¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Susbríbete a nuestra newsletter

Eve Turow, el ñam ñam y los 'millennials'

'A Taste of Generation Yum' indaga en cómo afectará al futuro de la comida el amor de los 'millenials' por los productos ecológicos, los chefs estrella o la cerveza artesana

"El invierno 2015-2016 va a ser el de los caldos de tuétano". /

Ya no comemos como antes. Si vamos fuera, reservaremos a través de eltenedor, seguiremos al chef en Twitter y luego etiquetaremos como #ñamñam algunos platos en Instagram.

Si nos quedamos en casa, habrá quien intente emular a su concursante preferido de Top Chef. Otros tirarán de un blog de recetas o acudirán al último best seller de la sección de cocina de las librerías. Y los menos duchos optarán por algo precocinado o una app de comida a domicilio.

Lo que está claro es que ya no comemos como antes. Sobre todo los millenials, aquellos nacidos (año arriba, año abajo) entre 1980 y 2000, y que en mayor o menor medida han crecido en una sociedad marcada por la irrupción de Google o las redes sociales.

Eve Turow se pregunta cómo "el amor de la generación de los 'millenials' por los productos ecológicos, los chefs estrella o la cerveza afectará al futuro de la comida".

Pero, ¿cómo afectarán los gustos de esta nueva generación de consumidores a la industria alimentaria, a los restaurantes o al sector de la distribución? El ensayo A Taste of Generation Yum (algo así como Retrato de la Generación Ñam Ñam), de la estadounidense Eve Turow, busca respuestas entre algunos de los gurús de este mundillo: Anthony Bourdain, Michael Pollan, Marion Nestle...

En una entrevista concedida a The Atlantic, la autora sostiene que, para demostrar cuán obsesionados estamos con la comida, basta con hablar con cualquiera que viva o Brooklyn o, simplemente, conectarse a Internet y navegar por páginas como FoodPorn.com.

Para intentar trasladar al contexto español lo que ella, de forma precoz, ha detectado al otro del charco, le hemos pasado algunas preguntas. Pero no sabíamos que, curiosamente, lo suyo con la comida nació a golpe de chorizo y queso manchego... ¡en Barcelona!

¿Son los millenials la primera generación de la historia obsesionada con la comida?

Seguramente sí. Si piensas en nuestros padres, en la generación del baby boom, ellos usaban las drogas y la musica como forma de expresión. Hoy en día los jóvenes usan la comida. Antes la comida era cosa de ricos y famosos. Algo en lo que los jóvenes no participaban...

¿Cómo ves el mundo (gastronómicamente hablando) en 2030?

¡Qué locura de pregunta! Si lo supiera, ¡sería millonaria! Pero intuyo nuevas tecnologías, una evolución agrícola muy significativa, tanto en el cultivo como en la distribución. También sé que 'transgénicos' es una palabra que asusta a mucha gente, pero en realidad nos ayudarán a conseguir que ciertos cultivos salgan adelante y que, así, mucha gente pueda comer. ¡Creo que el futuro nos depara algo muy excitante! Además creo que la comida se convertirá en una forma de arte. Lo hemos visto con la moda o la música. Ahora le toca a la comida.

Dices que nos gusta cocinar, entre otras cosas, por la sensación de control. Pero al mismo tiempo también nos gusta que nos lo den todo hecho. ¿No es eso un poco contradictorio?

¡Creo que no! Somos individuos multitarea y a veces comemos delante de desconocidos, mientras atendemos a una pantalla, pero otras a veces nos gusta cuidar el jardín sin ordenadores ni móviles. En EE UU, de hecho, empieza a estar mal visto usar el móvil en un restaurante porque se entiende que es un espacio para la comunidad y la comunicación. Vivimos en un mundo tan multitarea que a veces nos gusta concentrarnos en una sola cosa, como cocinar.

Anthony Bourdain te confesó que sube fotos a Internet por tres motivos: compartir experiencias con amigos, fortalecer su marca como experto en gastronomía... y ¡postureo! ¿Te lo esperabas?

Creo que fue sincero. Mi teoría es que la gente sube fotos de comida justamente por eso, por aparentar, para mostrar algo que queremos que se vea... Pero me chocó su sinceridad, sí. al final, si tanta gente le sigue, es por ser tan auténtico. ¡Puedes fiarte de él! Aprecio muchísimo que alguien como Anthony Bourdain haya sido tan honesto conmigo.

Con los cabezudos de Barcelona.

¿Cuánto tiempo viviste en Barcelona?

¡Empecé a cocinar en Barcelona! Pasé tres meses allí, yendo a la universidad, y fue donde empecé a sentir que quería explorar el mundo de la comida, pero como no tenía mucho dinero, me hice muchos bocadillos de chorizo o queso manchego. Vivía cerca de Tetuán y había muchas tiendas interesantes. Me fascinaron las tapas y las tortillas. ¡Creo que me enamoré de la comida en esa ciudad!

Ya hemos importado hamburguesas, cupcakes, kale o cronuts. ¿Qué será lo próximo? Porque el Churro Ice Cream Sandwich ha fracasado...

Si no os han llegaod los food-trucks, llegarán. Están en Nueva York, en Washington y, especialmente, en Portland. Están muy bien y además es una forma fácil y relativamente barata de entrar en la industria de la comida. Diría que también el ramen y la casquería del cerdo. ¡Está pegando muy fuerte en Nueva York! Y creo que el invierno 2015-2016 va a ser el de los caldos de tuétano.

Ya contamos con la primera promoción de graduados en Gastronomía del Basque Culinary Center y otras universidades españolas ofrecen estos mismos estudios. ¿Te parece un elemento relevante?

El hecho de que tengamos a tanta gente estudiando cosas relacionadas con la gastronomía va a ser central y muy determinante para el futuro del negocio de la comida en todo el mundo. Es genial que haya tantos jóvenes formándose en aspectos como la cocina, pero también en historia de la alimentación o políticas alimentarias. Es genial que en España esté sucediendo algo así. En EE UU está pasando lo mismo.

¿Quién podría liderar el movimiento de la comida a nivel mundial? ¿Jamie Oliver, Joan Roca, Carlo Petrini, Mark Zuckerberg?

Creo que aún no está muy claro, pero podría ser una persona, un concepto... Jamie Oliver ha hecho mucho por la comida en EE UU y Mark Zuckerberg tiene muchísimo poder, claro. Además le interesa la comida y sus decisiones personales, como la de comer solo la carne de animales que haya matado él mismo, llegan a mucha gente.

Cargando