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Wert explica a las comunidades la reforma educativa que recupera las reválidas de los 70

Cataluña, Euskadi, Andalucía y Canarias, en contra del contenido de la reforma

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, antes de la reunión con las comunidades en la Conferencia Sectorial de Educación /

La reforma educativa recupera las reválidas de los años 70, suprime asignaturas optativas para reforzar las troncales como matemáticas o lengua y adelanta a los catorce años la elección de itinerarios entre Bachillerato o Formación Profesional para que 4º de la ESO se convierta en un curso puente. Se elimina la selectividad y cada universidad podrá elegir su propio método de admisión de estudiantes.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, se ha reunido con las comunidades autónomas para explicarles los detalles de la reforma educativa que pretende tener cerrada en el mes de octubre. Unos cambios que han provocado ya las críticas de docentes y estudiantes. El ministro Wert plantea la vuelta a las reválidas que se suprimieron allá por los años 70. Su propuesta es implantar tres evaluaciones al final de cada ciclo escolar: Primaria, Secundaria y Bachillerato. El alumnio deberá aprobar cada prueba para pasar de etapa educativa. Además desaparecerá la Selectividad y cada universidad podrá elegir un método propio para la admisión de los estudiantes.

Otro polémico cambio será la reforma de la enseñanza secundaria. Educación propone adelantar a 3º de la ESO la elección de itinerarios, es decir, que el alumno comience a decidir a los catorce años su futuro: si cursará bachillerato o formación profesional. El ministro pretende así que 4º de la ESO se convierta en un curso "puente" con dos trayectorias bien definidas hacia el bachillerato o la FP. Otra de las ideas de Wert es suprimir en la ESO y en el Bachillerato algunas asignaturas optativas para aumentar las horas de matemáticas, lengua, ciencias e inglés y reforzar así la formación de los alumnos en las materias instrumentales cuyos resultados en el informe PISA son demoledores.

Cataluña, Euskadi, Andalucía y Canarias, en contra

Las llamadas evaluaciones educativas o lo que los críticos consideran una vuelta a la reválida han centrado las cuatro horas de discusión entre el ministerio y las pocas comunidades que no están gobernadas por el PP. José Ignacio Wert niega la mayor. Rechaza que se hable de reválida e insiste en que los exámenes de evaluación son un incentivo para los alumnos. El ministro ha dicho en rueda de prensa que "no parte de la base de que los estudiantes españoles sean incapaces, tontos o vagos", sino que estos cambios traerán mejores resultados.

La mayoría de las comunidades, del mismo color popular que el gobierno estatal, cierra filas con el ministro en la puesta en marcha de esos exámenes. "Es una palanca esencial para mejorar la calidad de la enseñanza. Que haya pruebas externas en un sistema educativo de una sociedad desarrollada, a mí no me cabe duda", ha señalado la consejera de Madrid, Lucía Figar.

Cataluña, Euskadi, Andalucía y Canarias siguen mostrándose en contra del contenido de la reforma por distintos motivos. Unos porque consideran que invade competencias autonómicas, otros porque denuncian que segrega a los alumnos y, en el caso de los gobiernos vascos y andaluz, alegan que es una vuelta al pasado. Wert niega que se trate de una involución y asegura que la reforma mejorará los índices de fracaso escolar.

La consejera de Educacion del gobierno vasco se ha mostrado muy preocupada por lo que conoce de la reforma. Isabel Celá considera que la propuesta es "muy regresiva, que retrotrae a la situación educativa de los años 50 y que es injusta socialmente". La consejera alerta de que "los alumnos que tengan mas dificultades se quedarán en la orilla del camino". Isabel Celá añade que la reforma consolidará la "escuela selectiva y elitista" y que invade claramente competencias autonómicas en un intento del gobierno de "recentralizar" la educación. A pesar de las vacaciones, los estudiantes están muy activos. El Sindicato de Estudiantes ha anunciado ya movilizaciones para el comienzo del curso escolar y propone convocar tres jornadas de huelga durante la primera semana de octubre -los días 2,3 y 4- para protestar por lo que califican la "contrarreforma educativa" del gobierno del PP.

Wert: "No parto de la base de que los estudiantes españoles son incapaces, tontos o vagos"

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