¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Sessions dice en el Senado que cualquier intento por vincularle con la trama rusa es una mentira detestable

El fiscal general niega haber mantenido una tercera reunión con el embajador ruso como declaró James Comey y rechaza revelar sus conversaciones con Trump sobre la trama

El fiscal general Jeff Sessions. / ()

Ha llegado tranquilo, como sintiéndose en casa. Jeff Sessions se dirigía a sus colegas del Senado en el que ha trabajado los últimos veinte años como representante del partido Republicano por Alabama. Solo que esta vez esos colegas, como no paraba de llamarles, le cuestionaban sobre una crisis de gobierno que empeora por semanas.

Sessions ha negado estar vinculado a la trama rusa. Asegura que cualquier intento por relacionarle con el espionaje ruso durante la carrera presidencial es “una mentira espantosa y detestable”. Ha afirmado además que nunca ha conversado con los rusos “sobre ningún tipo de interferencia” durante la campaña de 2016.

Sessions niega haberse reunido en una tercera ocasión con el embajador ruso en Washington, Sergei Kislyak, el pasado mes de abril, en el Hotel Mayflower del D.C. Comey declaró a puerta cerrada ante los senadores que temía que esa reunión se hubiera producido tras un discruso prorruso que dio Trump y en el que estaban ambos. Sessions asegura que conversó con todos los asistentes pero dice que no recuerda si Kislyak estuvo presente. “Si he tenido alguna conversación con el embajador, en ningún caso fue sobre un tema inapropiado”.

Sessions ha reconocido otros dos encuentros con Kislyak durante la campaña electoral. En enero, al jurar su cargo, los negó. Más tarde se hicieron públicos y en marzo se vio forzado a apartarse de cualquier investigación sobre la trama rusa para garantizar la independencia de las pesquisas. El fiscal asegura que no mintió sino que cuando le preguntaron por esas reuniones al asumir su cargo, lo hicieron en el contexto de la campaña de Trump y no como senador. Así que ha reconocido esos encuentros dentro de la normalidad política como representante en la cámara, no como asesor de la campaña del candidato republicano.

Tras su auto recusación, el número dos del departamento de Justicia, Rod Rosenstein, se puso a la cabeza de la trama rusa. Éste nombró a un investigador especial e independiente, Robert Mueller, para que llegue hasta el final y determine hasta dónde llegó la interferencia del Kremlin en las elecciones, cómo afectó esto al resultado, si el presidente y su entorno sabían de las intenciones de Moscú y si colaboraron de alguna manera con ellos.

¿Y si Trump despide a Mueller?

El rumor está encima de la mesa desde el lunes por la tarde: el presidente quiere fulminar a Mueller y dar carpetazo a la trama rusa y a las acusaciones de colusión entre su equipo y Moscú, unas sospechas que están erosionando su gobierno a marchas forzadas. El procedimiento para despedir al investigador especial es complejo pero nada es descartable en la era Trump.

El rumor está siendo tan fuerte que toda la escena política ha reaccionado. Sessions ha declarado ante los senadores que no ha hablado con el presidente sobre ese tema al estar inhibido del caso. Su número dos, Rosenstein, que también ha comparecido en la cámara, no ve razón para que el presidente aparte a Mueller de la investigación y asegura que “se resistiría a cualquier intento inapropiado” de Trump para despedirlo.

El portavoz de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, tiene “confianza” en el investigador especial y asegura que el mejor consejo que le puede dar a Trump es que “deje a Mueller hacer su trabajo”. La senadora demócrata, Dianne Feinstein augura consecuencias terribles si Trump se atreve a hacer ese movimiento, “sería catastrófico, destruiría el último resquicio de confianza” que se puede tener en un presidente como Trump. Todavía nos quedan muchos capítulos por ver de la trama rusa que aprieta, cada vez más, al presidente y a su entorno.

Cargando