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Carlos Bardem: "La televisión es un gran testigo de su tiempo"

El actor español participa en 'The Son', un western de la cadena AMC protagonizado por Pierce Brosnan

El actor español Carlos Bardem interpreta al patrón mexicano Pedro García en la serie 'The Son' /

Luchas, sangre y frontera. La mirada a la construcción de EEUU a través del lejano oeste y las batallas entre indios, blancos y mexicanos. 'The Son', la nueva serie del canal AMC, vuelve a abordar el tema fundacional de América, en este caso cómo Texas llegó a ser un estado moderno tras el paso de la ganadería al petróleo. La ficción está protagonizada por Pierce Brosnan que, 30 años después de su única incursión televisión, se mete en la piel de un ranchero ambicioso secuestrado de joven por los indios. El actor español Carlos Bardem interpreta a un patrón mexicano, rico y asentado, en este western lento, lleno de flashback, basado en la novela homónima de Philip Meyer. Ambientada hace un siglo, sus conflictos siguen siendo actuales. Los muros, la codicia, la corrupción, la relación de México y EEUU y la imagen de Donald Trump de sus vecinos.

Escucha la sección completa de series en 'La Script'

¿Qué tal el rodaje? ¿La experiencia con Pierce Brosnan?

Fue una experiencia increíble, es rodar para televisión al estilo Hollywood rodeado de magníficos actores, no solo Pierce. Él es un señor entrañable y súper generoso trabajando. Es uno de esos actores que mejora siempre las escenas en las que está, siempre disponible para el otro. Y fuera del set, es uno de los tipos más divertidos con los que me he topado. Fue un gusto compartir con él cinco meses de rodaje y de vida en Austin.

El autor de la novela está detrás de la serie. Habitualmente los escritores venden los derechos de su obra y asesoran en las producciones. Philipp Meyer ha escrito los guiones y ha controlado todo el proceso, ¿cómo ha sido?

Fue una pelea que ganó Philipp Meyer, él puso como condición estar en la escritura de los guiones y me pareció perfecto. Como actor es un privilegio. Es una serie de época, histórica, y la novela tiente tanta información que tener a mano al autor, que estuviera en el set en una silla, es una maravilla. Como actor no suele pasar, tener al creador de ese mundo sentado a tu lado para explicarte de dónde viene todo, por qué pasan las cosas y para darte información extra sobre tu personaje.

Es una serie sobre el proceso fundacional de EEUU pero muchos temas son actuales. Por ejemplo, la corrupción, los sobornos, la financiación electoral... Aquí también sabemos mucho de eso. Las relaciones entre empresas, familias y dinero…

En España lo único que nos falta para ser ‘The Son’ es arrancar cabelleras, no perdamos la esperanza de volver a esos tiempos (ironiza). La serie habla del gran mito fundacional de la cultura americana, que es el ve al oeste, expande la frontera. EEUU sigue siendo un país de fronteras culturalmente. Tiene esta relación, que a nosotros nos resulta tan extraña, con la violencia y con las armas pero que es un sello de su cultura. Y retrata ese mundo, el momento germinal de esas luchas por la frontera entre México y Texas, y luego México y EEUU. Estábamos rodando esta serie en Austin cinco meses antes de las elecciones americanas y no nos dimos cuenta de lo relevante y del valor testimonial que tiene a día de hoy. Realmente en la primera temporada habla de fanatismo, de racismo, de fronteras, de alambradas…

Por eso yo creo que es un win-win. Le va a interesar a todo el mundo. Si estás en contra del racismo y de los muros, te va a gustar por cómo tratan a los mexicanos en la serie. Y si estás a favor de Donald Trump, te va a gustar también por cómo tratan a los mexicanos.

El actor español Carlos Bardem, en la presentación de 'The Son' / Eduardo Parra (WireImage)

Interpretas a un patrón mexicano, richacón, que se siente más americano, ¿te has pasado al lado oscuro?

Mi personaje, Pedro García, es el último representante de una estirpe que ya no es mexicana. Su familia está allí desde que pertenecía al imperio español y se han ido adaptando a los cambios. Es un hombre que intenta sobrevivir y, como tal, intenta acomodarse a los cambios, pero en esa época y en esa zona del mundo, son tan brutales y tan violentos que en algún momento va a tener que tomar partido porque la realidad le va a atropellar. Es un poco lo que vamos a ver a lo largo de la primera temporada. Las luchas entre Eli Mccullough y Pedro, uno por hacerse con el control de todo y el otro por mantener lo que es suyo.

Se relata la construcción del estado moderno, el paso de la ganadería al petróleo, se avecina la guerra, ¿solo hay tregua si hay dinero y sometimiento?

Puedes reunir a indios, mexicanos y anglos en una casa cuando estos últimos han conseguido domesticar a los otros. Es la esencia de la historia de la humanidad. Los conflictos siempre surgen de la codicia, del desear las tierras o riquezas. Cuando se restablece el status que es cuando Eli consigue sus objetivos. Veremos que es un tipo que nunca tiene bastante.

Pero la serie también muestra esa especie de educación en la ‘barbarie’ india, lo que diferencia a Eli (Pierce Brosnan) de su hijo al afrontar los conflictos, ¿no es un retrato recurrente y hasta estereotipado? 

Lo de la barbarie india es cierto. De jovencito es criado y educado por estos comanches, pero la serie lo explica muy bien. Por un lado, cómo estas tribus americanas tenían una relación absolutamente natural con el entorno, ecológica, ecofriendly, y cómo la irrupción de esa frontera blanca que se expande y se expande, los expulsa de sus territorios y los condena a morir de hambre eliminando su principal fuente de sustento, que es el búfalo. Eso los lleva a una respuesta violenta. Veamos quiénes son los bárbaros. Si alguien llega donde tú vives y elimina tu fuente de alimentación, supongo que tu respuesta va a ser siempre violenta.

En Assassin's Creed decías que quien controla el imaginario narrativo, controla el relato. En este caso, y contando con el poder de la televisión, ¿cuál es la narración que se da de comunidades como la latina?

Es muy interesante porque es una serie que huye del concepto de blanquear todo. Los comanches son comanches o nativos americanos, los hispanos somos hispanos, los anglos son anglos. Y huye del maniqueísmo. No hace un retrato especialmente favorecedor de esos blancos. Una de las cosas que me sedujo del proyecto es que mi personaje es un señor adinerado, ranchero, culto, un padre de familia encantandor, con unas hijas maravillosas. Es un señor muy normal, no es un traficante de drogas, ni un bandido ni un ladrón de caballos.

'The Son' tiene el valor y la modernidad de huir de retratos maniqueos y etnicistas que se decanten más de un lado que de otro. Otra de las virtudes que tiene la televisión moderna, que se inaugura con Los Soprano hace años, es que tiene la extensión, la fuerza y el espacio para desarrollar tramas y personajes complejos. Cuando creas estos personajes, creas seres humanos, gente que no es absolutamente buena o absolutamente mala, gente que tiene unas motivaciones para ser como es, justas o erróneas. Eso es lo que me parece interesante y artístico.

¿La televisión es la que está cambiando el discurso de los latinos? Porque en Hollywood casi siempre se reproducen los mismo clichés

Pese a los bad hombres del señor Donald (Trump), es evidente que el peso demográfico de la comunidad latina es cada vez es mayor en EEUU. Y ya no son una primera generación, ni una segunda, son nacidos allí. Por fuerza, esa pluralidad se tiene que ver reflejada en el vehículo audiovisual por excelencia, que es la televisión. En el cine también está pasando, pero la televisión es un medio de acceso inmediato a esas capas de población y se ven obligados a retratar la realidad. Hay latinos como blancos que se dedicarán a todo tipo de cosas y habrá gente buena y mala. La televisión es un gran testigo de su tiempo.

La televisión que se está haciendo en EEUU, también en Europa y Escandinavia y ahora en España, esa televisión moderna que nos encanta, está alcanzando un grado de complejidad narrativa que es muy interesante. No soy de los que piensa que una buena serie parece cine. Una serie nunca debe parecer cine, es una serie y es televisión. Los dos deben tener su espacio y convivir y coexistir, pero creo que cierto tipo de televisión no generalista está entrando a saco en temas muy interesantes y relevantes. Está haciendo retratos de seres humanos complejos, llenos de matices, que antes quizá no veíamos.

La complejidad narrativa de las series, sus personajes... El público parece que está de su parte. Ya no hay problema en hablar del trasvase de actores de Hollywood a la televisión, ¿ha dejado de ser la hermana pequeña, no?

Grandísmos actores del star system de Hollywood están dando el salto a la televisión porque tienes series que, durante 10 o 12 horas de temporada, te permite hacer un retrato complejo de un personaje. Como no son series que estén pensadas para ser diarias, tienen arcos dramáticos muy definidos y potentes. Eso explica el movimiento hacia la televisión, pero también la situación del cine. No solo aquí sino en general, el cine se está quedando convertido en algo muy independiente o grandes superproducciones de efectos especiales. Se está perdiendo ese cine, que es el que más me interesa, de películas medias con buenos presupuestos e historias. Ahora todo es o muy independiente o superhéroes que vuelan que, si estás buscando ver historias, no son las más interesantes.

Estás entregado a la televisión, ¿qué series estás viendo?

Me encantó The Night Of, la serie de Steven Zaillian, el arranque es brillante. La última temporada de Black Mirror es fascinante. Ahora estoy muy enganchado a Feud, es muy kistch y habla de algo muy interesante y muy cruel como el machismo en la industria de Hollywood en aquella época pero trasladable ahora. Las actrices al cumplir cierta edad lo tienen mucho más difícil para trabajar que los actores. Lo que hacen Susan Sarandon y Jessica Lange en esa serie es una master class de interpretación. Pero la serie que me tiene fascinado, agárrense que vienen curvas, es la que voy a empezar a rodar con los hermanos Sánchez Cabezudo, ‘La Zona’ de Movistar, que tiene unos guiones que, ya os digo, va ser curioso de ver.

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