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¿Fin de las corridas de toros en Portugal?

El Parlamento luso vota la abolición de los espectáculos taurinos el viernes

El torero David Fandila "El Fandi" durante el cuarto festejo de la feria de San Pedro y San Pablo de Burgos con reses de Román Sorando / ()

Este viernes la Asamblea de la República Portuguesa decidirá si da la estocada mortal a las corridas de toros en el país vecino. Por primera vez en la historia democrática de Portugal el proyecto de ley, presentado por el Partido de las Personas, los Animales y la Naturaleza (PAN), contempla la abolición total de este tipo de espectáculo tauromáquico.

En declaraciones a la Cadena SER, André Silva, único diputado de la formación, explica que el proyecto de ley viene motivado por la convicción básica que el entretenimiento nunca se puede sobreponer al sufrimiento de un ser vivo. “Apenas ocho de los 193 países que existen hoy en día permiten este tipo de abuso, y eso se debe al hecho de que resulta imposible ver una corrida de toros y obviar el hecho de que se esté torturando a un animal. Menos del 10% de los portugueses asisten este tipo de espectáculo, porque la mayoría de la ciudadanía ha dejado de identificarse con esa violencia sin sentido”.

Los datos de la Inspección General de Actividades Culturales (IGAC), entidad estatal encargada de supervisar la tauromaquia, confirman la afirmación de Silva y muestran un país cada vez menos interesado en la tauromaquia. En los últimos siete años los eventos taurinos perdieron más de la mitad de su audiencia en Portugal, y de los más de 680.000 espectadores registrados en 2010, apenas 377.900 personas asistieron a corridas de toros en 2017.

Protoiro, la Federación Portuguesa de Tauromaquia, señala que hubo un leve aumento en el número de asistentes cara a 2016 –que con 362.000 espectadores fue el año con menos afluencia de la historia de Portugal–, el número de espectáculos taurinos celebrados en el país vecino registró una caída histórica: de las más de 300 corridas de toros celebradas en 2007, el año pasado sólo se celebraron 181 en suelo luso.

Poca posibilidad de triunfar

Silva considera que la desaparición paulatina de la tauromaquia en Portugal demuestra que los lusos “muestran cada vez mayor empatía con los seres indefensos. Hoy en día la gente no consigue justificar la muerte a cambio del entretenimiento”.

Pese a la escasa popularidad de los espectáculos taurinos entre los portugueses, es poco probable que la propuesta de ley del PAN triunfe en el Parlamento. Hasta ahora las formaciones han preferido dejar el futuro de este tipo de actividad en manos del mercado, y la última vez que se abordó la limitación de las corridas de toros en el país vecino, en 2011, el 80% de los diputados votaron en contra de la abolición.

Curiosamente, a diferencia de España, no existe la tradicional división de los partidos de la izquierda y la derecha en torno a este asunto en tierras lusas. Uno de los mayores defensores de la tauromaquia en tierras lusas es el Partido Comunista Portugués (PCP), férreo defensor de los espectáculos, que son populares entre los votantes rurales en el Alentejo que conforman la base electoral del partido. El marxista Bloque de Izquierda, que también tiene apoyos en las zonas rurales país, opta por una posición vaga, evitando situarse claramente en contra de la práctica. Los socialistas lusos tampoco tienen una posición claramente a favor o en contra de este tipo de actividad, mientras que muchos diputados de los partidos de la derecha se oponen a la práctica.

Forzar un posicionamiento público

Silva lamenta que no cuente con el apoyo de “estas formaciones, oficialmente progresistas, cuando llega la hora de la verdad. Es una lástima que coloquen sus intereses electorales sobre la dignidad de los animales. Yo no pido que estos diputados estén del lado del PAN, sino del lado de la ciudadanía”.

“Oficialmente están en contra del abuso de los animales, pero parece ser que cuando el animal en cuestión no es ni un perro ni un gato, cambia la cosa. El maltrato no deja de existir simplemente porque tiene lugar en una arena y con una banda tocando música animada de fondo”.

Silva dice que incluso si su iniciativa fracasa en el hemiciclo, servirá para obligar a los partidos a retratarse. “Es importante que se posicionen oficialmente, pues así los portugueses sabrán quién realmente les representa a la hora de votar en las elecciones legislativas del año que viene”.

“Tengo absoluta confianza que las corridas de toros estarán prohibidas en Portugal antes de concluir la próxima legislatura”, afirma el diputado. “Los portugueses ya han demostrado que no quieren esto en Portugal, y es cuestión de tiempo antes que el Parlamento refleje esta realidad”.

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Cadena SER

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