¿Por qué los bares españoles siguen poniendo servilletas que no limpian?

Analizamos los pros y contras de este icono de las barras españolas

Servilletas impermeables. /

Los griegos y los romanos ya usaban algo parecido a una servilleta, pero la costumbre de contar algo con lo que limpiarse en la mesa no se asentó —en aquellos lugares en los que la comida estaba garantizada, claro— hasta varios siglos después. Y aunque la servilleta de un solo es un invento mucho más reciente, sorprende que la humanidad no se haya deshecho todavía de las servilletas de papel satinado. Esas que, en vez de limpiar, extienden la grasa.

Basta con darse una vuelta por los bares de cualquier zona de España para comprobarlo. Pero, si su falta de prestaciones está más que contrastada, ¿por qué siguen estando tan presentes en las barras y mesas de estos establecimientos? Los directores de La Redada, de Podium Podcast, las describen como el producto más odiado y asqueroso de la hostelería española.

Alfons Durany, responsable de la empresa Garcia de Pou, especializada en suministros para hostelería, explica que el nombre técnico de esas servilletas impermeables es el de "servilletas zig-zag", pero asegura que su empresa ya ha dejado de producirlas y que en España "solo quedan un par de fabricantes". Los catálogos de Muropapel y Grupo Crisol así lo confirman, de hecho.

Durany, un auténtico experto en la materia, cuenta que la mayoría de las servilletas siguen haciéndose con celulosa, pero que la cuota de mercado de las recicladas crece a un ritmo del 30-40 % y que, además, también se están desarrollando materiales "cada vez más parecidos a la tela". Entonces, ¿por qué tantos bares españoles siguen ofreciendo servilletas que no limpian? Pues por dinero, cómo no.

"Son muy baratas", explica Durany. ¡Pero mucho! Porque cada servilleta Mini Service, que es la más barata del catálogo de Garcia de Pou, cuesta solo 0,004 euros. ¡Menos de un céntimo! Y ya son servilletas que sí absorben la grasa...

Alberto García Moyano, de la web En Ocasiones Veo Bares, cuenta que estas servilletas se ven menos que antes "porque ya estamos entrando en razón", pero aun y así calcula que siguen presentes en el 60 % de los bares que le gustan. Y al trasladarle la pregunta del por qué, también echa mano del precio, pero como eso no le parece suficiente, apunta que podría tratarse de un lobby local solo las ha visto en España) que se dedica a lanzar mensajes subliminales mientas dormimos.

Lo más sorprendente es que lugares tan de moda como el Bar Manero de Alicante también echan mano de estas servilletas, lo cual confirma que ya se han convertido en todo un icono de autenticidad ligado a la hostelería tradicional española.

Y aunque no cumplen con su función principal, que es la de poder limpiarse las manos después de haber tocado algo mojado o pringoso, Moyano propone —con mucho sentido del humor— que hagamos de la necesidad y virtud y las usemos para recoger todos los jugos que chorrean de un buen bocata y, gracias a su poder impermeable, las usemos para volver a echarlos en el pan.

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