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España

Superviviente de Barajas: "El avión se tambaleaba de un lado a otro"

Ligia Palomino, una de las supervivientes, cuenta en la SER los detalles del accidente. "El piloto nos dijo que había un piloto encendido y que prefería que lo revisaran"

Así fue el rescate de la superviviente Ligia Palomo. Ligia Palomo es la médico del Samur superviviente del accidente del miércoles de Barajas. Sus compañeros cuentan que pudo identificarles por sus nombres y autodiagnosticarse en medio del desastre. Se encuentra en el madrileño hospital de La Paz donde se recupera de una operación de fémur. / VNEWS

Ligia Palomino tiene 41 años y es una de los 19 supervivientes del accidente de Barajas. Cumple años este domingo y afirma que siente que ha vuelto a nacer, ya que pese al grave siniestro sólo sufre fractura en una pierna y una costilla. En la Cadena SER, Ligia nos ha contado cómo vivió el accidente. "El piloto dijo que salía un piloto encendido y que prefería que lo revisaran", afirma esta superviviente. El avión tenía prevista su salida a la una de la tarde, y los pasajeros no fueron desalojados del avión, aunque fueron puestos a su servicio varios autobuses por si necesitaban bajar de la aeronave. "Después, el piloto nos dijo que había sido un problema con el aire acondicionado y ya después despegamos".

FOTOGALERIA: Accidente de avión en Barajas

Helicópteros y vehículos de emergencia trabajan en las inmediaciones del lugar de la tragedia, donde se ha estrellado un avión de Spanair con 175 personas a bordo

"El avión se tambaleba de un lado a otro, hasta que sospecho que se va a caer. Esa parte la veo como entre sueños hasta que me desperté en una especie de río", cuenta Ligia Palomino, que viajaba en la parte delantera del avión. "Esa parte la veo como visiones. Estaba yo en el suelo y veía gente, humo, y las explosiones, que fueron las que me despertaron, porque creo que perdí el conocimiento". Ligia trabaja para el SAMUR, y cuando vio a sus compañeros que llegaban para rescatar a los pasajeros supo que saldría con vida de esta pesadilla. Un horrible sueño del que ahora despierta. Dice que está dolorida, y que "afortunadamente" le están suministrando sedantes. Pese a todo, esta mujer que ahora ha vuelto a nacer afirma que durante la noche casi no ha podido dormir.

Mientras se recupera de sus heridas en el Hospital de La Paz, asegura que tiene muchas ganas de vivir y quiere recuperarse pronto para volver a trabajar.

"Ha sido un milagro"

"Mi marido volvió a nacer ayer", relataba hoy la esposa de uno de los supervivientes de la tragedia de Barajas en el hotel Auditorium de Madrid, en el que se alojan los familiares de las víctimas. Por desgracia, este testimonio es una excepción en medio de la dramática situación que se vive en el hotel, un ir y venir continuo de familiares, que llegan destrozados de las islas o de IFEMA, o que salen desencajados de sus habitaciones para volver al recinto ferial.

"Mi hijo tenía billete para un vuelo anterior de Air Europa, pero lo cambió ayer mismo para volar un poco más tarde. Ha sido una fatalidad", relataba el padre de David Caballero, militar en Madrid.

"He perdido a mi hijo de 27 años, estoy destrozada", lamentaba la madre del joven fallecido, que iba a Gran Canaria para volar después a Fuerteventura a pasar unos días de vacaciones con la familia.

Las historias de dolor se suceden en la puerta y el hall del hotel que ha habilitado Spanair para los familiares de las víctimas, que, envueltos en las mantas de la Cruz Roja, apenas pueden hablar.

"He perdido a mi hijo, mi nuera y mis dos nietos"

"He perdido a mi hijo, a mi nuera y a mis dos nietos", acertaba a decir una señora antes de entrar en el autobús que le llevaba a IFEMA a identificar sus cuerpos.

Otro de los familiares agradecía el trato recibido por todo el personal del hotel, de Spanair, de IFEMA y de Cruz Roja, mientras contaba entre lágrimas que ha perdido a tres sobrinos de 19 años, 14 años y 11 meses.

Pero junto a los agradecimientos, la indignación también estaba presente en unos familiares que no logran entender lo ocurrido: "nos llamó para decirnos que el avión tenía problemas y aún así salió.

Ingenieros de mierda", gritaba una mujer, acompañante de una amiga que ha perdido a toda su familia. "Esto no ha sido un accidente", afirmaba otra mujer entre sollozos.

Una azafata que no volverá a volar

Antonia Martínez Jiménez, una de las azafatas del vuelo JK5022 de Spanair siniestrado ayer en Barajas, está ingresada en el Hospital de La Princesa, "consciente, con ánimo y alegría", y "sin ganas de volver a volar". En declaraciones a los periodistas, su padre, Dionisio Martínez, ha explicado que "tiene un alegrón" porque su hija, Antonia, es probablemente la única persona de la tripulación que ha sobrevivido a esta tragedia en la que han fallecido más de 150 personas.

Según el último parte médico facilitado por el hospital a las dos de la tarde de hoy, Antonia Martínez presenta "un pronóstico grave reservado" y quemaduras faciales. Su padre ha explicado que Antonia ha estado consciente desde ayer, cuando les llamó desde la ambulancia que la llevaba al hospital con una vértebra y el esternón rotos y un codo fracturado. Emocionado, Dionisio ha explicado que Antonia es de Úbeda (Jaén) pero reside en la localidad barcelonesa de Castelldefels.

Es azafata desde hace cinco o seis años y siempre ha trabajado para la compañía de bajo coste Ryanair, hasta hace cuatro meses, que fue contratada en Spanair.

En coma la madre del niño de ocho años ingresado

La madre del menor de 8 años ingresado en el Hospital Niño Jesús, tras el accidente aéreo registrado ayer en el Aeropuerto de Barajas (Madrid), ha sido identificada hoy como una de las heridas ingresadas en el Hospital Ramón y Cajal. La mujer ha sido la última de los seis heridos trasladados a este hospital en ser identificada. Su hijo, Jesús Alfredo Acosta Mendiola, de 8 años, se encuentra ingresado en el Hospital Niño Jesús y está siendo intervenido por un traumatismo leve en una de sus piernas.

Se pensaba que el menor se había quedado huérfano, ya que el padre, Alfredo Acosta Sierra, de unos 60 años de edad y origen colombiano, falleció en el siniestro. Fuentes de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid localizaron a las dos hermanas de la madre en la tarde de ayer, quienes aseguraron que se harían cargo de la custodia del pequeño.

No obstante, a lo largo de la mañana, procedió a identificarse al último de los heridos ingresados en el Hospital Ramón y Cajal, una mujer de 45 años, en coma y con policontusiones, que presenta diversas heridas, con pronóstico muy grave, que resultó ser la madre del menor.

Ligia Palomino, el testimonio de una superviviente de Barajas.