¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Siempre Morata

El delantero del Chelsea firma un partido brillante en el Wanda Metropolitano y marca su primer gol europeo con los de Conte

El delantero español del Chelsea, Álvaro Morata, celebra su gol ante el Atlético de Madrid / ()

"¡De tres en tres!", escribían por whatssap los amigos de Morata el pasado fin de semana mientras Álvaro marcaba su primer hat trick con la camiseta del Chelsea. No fueron tres los que anotó en su primera aparición en el Wanda pero estuvo cerca. 80 minutos de puro fútbol para un futbolista total con un perfil que encaja perfectamente en este Atlético de Madrid.

El Metropolitano le recibió y le despidió con una sonora pitada. Desde el calentamiento se notaba que los ojos de la afición local se centraban en él. Decidió vivir al margen del ambiente y cuajar un partido perfecto. Volvió loco a Godín, jugó de espaldas, encontró huecos, estuvo presente en todas las acciones de peligro y anotó el gol del empate momentáneo que tanto merecía el equipo inglés. Su celebración con el banquillo es la mejor prueba de lo que significa Álvaro en este Chelsea con alma de ganador.

Pasada la hora de partido vimos la jugada que más le gusta, una carrera junto a Lucas con el balón pegado al pie. Tras aguantar el tipo sin pestañear, casi sin ángulo, cruza la pelota ante la salida de un Oblak que respira al ver cómodo la pelota se va rozando el palo. Fue su última aparición antes de consensuar el cambio con Conte para evitar recibir más golpes en la que pudo ser su casa.

Mucho se especuló el pasado curso sobre el interés colchonero en Morata cuándo el Cholo le dijo algo al oído en la banda del Bernabéu durante un derbi. Ese chascarrillo no deja de ser la representación teatral de una negociación real, en la que el mismísimo Simeone telefoneó a Morata con la temporada en juego para tratar de convencerle. Le veía como el atacante perfecto para el sistema del Atlético gracias a esa mezcla de desmarque, disparo, juego al espacio y capacidad de asociación. Las cifras que se manejaron eran similares a las del verano anterior, pero el caso Theo Hernández enfrió las relaciones entre clubes.

El equipo rojiblanco estaba dispuesto a ofrecer 60 millones de euros por Morata en el verano del año 2016. Simeone quería a Diego Costa, Miguel Ángel Gil prefería contratar a Gameiro, y antes de hacerse definitivamente con los servicios del francés que militaba en el Sevilla habló con el Real Madrid para tratar de llevarse al joven delantero español que volvía a La Liga tras triunfar en Italia. Esta situación molestó al punta de Lagarto, rabioso por ver cómo habiendo dinero en la caja no se esperaba por él tal y como pedía Simeone.

Batshuayi condena al Atlético en el descuento

El equipo rojiblanco cae ante el Chelsea en su primer partido de Champions en el Wanda Metropolitano

El Chelsea de Conte y Hazard fía su futuro cercano a este madrileño de 24 años que pudo mudarse al andén de Pirámides en lugar de heredar la taquilla de Costa en Stamford Bridge.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?