseta (y sí, también lo que hay debajo)

El protagonista de 'Tres metros sobre el cielo' vuelve a llenar la cartelera de chupas de cuero y camisetas de tirantes en 'Tengo ganas de ti'

Mario Casas, en un fotograma de la película 'Tengo ganas de ti' /

Este viernes, 22 de junio, llega a la cartelera 'Tengo ganas de ti'. No, no es un bolero romántico entonado entre sábanas. Es la segunda parte de 'Tres metros sobre el cielo', la película española más taquillera del año 2010 que encumbró a Mario Casas como el gran ídolo adolescente de nuestro cine. Sí, ya se había asomado a la pequeña pantalla con 'Los hombres de Paco', pero las adolescentes fueron al cine para verlo hasta tres veces encarnando a Hache, ese joven castigador con ojos entrecerrados y voz entrecortada que hacía suspirar a las nenas. Ahora vuelve con un personaje más maduro -sabemos que se llama Hugo-... que sigue montando en moto sin casco. Y que se quita la camiseta siempre que puede.

Pero, ¿qué hace conectar a Mario Casas con las hordas que lo siguen allá donde va? Debe tener mucho que ver con el papel que interprete, porque películas como 'El camino de los ingleses' o 'Carne de neón' -quizá lo mejor que ha hecho en cine además de 'Grupo 7'- no funcionaron en taquilla. Sí han gustado sus personajes atrevidos, descarados, incluso infractores de la ley y las buenas costumbres sanitarias [ya hemos dicho lo del casco... pero podríamos citar la palabra 'condón']. A lo mejor la conexión con los adolescentes se produce cuando estos lo identifican como uno más de su pandilla, que habla como ellos, con ese susurro que casi no se entiende... y sobre todo, que viste como ellos.

En las entrevistas promocionales que está concediendo para dar a conocer 'Tengo ganas de ti', Mario Casas aparece en camiseta de tirantes, jeans piratas y zapatillas deportivas. Confiesa que sigue viviendo en casa de su madre, que procura hacer la cama... pero que no siempre lo consigue. Y a pesar de mantener el estilo deportivo, y cierta cercanía con las fans -no termina de comprender por qué lo persiguen-, no tiene problemas en enfundarse el esmoquin o el traje en ocasiones especial. De esa guisa lo veremos, con toda seguridad, en el preestreno de su película esta misma semana. Reconoce que es muy seguido porque los admiradores querrían que un rebelde como sus personajes estuviese en sus vidas. Él, si no tiene que interpretar a un chico musculoso, ni siquiera va al gimnasio. Eso dice.

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