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Las claves del complicado rescate de los jóvenes atrapados en una cueva de Tailandia

Los jóvenes podrían pasar varios meses encerrados

Dos buceadores encuentran a los jóvenes en la cueva. / Atlas

El pasado 23 de junio, un grupo de doce adolescentes de un equipo de fútbol amateur y su entrenador quedaban atrapados en la cueva Luang Nang Non, la cuarta más grande de Tailandia. A pesar de que entraron cuando el nivel del agua estaba bajo, las fuertes lluvias bloquearan la salida de la misma, impidiendo la salida del grupo al exterior.

Tras nueve jornadas de intensa búsqueda, en la que han participado el ejército y un total de 17 buceadores de la marina, las autoridades policiales confirmaban el pasado lunes que el grupo se encuentra con vida tras conseguir reducir la entrada de agua en la cueva, tal y como daba a conocer la cadena de televisión local TPBS. Sin embargo, se trata de un rescate complicado que podría mantener a los jóvenes en la cueva durante semanas e incluso meses.

Las condiciones de la cueva

Según han revelado los dos buzos británicos que localizaron al grupo de adolescentes, los supervivientes se encuentran en un espacio reducido que quedó sobre el nivel del agua tras la inundación. Este espacio se encuentra a más de dos kilómetros de la entrada y una profundidad de entre 800 metros y un kilómetro de distancia, tal y como recoge la Marina tailandesa en su página de Facebook.

A pesar de ello, tan solo tres de ellos presentaron heridas o rasguños. En declaraciones al programa Newsnight de la BBC, Ben Reymenants, involucrado en las tareas de rescate, explica que el lugar donde han sido encontrados tiene una temperatura relativamente cálida de 26 grados, lo que ha evitado una posible hipertermia o hipotermia.

El estado de los jóvenes

Por otro lado, Reymenants asegura que el agua que rodea a los jóvenes no es potable. Sin embargo, sí que lo es la que cae a chorros por las paredes de la cueva. De hecho, fue fundamental para impedir que se deshidrataran. El holandés explica que otro de los factores que ha ayudado a la supervivencia de la composición anatómica de los niños, que pueden sobrevivir durante más tiempo sin alimentos.

Operarios durante el proceso de rescate. / PONGMANAT TASIRI (EFE)

No obstante, desde que fueran encontrados con vida el pasado lunes, los buzos han suministrado gel energético tanto a los niños como a su entrenador. Mientras tanto, dos miembros del personal médico de la Marina se han unido al grupo para acompañarlos y vigilar a los adolescentes durante el rescate.

La climatología complica el rescate

Los ingenieros que trabajan en el rescate han estado extrayendo agua de la cueva durante una semana. Según afirman las autoridades locales, el equipo de rescate ha retirado más de 10.000 litros de agua por hora, llegando a bajar el nivel del agua en un centímetro por hora. Sin embargo, las fuertes precipitaciones que se esperan de cara a los próximos días podrían obstaculizar las labores de rescate.

Según ha dado a conocer el capitán de la Marina tailandesa, Anand Surawan, la temporada de lluvias comenzará durante los próximos días. Una climatología adversa que dificulta las tareas de rescate y que podía provocar que los adolescentes pasaran hasta cuatro meses atrapados. Por esa misma razón, el ejército se ha preparado para enviar alimentos con los que puedan mantenerse por lo menos cuatro meses y para entrenar a los 13 adolescentes a bucear.

Los posibles escenarios para llevar a cabo el rescate

Según el coordinador nacional de la Comisión de Rescate de Cuevas de Estados Unidos, Anmar Mirza, ha puesto sobre la mesa diversas opciones para llevar a cabo el rescate. La primera de ellas consiste en sacar a los jóvenes buceando. Sin embargo, considera que es la más peligrosa puesto que el grupo de adolescentes no ha sido entrenado para bucear en dichas condiciones.

Los militares durante el proceso de rescate. / ROYAL THAI NAVY / HANDOUT (EFE)

Por otro lado, Mirza también ha valorado la opción de perforar agujeros en las paredes de la cueva para drenar parte del agua. No obstante, el grosor de la roca obstaculiza los esfuerzos. Por último, también valora la posibilidad de esperar hasta que finalice la época de lluvias, lo que facilitaría el rescate del grupo de adolescentes.

Sacarlos sería "increíblemente peligroso"

En declaraciones a The Guardian, el director nacional de la Asociación de Buzos de Cuevas en Australia, Peter Wolf, ha recomendado dejar al grupo donde está y estabilizar su entorno hasta que mejoren las condiciones del recate. Entre otras cosas, Wolf ha aconsejado suministrar a los jóvenes agua potable, alimentos y aire limpio: "Dependiendo del tamaño de la cámara en la que se encuentren, el aire limpio también es una preocupación".

Una opinión compartida por Edd Sorenson, de International Cave Rescue and Recovery: "Mientras los niños sepan que sabemos dónde están, tienen comida, una manera de mantenerse calientes, agua o sistemas de filtración y luz, realmente sería lo más seguro esperar".

Bajo su punto de vista, sería "increíblemente peligroso" para alguien sin experiencia desplazarse por la cueva debido a la visibilidad casi nula que hay sobre la misma. Por otro lado, Sorenson considera que el hecho de que ninguno de los jóvenes sea capaz de bucear sería peligroso también para los equipos de rescate. Por lo tanto, los equipos de rescate esperarán para ver cómo evolucionan las condiciones meteorológicas y actuar en consecuencia.

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