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Las luchas internas por la sucesión en el PP

Desde que Mariano Rajoy anunció su dimisión como líder del partido, la incertidumbre y el debate sobre quién ocupará su cargo están encima de la mesa

El expresidente de España y del Partido Popular, Mariano Rajoy y el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. / ()

Hace unas semanas la política española vivía un hecho sin precedentes: la aprobación de una moción de censura. A partir de entonces, Pedro Sánchez, líder del PSOE y el que presentó esta moción de censura, fue proclamado como el nuevo presidente del Gobierno de España y el PP dejaba el Ejecutivo en manos de los socialistas.

Hace tan solo cinco días, Mariano Rajoy presentaba su dimisión como líder del Partido Popular y abría la puerta de la sucesión al frente de la formación conservadora. Entre los posibles candiatos María Dolores de Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría y Alberto Núñez Feijóo son los que más suenan para suceder al expresidente Rajoy.

Silencio en la Comunidad de Madrid

Por lo pronto, en Madrid ni su propio presidente, Ángel Garrido, desvela su postura publicamente: "Angel Garrido va a estar siempre con quién mejor pueda ayudar a que seamos el partido que siga gobernando".

En este sentido, nos encontraremos con escenario muy fragmentado y varias fuentes populares defienden que Madrid tendrá autonomía propia para defender sus propios candidatos sin imposiciones, sobre todo por Pío García Escudero, colocado a dedo por Rajoy, que no tiene legitimidad para condicionar la elección de sus afiliados, sin olvidar que las divisiones internas han aflorado de nuevo tras la dimisión de Cifuentes.

Galicia en el punto de mira

En Galicia, en este fin de semana decisivo para un Feijóo que este domingo ha recuperado su agenda pública después de encerrarse el sábado a refelxionar en solitario, nadie suelta prenda. En un PP gallego en el que las voces discordantes no existen, nadie habla sobre el futuro de su líder y por eso, más allá de los múltiples elogios, no hay movimientos en público.

Aquí los populares se enfrentan a una doble encrucijada porque la marcha de Feijóo los avocaría a un relevo en la Xunta, en la única comunidad que gobierna con mayoría absoluta y un paso en falso podría apartar a cualquiera de esa otra posible carrera sucesoria.

Valencia y la corrupción

La sombra de la corrupción ha dejado en los últimos años al Partido Popular valenciano sin peso específico en su organización nacional. Han quedado al margen de las batallas internas sin que nadie les preguntara si eran de Soraya o de Cospedal y prácticamente sin relación ni con Pastor ni con Feijóo.

Además, no parece que, como antaño, estén perfectamente organizados y cohesionados como para tener una posición única y fuerte. Isabel Bonig, presidenta regional, está más centrada en su labor de oposición al 'Consejo del Botánico', mientras trata de ganar influencia de cara a esta nueva etapa de su partido haciendo valer, por ejemplo, el ser la segunda autonomía con más militantes.

Castilla la Mancha apoya a Cospedal

En Castilla la Mancha el liderazgo de María Dolores de Cospedal es incuestionable. Lleva de presidenta regional del partido desde 2006. En 2011 alcanzó lo máximo en política regional, que fue ser elegida presidenta de Castilla la Mancha y además por mayoría absoluta. Solo estuvo una legislatura hasta 2015.

En el Congreso Regional del PP de 2017 hubo un mínimo atisbo de oposición interna que fue aplacada y como no hubo candidato alternativo al no reunir los avales, Cospedal fue proclamada presidenta del PP. En el Congreso Nacional hubo voces que pidieron que eligiera entre ser presidenta del PP en Castilla la Mancha o secretaria general a nivel nacional. Al final esto se quedó en nada y, a día de hoy, Cospedal sigue compaginando ambos cargos.

Discrepancias en Castilla y León

En Castilla y León el aparato oficial del PP liderado por el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernandez Mañueco, tiene una clara sintonía con María Dolores de Cospedal. Mañueco, al igual que Martínez Maíllo, representan la línea oficial de apoyo a Rajoy hasta el último momento.

Como contraste a esta oposición, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha mantenido un discreto distanciamiento con Rajoy y también con Mañueco al que cedió hace meses la presidencia del partido en Castilla y León, pero no la de la Junta de Castilla y León que mantiene contra la voluntad del propio Mañueco. Las recientes alabanzas de Herrera al Gobierno de Pedro Sánchez abundan en esta tesis de distanciamiento.

Una línea similar marcaba hace unos días el Consejero de Educación de Castilla y León, Fernando Rey, sobre la pérdida de credibilidad de Mariano Rajoy. Unas declaraciones que no hizo suyas, por ejemplo, Fernández Mañueco, pero sí Herrera con su silencio posterior.

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