Últimas noticias Hemeroteca

Macron congela las subidas del gas y la electricidad para calmar a los 'chalecos amarillos'

El Gobierno abre una concertación nacional sobre los impuestos y el gasto público

Manifestantes de los "chalecos amarillos" bloquean el acceso a una refinería de petróleo de Frontignan (Francia) / ()

En un intento por calmar las protestas de los chalecos amarillos y la violencia desatada en las últimas semanas el presidente Macron cede ante algunas reivindicaciones impositivas y de precios.

En una declaración televisada, el primer ministro, Édouard Philippe ha anunciado que se congelarán los precios del gas y electricidad durante todo el invierno y se suspenden, al menos durante seis meses, las alzas impositivas previstas para los carburantes. Además, se anula por ahora el endurecimiento de las reglas de inspección técnica de los vehículos (ITV).

"Francia necesita objetivos para ser gobernada, pero ningún impuesto merece romper la unidad nacional", ha dicho el primer ministro. Son muchas las concesiones que hace el Ejecutivo, claramente asustado por la dimensión y la violencia de las protestas: "Habría que estar sordo o ciego para no oír o ver esta cólera, es la cólera de la Francia que trabaja y sufre para llegar al final de mes".

Philipe espera que estas decisiones, inmediatas, deben traer la serenidad al país. Una tregua en la que abrirá una concertación a nivel nacional. Un diálogo verdadero sobre el conjunto de preocupaciones expresadas estas últimas semanas", ha añadido.

Esta "concertación nacional" tiene fechas, se abrirá el 15 de diciembre y el 1 de marzo, con ONG, diputados, ayuntamientos, sindicatos y patronales. Cualquier francés podrá intervenir a través de internet, sobre los impuestos y el gasto público, ha agregado.

"Necesitamos más transparencia. Nuestros impuestos y contribuciones son los más altos de Europa, nuestro sistema fiscal es terriblemente complejo y a menudo criticado porque es injusto", ha admitido. "Hemos entendido que los franceses no quieren pagar más impuestos", pero los que protestan quieren más servicios públicos, ha señalado. En las ciudades alejadas de las grandes urbes -de donde proceden la mayoría de los chalecos amarillos- es donde el Estado ha reducido más su presencia.

Ha recordado que bajar los impuestos es el objetivo de Macron, pero que para ello hay que reducir antes la deuda pública, porque no se puede dejar más hipotecas a las generaciones futuras. "No hemos sabido transmitir el mensaje", ha indicado.

Sabiendo que no contentarán a todos los 'chalecos amarillos', Philipe, y ante la presión de la propia policía y los comerciantes, ha advertido que cualquier manifestación el sábado "debe ser autorizada". Ha recordado que desde el comienzo del estallido social cuatro franceses han muerto y cientos han resultado heridos en las protestas, por lo que "esta violencia debe cesar".

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?