Cadena SER

Emisoras

Buscador de emisoras

Ir

Selecciona tu emisora

cerrar

Internacional

Cardenal O'brien: "El nuevo papa debe revisar el celibato de los curas"

El único cardenal de Reino Unido que asistirá al cónclave pone sobre la mesa permitir casarse a los curas o el papel de la mujer en la Iglesia

El único Cardenal del Reino Unido cualificado para unirse al cónclave de los que elegirán al nuevo papa, dice que el nuevo jefe de la Iglesia Católica, deberá considerar permitir casarse a los curas. El Cardenal Keith O'Brian dice que el papel de la mujer en la Iglesia, también debe estar sobre la mesa de debate.

En unos días, el Cardenal O'Brien hará sus maletas para dirigirse al Vaticano, donde tendrá lugar el cónclave de los cardenales para rezar y preparar su voto eligiendo al nuevo pontífice.

O'Brien, que siempre ha dicho las cosas claras, ahora no iba a ser menos. Considera que el asunto del matrimonio de los sacerdotes debe discutirse seriamente en el nuevo pontificado. Él dice que siempre ha estado demasiado ocupado para imaginarse siquiera casado, pero tampoco ha ayudado que nunca vislumbrara ni la más pequeña posibilidad de hacerlo desde que estudiaba en el seminario.

Su caso, no es el de mucho otros curas, que han convivido durante años con la frustración de no poder casarse. "Los sacerdotes encuentran muy difícil convivir con el celibato al tiempo que realizan su labor pastoral, para la que necesitan compañía, la de una mujer con quien puedan casarse y crear una familia propia", decía el cardenal, que también ponía sobre la mesa la necesidad de debatir el papel del a mujer en la Iglesia. "Los papas anteriores han dicho que el asunto de que una mujer pueda o no ser ordenada sacerdote era un asunto que ni siquiera se iba a discutir. Hay asuntos como este, que el próximo papa reconsiderará, antes de decidir si los planteará o no en el seno de la Iglesia."

O'Brien mantiene posiciones tradicionales contra el aborto, la eutanasia o los matrimonios del mismo sexo que califica de hechos no negociables.

Añade que el cónclave es una gran oportunidad de elegir a un papa de un país del tercer mundo, donde la Iglesia Católica ha prosperado.

Mientras tiene ideas más o menos claras sobre quien puede ser un candidato adecuado, no ha querido compartirlas, asegurando que se sabrá cuando haya una fumata blanca el próximo mes.

Benedicto XVI ya tiene sustituto.