Francisco Camps, al banquillo

La historia de cómo el expresident de la Generalitat deberá este lunes responder ante la Justicia por las acusaciones de cohecho impropio"

Camps, en una imagen de archivo, en un momento de la comparecencia en la que anunció su dimisión /

Francisco Camps, expresident de la Generalitat, se sentará este lunes en el banquillo acusado de cohecho impropio. Acusado por haber aceptado regalos, ropa, de empresas de la trama Gürtel. Es el colofón de una larga historia que también afecta al exsecretario general del PP de la Comunitat Ricardo Costa, que comparte banquillo y a otros dos acusados que en su día dijeron que sí habían aceptado regalos: el ex vicepresident de la Generalitat Víctor Campos y quien fuera Jefe de Gabinete de la consellera de turismo, Rafael Betoret.

Hay que remontarse al 19 de febrero de 2009. Fue el primer momento en que se relaciona a Camps con la trama Gürtel. Pocos días después el juez envía toda la documentación relacionada con él al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, documentación que también salpica a Ricardo Costa, secretario general de los populares valencianos. En pocas semanas serían citados a declarar como imputados junto a Víctor Campos y Rafael Betoret.

Camps ha insistido siempre en su inocencia. Sin embargo, el sastre José Tomás, pieza clave en toda la investigación, insistía justo en lo contrario: Camps jamás pagó.

En agosto de ese año 2009, el Tribunal Superior de Justicia valenciano archivaba la investigación en la parte valenciana. Juan Luis de la Rua, presidente del alto tribunal se vio en la picota por su presunta amistad con Camps y finalmente tuvo que asumir la causa.

Paralelamente, el PP denunciaba escuchas y Ricardo Costa se veía en el ojo del huracán, Génova reclamaba su cabeza ante el clamor general tras levantarse el secreto de sumario de parte de la trama, la que se investigaba en Madrid, Camps le confirmaba en su cargo de secretario general.

Al final, el propio Ricardo Costa es quien presenta la dimisión. En la sede central del PP el caso, en lo que a la rama valenciana compete, casi que se da por zanjado. Basta con la marcha de Costa. Mariano Rajoy lo deja claro: él confía en Camps.

Un giro en el caso en 2010

En 2010 llega al Tribunal Superior valenciano otra parte: hay que investigar un posible caso de financiación ilegal del PP de la Comunitat Valenciana. Esa investigación aún sigue en marcha.

Un año después, en mayo de este mismo año, el juez lo deja ya definitivamente claro: Camps debe sentarse en el banquillo junto a Costa, Campos y Betoret. Fueron días extraños. El president desaparecido, desde su entorno no cesaban de presentarlo como víctima de un complot.

A finales de julio, en una mañana de mucha tensión, Víctor Campos primero y Rafael Betoret después se personan en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat y firman la conformidad: aceptaron regalos de la trama Gurtel. Todo apunta a que Camps acudirá más tarde pero, finalmente no lo hace y Ricardo Costa, que decidió esperar a Camps, tampoco.

Esa tarde, a las cinco, Camps dimitió y comenzó a preparar su defensa. El resto de la historia debe escribirse a partir de mañana, cuando empieza la vista pública ante un tribunal popular.

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