¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Champions League

Cristiano tumba a un gran Bayern en la prórroga y con polémica

Los de Zidanen se imponen 4-2 con tres tantos de Cristiano y uno de Asensio. La expulsión de Vidal y el fuera de juego del portugués en el segundo tanto, claves

Cristiano Ronaldo celebra uno de sus tres tantos al Bayern /

El Real Madrid eliminó con sufrimiento al Bayern de Múnich (4-2) tras un partido de altísimo voltaje en el que necesitó de una prórroga para pasar a semifinales. Los de Ancelotti fueron superiores hasta que Vidal vio la segunda amarilla en una jugada que no era ni falta. Tres tantos de Cristiano, uno de ellos en claro fuera de juego, y uno de Asensio neutralizaron los goles de Lewandowski y Ramos en propia puerta. El portugués firmó así una eliminatoria de ensueño con cinco de los seis goles merengues.

El Bayern comenzó asustando con un primer cuarto de hora de dominio total, moviendo el balón de lado a lado cómodamente y encontrando constantemente a Ribéry, inspirado y con espacios para darse la vuelta en tres cuartos de cancha. Robben, a los ocho minutos, enmudeció el Bernabéu tras mandar al lateral de la red un disparo a bocajarro tras una doble ocasión que había cortado previamente Marcelo de forma providencial.

Vidal volvía a avisar desde fuera del área y los alemanes se crecían. Al Madrid no le duraba el balón. Ni siquiera era capaz de sacarlo jugado. Quizá más pendiente del resultado que del juego, le costaba entrar en el partido.

El dominio del juego y la inicitaiva no cambió, pero los de Zidane empezaron a encontrarse poco a poco más cómodos a la contra. El encuentro se volvía abierto y vistoso, de ida y vuelta, a medida que avanzaban los minutos y los blancos empezaban a trazar transiciones cada vez más peligrosas. Carvajal dio el primer zarpazo, pero Neuer la sacó con una gran estirada. A continuación era Boateng quien sacaba bajo palos un remate de Sergio Ramos. Luego vino Kross con un disparo con todo a favor que terminó saliendo por encima del larguero. Y la última corrió a cargo de Cristiano, que tras una gran galopada eligió mal y, en vez de dársela a Benzema, acabó rematando escorado a las manos de Neuer.

El Madrid se iba al descanso con sensación de riesgo inminente, pero también sabiendo que su peligro a la contra aumentaba por momentos. No tenía el control del partido, pero sí las ocasiones más claras.

A la vuelta de vestuarios el colegiado perdonó la segunda tarjeta amarilla a Vidal, que debió ver la segunda amonestación tras una dura entrada sobre Casemiro. El equipo blanco salía más entonado e Isco tenía la primera gran ocasión de la segunda mitad, pero su disparo, el mismo que le entró el sábado en Gijón, salía esta vez rozando el palo.

Sin embargo, cuando mejor se le veía al Madrid, Robben heló la grada. El balón se le quedó atrás y Nacho sacó bajo palos. Era un aviso de lo que se le venía encima al Madrid. Totalmente enchufado, el holandés volvió a agarrar la bola, dribló a Casemiro y el árbitro pitó penalti. Discutible decisión. Leve roce. Pero al pitarlo, debió amonestar al brasileño, que ya tenía tarjeta. Gol de Lewandowski y a tragar saliva.

El Madrid estaba K.O. y Vidal estuvo a punto de hacer el segundo tras un gran pase en profundidad de Lewandowski, pero el remate se le fue arriba. Eran los mejores minutos de los alemanes, crecidos y jugando a placer. El segundo gol estaba más cerca que nunca. El centro del campo blanco no existía, llegaban tarde a todos los balones. Absolutamente noqueado y con un mundo por delante.

Zidane movía ficha y sacaba a Benzema del campo para dar entrada a Asensio. Cristiano se quedaba solo arriba. El francés quería más balón y lo consiguió, pero el Bayern estaba lanzado. Cada vez que cogía el balón se plantaba en la frontal con toda tranquilidad. Ancelotti metía a Douglas por Ribéry y Zidane a Lucas por Isco. Cada uno jugaba sus cartas para un tramo final de infarto.

En el 73 la tuvo el Madrid con una contra en superioridad numérica que desperdició Carvajal. Tuvo todo el tiempo del mundo para dejar solo a Asensio delante de Neuer, pero eligió jugársela y se le hizo de noche.

La locura en un minuto

Y al minuto siguiente, la locura. Casemiro le puso perfecta para Cristiano y el portugués logró el empate con un remate impecable de cabeza. Pero la alegría le duró un segundo. A la jugada siguiente, Sergio Ramos, en la acción más desafortunada del partido, se introducía el balón en su portería.

El miedo fue absoluto protagonista del último cuarto de hora, hasta que el colegiado cometió el error del partido al expulsar a Vidal. Debió verla antes, pero esta no era. Segunda amarilla inexistente. No había ni falta y el Madrid volvía a verse en superioridad, como en Munich. Ahí sí fue a por el partido el equipo de Zidane. Todo lo que no hizo en 80 minutos quiso hacerlo en diez. Demasiado tarde.

Prórroga letal

Prórroga e intercambio golpes total. Un penalti clarísimo a Casemiro no pitado. Una ocasión tremenda de Douglas Costa, que perdonó ante Keylor demasiado cruzado. Una mano increíble, otra más, de Neuer ante Asensio. Era cuestión de tiempo que algo pasara y pasó. Ramos vio el desmarque de Cristiano, que recibió en fuera de juego, controló con el pecho y la clavó con la izquierda. Explosión de júbilo controlada en el Bernabéu. Quedaba un tiempo entero de la prórroga y un solo tanto alemán obligaba a marcar de nuevo. Hacía falta cabeza.

Fueron los minutos de más control del Madrid. El Bayern estaba desfondado y con un jugador menos no pudo hacer más. En el 108', Marcelo se fue de todos, se plantó ante Neuer y cedió a Cristiano para matar definitivamente la eliminatoria. Se pidió de nuevo fuera de juego, aunque este era más dudoso. Y faltaba la guinda de Asensio, que cerró la noche con una jugada espectacular. Se fue de dos y cruzó con la derecha ante un Neuer abatido.

El Real Madrid se planta por séptima vez consecutiva en las semifinales de la Champions, algo que no había logrado nadie antes.

Cargando