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Por qué la ciguatera no es el nuevo anisakis

Las diferencias van desde el origen hasta la prevalencia, solo comparten el hecho de ser una intoxicación alimentaria

Pescadores en el puerto de Los Cristianos, en las islas Canarias, donde ha llegado Gambierdiscus, la toxina que provoca la ciguatera. /

No tiene sabor, olor ni color. Resiste la cocción, la congelación y el tratamiento ácido. Nada tiene que ver con una mala manipulación o conservación del pescado. Se llama ciguatoxina y, probablemente, ha llegado a Europa procedente de mares tropicales. La expansión hacia zonas más templadas como las islas Canarias o Nueva Zelanda comenzó a detectarse hace una década.

“La causa puede estar relacionada con el cambio global y el calentamiento del planeta. También con la destrucción del hábitat natural como los arrecifes de corales, los cuales son sustituidos por amplias praderas de macroalgas sobre las que se adhiere Gambierdiscus, la toxina que provoca la ciguatera”. Lo explica la doctora Elisa Berdalet, bióloga marina, investigadora en el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, especialista en fisiología de microalgas marinas y directora del programa internacional para la coordinación de la investigación sobre las proliferaciones algas nocivas 'GlobalHAB’.

Gambierdiscus, la microalga productora de la toxina que provoca la ciguatera. / MARÍA FAUST

¿Qué es la ciguatera?

La ciguatera es el nombre que recibe la intoxicación alimentaria por ingestión de pescado contaminado por ciguatoxinas. Son toxinas naturales producidas por unas microalgas del género Gambierdiscus. El origen es tropical. Crece en los arrecifes de coral y se adhiere tanto a estas superficies como a algas que son ingeridas por los peces. La cadena alimentaria continúa. El pez grande se come al pequeño y la toxina Gambierdiscus se va acumulando hasta llegar a las personas que toman el pescado contaminado.

“Las personas experimentan los efectos de la ciguatoxina, aunque la microalga no llega al cuerpo humano porque ha sido digerida a lo largo de la red alimentaria, pero su toxina ha resistido y se ha bioacumulado en los tejidos de los peces”, explica la científica Berdalet.

¿Cómo llega la ciguatera al cuerpo humano?

La científica Berdalet explica que el alga no llega al cuerpo humano, solo llega la ciguatoxina. La microalga ha sido digerida a lo largo de la red alimentaria, pero su toxina ha resistido la digestión y se ha bioacumulado en sus tejidos.

Vías de transmisión de las toxinas producidas por microalgas por ingestión. / Elisa Berdalet

¿Por qué la ciguatera no es el nuevo anisakis?

Primero, por el origen. El anisakis es un parásito, un gusano. Vive en el estómago de los mamíferos marinos, sobre todo en cetáceos como ballenas y orcas. ¿Qué les ocurre a los humanos cuando comen pescado con estas larvas vivas porque no se ha cocinado o congelado convenientemente? Que tienen el anisakis en su estómago intentado reproducir su ciclo vital. Eso produce un dolor intenso. Cuando se hace una endoscopia se ve al gusano que puede llegar al intestino. En cambio, la ciguatera, como ya hemos explicado, es una intoxicación producida por la acumulación de toxinas. Nada que ver, más allá de que son problemas de seguridad alimentaria.

Segundo, por la prevalencia. “Hay años que no vemos ningún caso por ciguatera, otros nos llegan uno o dos casos. Suelen ser viajeros españoles que han comido pescado en el Caribe. En cambio, la anisakidosis es mucho más habitual”, explica el doctor José Antonio Pérez Molina, de la unidad de medicina tropical del Servicio de Enfermedades Infecciosas del hospital Ramón y Cajal, en Madrid.

¿Existe una alerta sobre la ciguatera?

La comunidad científica investiga el problema de la ciguatera desde hace muchos años. Es un caso particular de lo que se conoce como "Proliferaciones Algales Nocivas" (PANs) o "Harmful Algal Blooms" (HABs). Este fenómeno consiste en la proliferación de ciertas microalgas (incluída Gambierdiscus) o macroalgas en grandes cantidades, lo cual conlleva problemas al medio ambiente.

La acumulación de microalgas se manifiesta en cambios de color del agua debido a los pigmentos de las algas que son rojizos, anaranjados, marrones o verdes.

¿Qué efectos produce en el organismo la intoxicación por ciguatera?

Comienza a las pocas horas de la intoxicación con los síntomas típicos de una gastroenteritis con náuseas, vómitos y diarrea. El doctor José Antonio Pérez Molina explica que están asociados a otros síntomas neurológicos:

  • Sensación de hormigueo en manos y pies.
  • Se invierte la sensación de la temperatura. Si tocas algo frío, te quemas. Cuando tocas algo caliente, lo sientes frío.
  • La mitad de los pacientes tiene la sensación de que le bailan los dientes y se les van a caer. Es típico de la intoxicación por ciguatera. “A veces, los pacientes hablan con dificultad porque temen que se le caigan los dientes”
  • Sensación de mareo.
  • Afectación del cerebelo que organiza nuestro movimiento, que provoca dificultad para andar y manipular con precisión objetos.
  • Fatiga que puede durar meses e incluso confundir con fatiga crónica.

Analizar el pescado ingerido es la única forma de comprobar que la intoxicación se ha producido por ciguatera. Pero, estos síntomas a nivel neurológicos ofrecen las pistas necesarias. “La toxina hace un daño en los nervios del cuerpo. En la mayoría de los casos, la recuperación es total”, explica el doctor que en 2017 sólo ha tratado un caso en España.

El doctor José Antonio Pérez Molina explica los síntomas. / CADENA SER

¿Dónde ha llegado la ciguatera?

Las primeras intoxicaciones de pescado contaminado por ciguatoxina en España se dieron en 2004 en Canarias. Pero, en un mundo globalizado, donde los productos se comercializan a miles de kilómetros de distancia de su origen, es fácil su expansión. El pescado contaminado ha llegado recientemente a Alemania.

En Europa, la comercialización de todos los alimentos sigue protocolos para evitar riesgos para la salud. En el caso de la ciguatera, el protocolo no existe aún, y depende en parte de poder establecer los rangos de concentración de la toxina en el pescado. Por eso, existen proyectos internacionales como Eurocigua. Los resultados de estos ayudarán a la Agencia Europea de Salud Alimentaria (EFSA) a elaborar las pautas y protocolos de control para evitar que el producto contaminado por ciguatera alcance las cocinas europeas.

El principal reto para la prevención de la ciguatera es disponer de métodos de detección de la presencia de la toxina en el pescado antes de que llegue a la cocina. Solo laboratorios especializados la detectan. Los científicos quieren desarrollar metodologías para que las familias que se alimentan de la pesca en zonas tropicales, puedan protegerse de la intoxicación.

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