"Si mi hija quisiera ser camarera en Hooters, me pensaría si dejarla o no"

Un alto responsable de Hooters en España reconoce que las presiones mediáticas y feministas les obligaron a cancelar la primera apertura prevista en Viladecans (Barcelona), pero asegura que pronto abrirán en Barcelona y Madrid

Camareras de Hooters, en una foto publicada por la propia empresa. /

Hooters ofrece comida rápida, grandes jarras de cerveza y la retransmisión de eventos deportivos a través de pantallas gigantes, pero a nadie se le escapa que la cadena norteamericana también utiliza a sus camareras —siempre con uniformes escotados— como reclamo. Una fórmula conocida como brestaurant [en inglés, la unión de las palabras pecho y restaurante, algo así como tetaurante] que, en un principio, iba a llegar a España este mes de julio. Pero no ha sido así.

La primera apertura en España iba a producirse en el Centro Comercial Vilamarina de Viladecans (Barcelona), pero la opinión pública ha trastocado sus planes. "Entre el alcalde y los medios de comunicación nos lo habéis tumbado", reconoce por teléfono un alto responsable de Hooters en España consultado por la Cadena SER.

La información publicada en febrero, de la que se hicieron eco otros medios, incluido El Intermedio de La Sexta, llevó al alcalde de Viladecans a manifestar su incomodidad con el asunto en una carta dirigida al gerente del centro comercial en la que señalaba que "la línea de negocio [de Hooters] es muy disonante con la vocación familiar" del centro.

Según el citado responsable de Hooters, la mala experiencia con los medios de comunicación ha llevado a la empresa a seguir con su plan de expansión de forma mucho más discreta. "No queremos que no se nos planten las feministas delante", dice por teléfono. "En Twitter no dejan de meterse con nuestra marca".

Hooters no ha cumplido los plazos previstos, pero en sus redes sociales sigue anunciando aperturas en España con las etiquetas "próximamente" o "muy pronto". También han anunciado que el primer local se abrirá en la provincia de Barcelona, seguido de otro en Madrid, y que para poder amortizar "el dineral" invertido en los derechos de explotación de la franquicia en España y Portugal, el Grupo Iberfood planea seguir abriendo locales en otras ciudades durante los próximos años.

Al cuestionarle el uso que Hooters hace del cuerpo de la mujer, el responsables de la empresa explica que el uniforme de las camareras imita al de las cheerleaders y asegura que "el vestuario es parte del show". De hecho, llega a reconocer que si su propia hija quisiera trabajar como camarera de Hooters, se "pensaría si dejarla o no". Una sorprendente declaración con la que parece darle la razón a quienes critican a Hooters por tratar a la mujer como un objeto sexual.

Pero este alto responsable de la empresa asegura que la propuesta de los restaurantes Hooters es "mucho más que eso" e insiste en que la comida —alitas, hamburguesas y otras especialidades típicas de EE UU— es de calidad.

Según la fuente, cada restaurante de Hooters contará con una plantilla de entre 40 y 50 camareras. Pero para contrarrestar las acusaciones de machismo, asegura que tanto la directora de Recursos Humanos como la gerente del primer restaurante van a ser mujeres y que, para prevenir posibles altercados, contarán también con cámaras y un guardia de seguridad: "Lo único que queremos es abrir".

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Cadena SER

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