No es oro todo lo que reluce en las series de Movistar Plus

Las incoherencias de Movistar con su producción propia

Gonzalo de Castro, protagonista del último estreno de Movistar: 'Matar al padre' /

Lo que está haciendo Movistar Plus con la ficción tiene mérito. En menos de un año, el operador español ha conseguido introducirse en el frenético mercado de hacer series, ofreciendo a sus clientes un atractivo catálogo de ficción 'Made in Spain' que no para de crecer.

En ese aspecto, el balance es positivo. Telefónica necesitaba de este contenido para competir contra Netflix, HBO España y Amazon, tras su llegada a España, y la máquina no para de producir series, contando ya con 7 producciones originales disponibles en la plataforma: Velvet Colección, Vergüenza, La Zona, La Peste, Mira lo que has hecho, Félix y Matar al padre. Casi todas ya han sido renovadas por una segunda temporada, que se sumarán a la batería de estrenos del próximo curso: Gigantes, Virtual Hero, El día de mañana, Hierro, El embarcadero...

Muchas, muchísimas series, que tienen como fin colocar a Movistar Plus en el escaparate internacional para participar en la guerra de los gigantes del streaming, además de competir, claro está, con sus paisanos: TVE, Atresmedia y Mediaset.

Hasta ahí, todos de acuerdo. De hecho, como decíamos, el balance es positivo, ya que Movistar Plus tiene lo más necesario: el contenido, las series. Ahora bien, si en algo está fallandola plataforma es en la estrategia, en la tarea de marcar las pautas correctas con las que después crear un sello adaptado a sus necesidades y objetivos. Y es que Movistar ha tropezado en lo que aparentemente resulta más sencillo: la comunicación.

La transparencia de Movistar con sus series

Todo empezó en la presentación oficial de La Peste. A aquella rueda de prensa acudieron las máximas representaciones de Telefónica, algo lógico teniendo en cuenta que era la serie que daría el pistoletazo de salida a su catálogo. Allí, Domingo Corral, Director de Ficción de Movistar+, aseguró que iban a ser transparentes con todo lo que tuviera que ver con su ficción. Fue entonces cuando desvelaron el presupuesto de La Peste, 10 millones de euros para una sola temporada de 6 episodios.

Eso generó un poco de revuelo. ¿Qué pensarían los productores de las otras series de Movistar, que no iban a disfrutar de semejante presupuesto? En la siguiente rueda de prensa, que fue la de La Zona, Domingo Corral ya se negó a dar cifras...y así ha seguido siendo hasta ahora.

También durante la presentación de La Peste, el presidente de Telefónica, Luis Miguel Gilpérez, interrumpió el acto para dejar claro que Movistar no se podía comparar con Netflix. "Netflix y HBO España son competidores relativos, pero son más cosmética que otra cosa. La mayoría de esas series son irrelevantes. Me molesta que se nos compare con Netflix. Vamos a comparar las peras con las peras", fue lo que dijo. Sin embargo, Movistar ha firmado recientemente un acuerdo con Netflix para ofrecer su catálogo en las plataformas de vídeo y TV del operador.

En lo que a transparencia se refiere, tampoco han sido muy claros con el tema audiencias. Aunque desde la compañía no ofrecen datos de su consumo bajo demanda, en alguna que otra ocasión sí que lo han utilizado en su beneficio, aunque cometiendo, eso sí, algún que otro error.

En concreto, Movistar, después de dejarse la piel (y el sueldo) en la promoción de Velvet Colección, no dudó en sacar pecho de su primer estrenó asegurando en un comunicado que la secuela de Velvet se había convertido "en la serie más vista de la plataforma, superando incluso a Juego de Tronos". Meses más tardes, hicieron exactamente lo mismo con La Peste. Pero esta vez, el comunicado en cuestión afirmaba que la ficción de época le había arrebatado el récord a Juego de tronos. ¿Pero no lo tenía Velvet Colección?

Errores de ¿cálculo?

También han pecado de ser un pelín novatos a la hora de diseñar una estrategia para su catálogo de producción propia. El primer error fue usar como carta de presentación Velvet Colección. Aunque con este lanzamiento intentaban atraer a un público femenino aprovechando una marca conocida, la serie en cuestión no representaba de ningún modo los derroteros que tomaría su modelo de ficción.

Tampoco tardaron mucho en cambiar el modo de lanzamiento, dejando rápidamente de estrenar un capítulo por semana para estrenar la temporada completa, tal y como hace Netflix.

Por último, hay que hablar de la línea de autor que ha seguido Movistar con casi todas sus series. Para su desembarco en la ficción, el operador ha fichado a reconocidos directores y guionistas del cine, no de televisión, creando así series con un sello muy marcado. La Zona, la serie de los hermanos Cabezudo; La Peste, la serie de Alberto Rodríguez; Félix, la serie de Cesc Gay; Matar al padre, la serie de Mar Coll; Gigantes, la serie de Enrique Urbizu... así ha sido y así lo han vendido desde Movistar Plus, siempre poniendo el foco en el creador y no en el reparto, que en muchas ocasiones no se anunciaba hasta el día de la rueda de prensa.

Sin embargo, no han seguido esa misma estrategia para la comunicación de su último proyecto: Instinto. En este caso concreto, el operador ha centrando toda la atención en Mario Casas, el protagonista. Instinto no es la serie de Teresa Fernández-Valdés y Ramón Campos, creadores de la misma. Ni siquiera de Bambú Producciones, que es la productora encargada de desarrollarla. Instinto es la serie de Mario Casas y se han encargado muy mucho de que todo el mundo se entere.

En definitiva...

Parece que Movistar Plus ha ido improvisando sobre la marcha con sus series, recurriendo a la manida táctica de ensayo y error, en lugar de haber elaborado una estrategia sólida, sin fisuras y tantas contradicciones.

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