¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Susbríbete a nuestra newsletter

El vino de 20 euros también existe

El éxito de Pruno, distinguido como uno de los mejores vinos del mundo en relación calidad/precio, eclipsa al resto de referencias de la bodega Finca Villacreces, situada en la llamada 'milla de oro' de la Ribera del Duero

Finca Villacreces 2015. /

Dedicarte a la interpretación y que tu hermana gane un Oscar. Cocinar y que el mejor chef del mundo se apellide igual que tú. O cantar y que en el salón ya haya muchos discos de oro, pero que ninguno sea tuyo. Brillar bajo la sombra de alguien cercano no puede ser fácil para nadie... y tampoco para un vino. Si no, que se lo pregunten a Nebro y a Finca Villacreces, los hermanos mayores de Pruno, elegido por Robert Parker como el mejor del mundo en relación calidad / precio.

Las tres referencias de Finca Villacreces se elaboran en una bodega rodeada por 110 hectáreas de viñedo ecológico y bosque. Un lugar de cuento (castellano), bañado por el río Duero y situado en plena milla de oro de la Ribera (junto a Abadía Retuerta, Vega Sicilia o Arzuaga), en el que se produce vino desde hace siglos.

Pruno, el famoso de la familia, se vende solo porque cuesta 10 euros y, contra todo pronóstico, sigue elaborándose con viñedo propio y al mismo precio de siempre. Nebro representa la gama y el precio superior (más de 100 euros). Y en medio, adoptando el nombre de la empresa, está Finca Villacreces, ofreciendo grandes prestaciones (14 meses de barrica de roble francés) en una franja de precios (ronda los 20 euros) aún inexplorada por los neófitos y/o aficionados a los supervinos.

Fran Ramírez y Óscar Marcos, los sumilleres del Club de Catas de la Cadena SER, definieron al Finca Villacreces 2011 como "un vino complejo y limpio". El de la añada 2015, elaborado con uva tempranillo (86 %), cabernet sauvignon (10 %) y merlot (4 %), destaca por ser "largo y persistente, con taninos maduros y recuerdos de regaliz, fruta y café", según la información facilitada por la empresa.

Para los amantes del enoturismo, la bodega ofrece también visitas guiadas y algunas actividades interesantes, como un taller de enología que permite personalizar el coupage (la mezcla de diferentes variedades) o un recorrido por los viñedos en bicicleta eléctrica, con la posibilidad de disfrutar de un pícnic junto al río.

Finca Villacreces forma parte del Grupo Artevino, un proyecto de la familia Antón, propietaria del restaurante Zaldiaran de Vitoria (1 estrella Michelin), del que también dependen otras tres bodegas: Izadi (Rioja), Vetus (Toro) y Orben (Rioja).

Iván Pérez, responsable de márketing de Villacreces, promocionando el 'bicienoturismo'. / C. G. C.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?