Cuenca no quiere quedarse atrás en el cultivo del pistacho

Dos nuevos proyectos empresariales, subvencionados por el concurso Lanzadera de la Diputación, apuestan por la creación de un vivero de plantones y por un secadero de este fruto seco

La superficie dedicada al cultivo del pistacho se ha triplicado en Cuenca desde 2015. /

En Cuenca se ha triplicado el número de hectáreas dedicadas al cultivo del pistacho en los últimos tres años. De las 653 hectáreas plantadas en 2015 se ha pasado a las 1.585 de 2017, según los datos de la dirección provincial de Agricultura en Cuenca. En España se empezó a cultivar el pistacho de forma extensiva desde los años 80. En Castilla-La Mancha llevan la delantera provincias de como Albacete y Ciudad Real. Pero Cuenca no quiere quedarse atrás. Dos nuevos proyectos vienen a apoyar a los agricultores: el primero creará un vivero de plantas y, el segundo, un secadero de pistachos. Nos lo han contado en Hoy por Hoy Cuenca sus promotores, Álvaro Águeda y David Pedroche.

Entrevistas con Álvaro Águeda y con David Pedroche en Hoy por Hoy Cuenca. / Paco Auñón

Pistagén es una empresa conquense dedicada al asesoramiento acerca del cultivo del pistacho. Ahora quieren dar un paso más y desarrollar un vivero de plantones, que estará ubicado en Villar de Olalla, para crear futuras plantaciones de estos árboles. El proyecto que lidera Álvaro Águeda ha sido subvencionado por el concurso Lanzadera de la Diputación Provincial de Cuenca.

“El cultivo es muy rentable que en un futuro puede llegar a relegar a los cereales o las oleaginosas”, apunta Águeda. “Las rentabilidades pueden superar los 4.000 euros por hectárea en secano. No hay ningún cereal que pueda sacar esos beneficios de la tierra”.

El clima de comarcas como la Mancha ofrece las mejores características para el cultivo del pistacho: frío en invierno y calor en verano. “En la Serranía es más complicado porque las heladas tardías pueden afectar a las flores”, dice Águeda.

El proyecto Pistagen se alzó con el primer premio en el III Concurso Lanzadera de la Diputación de Cuenca. / Cadena SER

Desde que se planta e injertan los plantones hasta que empiezan a producir pueden pasar hasta cuatro años, en un cultivo de regadío, o de cinco o seis en secano. En el vivero que desarrollará Pistagen se cultivarán “tanto los porta-injertos, la parte subterránea del árbol, como la parte aérea que es la comercial. Ahora se está comercializando el pistacho grande y con la cáscara de color blanco, por lo que se priorizan esos cultivos, aunque los fabricantes de helados buscan el pistacho de color verde”, apunta Águeda.

Estas variedades de yemas se cultivarán en un segundo vivero que esta empresa quiere crear en la localidad de Belmonte.

Secadero y distribución

El segundo proyecto que vendrá a facilitar el trabajo de los agricultores se llama Verde Pistacho, está promovido por David Pedroche, de Montalbo (Cuenca) y también ha sido subvencionado por la Diputación a través del concurso Lanzadera . En su caso quiere entrar en el proceso tras la recolección del fruto.

El pistacho recién recogido del árbol necesitar secarse en las siguientes 24 horas para asegurar su perdurabilidad que permita una posterior distribución y comercialización. “La idea es que, si tú eres un productor de pistacho de la comarca, tengas un sitio donde poder hacer el secado y el procesado del fruto seco, y un sitio en el que poder venderlo tanto a grandes distribuidores como a pequeños compradores a través de internet”, explica Pedroche.

El pistacho de la Mancha es el de mayor calidad del mundo. / agroptima.com

El pistacho se recoge en septiembre con métodos similares a la recolección de la aceituna, cada vez más mecanizado con vareadores. Después debe secarse inmediatamente para que no se pudra la cáscara lo que ennegrece el pistacho y devalúa su precio. “Dependiendo de la secadora se puede trabajar con lotes de 10.000 o 15.000 kilos y el proceso de secado dura unas 24 horas”, dice Pedroche. A partir de ahí hay dos opciones, el descascarillado para la venta solo del fruto destinado a las cocinas de los restaurantes para su uso culinario, o la venta directa del fruto seco con cáscara, como lo prefieren los consumidores.

La empresa Verde Pistacho comprará el fruto seco a los agricultores “a precio de lonja”, dice pedroche. “A partir de ahí lo que saquemos de más vamos a comisión con el productor”. Las posibilidades de venta del pistacho están ahora mismo en el mercado internacional. “En España no se consume ni un solo pistacho de los que se producen aquí”, dice Pedroche. “Ahora mismo estamos mirando la exportación hacia países de Oriente donde existe una tradición del consumo del pistacho, sin dejar de lado el continente europeo”.

La calidad del pistacho de la Mancha

El pistacho cultivado en secano es de mayor calidad que el de regadío, como ocurre con otros frutos. Las condiciones de cultivo de la Mancha hacen que “el pistacho que se produce aquí sea el de mayor calidad del mundo”, dice Pedroche. “El pistacho de regadío puede ser más gordo pero tiene menos sabor. Lo que buscan los gourmets es un pistacho con sabor cultivado en secano”.

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