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CHAMPIONS LEAGUE

El Barça cae con estrépito en Turín y vuelve a necesitar un milagro

La Juventus se impone 3-0 con dos goles de Dybala y otro de Chillini y deja al Barça muy tocado

Messi y la grada del Juventus Stadium. / ()

El FC Barcelona vuelve a necesitar un milagro. Los de Luis Enrique se dejaron gran parte de sus aspiraciones de pasar a las semifinales de la Champions tras caer por 3-0 ante la Juventus en la ida de los cuartos de final disputada en Turín. Dos goles de Dybala, la estrella del partido, y otro de Chiellini, fuerzan la búsqueda de otro imposible en el Camp Nou.

Como si fuera París. El Barça salió a Turín cometiendo los mismos errores que en aquel fatídico 4-0 ante el PSG que luego arregló milagrosamente. La Juventus presionaba muy arriba, asfixiaba la salida del balón de los de Luis Enrique y ponían la directa hacia la portería de Ter Stegen en cuanto recuperaba.

Había un equipo que mordía y otro que parecía no haber aprendido nada de los errores del pasado. Con Mathieu retratado en cada ataque italiano y con Luis Enrique empeñado en un 3-4-3 todavía más peligroso sin Busquets en el campo, los de Allegri pasaban por encima de los azulgrana.

A los dos minutos llegó el primer aviso de Higuaín, pero su remate, muy centrado, lo blocó Ter Stegen. No era un espejismo ni una acción aislada, sino una auténtica declaración de intenciones. El aperitivo. Así, en el 6', Dybala recogió escorado un pase de Cuadrado y, tras una media vuelta genial, puso el balón con rosca al palo largo imposible para el guardameta alemán. Golazo.

El Barça tuvo la opción de sacudirse la presión con un pase antológico de Messi a Iniesta que el manchego no supo culminar. Buffon sacó una mano prodigiosa y demostró por qué sigue ahí. Justo a continuación, el colegiado invalidaba una acción que terminó en gol por una falta más que discutible de Messi en la recuperación.

El equipo español reaccionaba, pero Dybala les devolvía a la realidad a la siguiente jugada. El argentino cazaba de primeras en la frontal un balón que le venía en diagonal y puso la bola pegadita al palo por abajo. Otro golazo. Los fantasmas de París estaban más vivos que nunca.

Dybala celebra el segundo gol / Getty

Luis Enrique trató de reaccionar en el descanso sentando a Mathieu y dando entrada a André Gomes. Macherano volvía a la zaga y la historia de la primera mitad se repetía. Cuando el equipo parecía entonarse tras una buena salida de vestuarios, cuando Messi rozaba el gol con un remate ajustado, volvió a aparecer el martillo y las ganas de la Juve.

Higuaín perdonó el tercero en el 53'. Al argentino se le hizo de noche en un mano a mano con Ter Stegen en el que tuvo tiempo para hacer de todo y acabó estrellando el balón contra el portero. Pero un minuto después, Chiellini, en el día de su reencuentro con Luis Suárez tras el famoso mordisco, no hizo prisioneros. El defensor le ganó la partida a Mascherano y remató a la red un córner sacado desde la izquierda.

Desde ese momento el Barça buscó el gol a la desesperada y Luis Suárez estuvo muy cerca de conseguirlo, pero su disparo, de los que no suele perdonar, salió ligeramente desviado. Momentos después, los azulgrana pidieron enérgicamente penalti por manos dentro del área de Chiellini. Un lanzamiento de Neymar golpeó claramente la mano derecha del italiano, aunque el balón le golpeó primero en el pecho. Según Iturralde en Carrusel, penalti.

El último cuarto de hora fue de dominio culé, que embotelló a los italianos sin hacerles sufrir demasiado. Es su especialidad. El trabajo estaba hecho. Una falta de Messi y poco más. En una semana sabremos si el milagro tendrá una segunda entrega o si, por el contrario, el Barça ya ha jugado demasiado con fuego.

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