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Más de cincuenta años de cárcel por violar a cinco niños aprovechando su pobreza

  • Les atraía comprando chucherías que ellos no podían permitirse por su "pobreza severa"
  • Abusó de cinco hermanos rumanos menores de edad en 2012 en la localidad sevillana de Pilas

El Tribunal Supremo ha decidido confirmar una condena de 53 años y medio de prisión para un joven de la localidad sevillana de Pilas por abusar sexualmente de cinco niños rumanos de la misma familia: según la sentencia, les atraía comprándoles chucherías que ellos no podían permitirse al estar en una situación de “pobreza severa”, explican los jueces.

La sentencia de la sala segunda, de la que ha sido ponente Susana Polo y a la que ha tenido acceso la Cadena SER, explica que los hechos ocurrieron en la Semana Santa de 2012 en esta localidad de 14.000 habitantes del aljarafe sevillano: el acusado, que entonces tenía 27 años, abusó de los cinco hermanos menores que tenía entonces entre cinco y once años de edad.

A varios los llevaba en bicicleta hasta una casa abandonada de las afueras del pueblo y abusaba allí de ellos, agrediéndoles y amenazándoles de muerte si se negaban: también mostró vídeos de carácter sexual a algunos en su teléfono móvil. Si alguno intentaba escapar y volver al pueblo, les volvía a atrapar, les golpeaba y les amenazaba con atacar a sus familias.

La sala de lo penal del Tribunal Supremo ha decidido confirmar la condena que le impuso en un primer momento la Audiencia Provincial de Sevilla: un total de 54 años y 3 meses de presidio. La sentencia declara probado que se ganó la confianza de los niños dándoles paseos en bicicleta y también entregándoles “mínimas cantidades de dinero para que compraran las chucherías que de otro modo no podrían permitirse, pues su familia se encontraba en una situación de pobreza severa”.

Violación, no abusos

La sentencia del Tribunal Supremo hace firme su condena por cuatro delitos de agresión sexual, otro más de abusos y un último de exhibición de pornografía a menores, explican los jueces por qué entienden que en la mayoría de los casos sus ataques fueron violaciones y no abusos: utilizó una violencia “suficiente” para doblegar a los niños, algo que era “de fácil consecución dada la escasa edad de los menores” añadiendo a todo esto “los episodios de persecución, captura y vuelta forzosa” cuando las víctimas intentaban escapar.

Tribunal Supremo de España / EP

La Justicia especifica que, aunque la condena es superior al medio centenar de años de cárcel, pasará un máximo de 20 años entre rejas, aunque no podrá acceder al tercer grado penitenciario hasta que cumpla la mitad. Además, se le impone una orden de alejamiento, otros cinco años más de libertad vigilada y un total de 78.000 euros en indemnizaciones para sus cinco víctimas.

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Cadena SER

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