El Algeciras se complica la vida (1-2)
Un nefasto partido y una serie de contratiempos permite la victoria del Alcoyano

Un momento del partido / CDA

Terrible papel el desempeñado en el día de hoy por un Algeciras que se presentó con las bajas de Mariano, Mena y hasta el propio míster, sancionados y en la grada, además de la no inclusión en la partida de Yannis y Almenara. En el once inicial, partían con Duarte de lateral derecho y Renato en lugar de Ferni, como principales novedades. Los de Alcoy, en una absoluta dinámica positiva, jugaron en su once titular con dos delanteros de briega como son Mourad y Gabarre.
Pintaban bastos en el Nuevo Mirador. Desde que el balón echó a rodar el lenguaje corporal de ambas escuadras era totalmente distinto. Los locales, nerviosos en los controles y pases, trataban de buscar la tranquilidad a base de ralentizar y poseer la pelota, cayendo en una falta de chispa que fue totalmente determinante. Todos los duelos eran cosa de los visitantes, súper enchufados y con la cabeza puesta en consolidarse en los puestos de privilegio a base de guerrear. El fallo en el marcaje de Nico que permitió la internada de Mourad en el minuto dos era la personificación de ambas dinámicas.
Por si fuera poco, el ambiente de la Menacha se heló en el momento que en el minuto 7 Iván Crespo pidió el cambio por lesión, siendo sustituido por Tristán. Los de blanco y azul olieron sangre y más activos y dinámicos se mostraban. Con un pivote defensivo y tres mediapuntas, su fútbol era directo, de segunda jugada y muy peleón. Sencillo y bien hecho. En los primeros 15 minutos ya habían acumulado un par de jugadas de contragolpe que llevaba el peligro al área del joven meta algecirista. El único que parecía aguantar el tipo era Duarte, siendo insuficiente desde la banda para la creación del juego.
En el minuto 28, una nueva jugada de las que le gustan a los alcoyanos llevaba el suspiro a las gradas. Un córner en corto era de nuevo metido a la olla y el remate, casi de carambola, era despejado in extremis. El Algeciras sufría cada vez que el enemigo le ponía en un brete, y para colmo era incapaz de dar dos pases seguidos, con un Borja Fernández que parece que no se entera de que si él no quiere, aquí no se juega a nada. Buscaba lánguidamente el desmarque y tan sólo bastó que tuviera ganas en una arrancada suya para hacer saber al resto que ésa era la única forma de romper el centro del campo visitante.
El partido entró finalmente en una dinámica de pelotazos con una falta de precisión en los metros finales más que notable. Parecía que el partido molestaba, como cuando se clava una astilla entre los dedos. Así, con esta falta de activación se llegó al descanso. El Algeciras de Ania mostraba la peor cara de este año, y mira que era difícil superar algunas actuaciones, pero sin duda hoy lo mejor era no haber salido de la caseta.
Se volvió en la segunda parte con la esperanza de que los locales metieran una marcha más que al menos igualara el recital de fuerza y actitud que demostraban los visitantes. Nada más lejos de la realidad. Los jugadores, adormecidos, procuraban despertar con el paso de los minutos. En el 47, un buen balón de Figueras aprovechaba el único despiste de Primi y llegaba a Roni, a su espalda, pero hoy el ovetense no tenía el día, al igual que el resto del equipo, y estuvo torpe y lento en la definición.
Por si fueran pocos contratiempos los que el Algeciras se encargaba de echarse a sí mismo a las espaldas, el árbitro puso su grano de arena al señalar una falta y no enseñar la segunda tarjeta amarilla a Gabarre, a pesar de echarse mano en un primer momento al bolsillo, pero se percató de quién era y de lo que esto suponía. Para entonces, la irritación en la grada era más que notable. La tarde cada vez se ponía más gris y parecía estar todo conjurado en contra de los de Ania. Una jugada por la izquierda acababa en un tiro alto de Miranda, el Alcoyano a lo suyo.
Y en el 55 se produjo el disparo en el pie. Una empanada monumental de la defensa algecirista (parece ser que Duarte no acompañó al extremo) sirvió en bandeja el gol al permitir que un saque de una falta fuera rematado con facilidad hasta en dos ocasiones, la segunda para remachar la prolongación anterior. Gabarre, el que no debería estar en el campo, remataba en el área chica para dentro. La réplica la tuvo Romero en el 57 pero ya hemos dicho que hoy no era el día y el sevillano remató demasiado cruzado con la pierna izquierda un buen pase de Borja.
Una serie de disparos altos fueron el único bagaje durante más de diez minutos de falso dominio rojiblanco, incapaces de asaltar el fortín instalado en el área alcoyana. Ni siquiera los cambios cambiaban la cara al equipo e incluso Ania se apuntaba al fallo flagrante al introducir a Víctor López, consabidamente tocado. En el 72, Bueno llevó el “uy” a la grada al rematar de cabeza un balón de Renato y en el 73 se produjo el segundo infortunio. Víctor, al que habían echado un espray muscular antes de salir, evidentemente, se rompía. Todos los cambios estaban hechos.
Sin embargo, ahora parecía que el Algeciras quiso poner una marcha más. Trató de empujar al Alcoyano hasta su área e incluso lo asedió. Ferni tuvo un par de buenas jugadas partiendo desde la banda derecha, como lateral, con un disparo de rosca que exigió a José Juan. En el minuto 88 la jugada fue un ejemplo del día algecirista. Tomás sacó un córner de manera terrible y tras el rechace centró, siendo rematado el balón por Figueras y llevando el empate. Todo hacía pensar que se había salvado un punto a la heroica. Sin embargo, el tercer infortunio tuvo lugar y Ferni se lesionó de la rodilla justo en una jugada de ataque que los visitantes, para más inri, se encargaron de volcar el balón a esa banda, siendo rematado por Mourad al primer palo y de cabeza. 1 a 2.
Desde ahí hasta el final se intentó empujar con 9 jugadores pero lo cierto es que el Algeciras hoy no mereció nada. No sabemos si es que los planteamientos que hace Ania sólo valen para partidos con espacios o si la calidad y el toque están reñidos con las agallas pero el partido de hoy demuestra que cuando viene un equipo aguerrido, los de rojo y blanco parecen amedrentarse y no es posible ganar los duelos o anticiparse. Eso, o que nos hemos pensado que podíamos mirar hacia arriba cuando más vale mirar hacia abajo. Entre el entrenador con sus fallos y la languidez de los jugadores, se encargaron de hacer resucitar viejos fantasmas. Y veremos si hay solución, porque jugadores, ahora…sí hay. De sobra.
FICHA TÉCNICA:
ALGECIRAS CLUB DE FÚTBOL (1): Iván Crespo (Tristán, 9’); Tomás, Van Rijn, Figueras, Duarte (Víctor, 64’); Leiva (Ferni, 64’), Iván Turrillo (Tresaco, 71’), Borja Fernández, Álvaro Romero, Renato Santos; Roni (Bueno, 70’).
CLUB DEPORTIVO ALCOYANO (2): José Juan; Primi, Raúl, Fran Miranda, Juanan, Andy, Luis Castillo (Ángel López, 64’), Mourad, Toni Abad, Pablo Carbonell y Gabarre (Imanol, 64’).
ÁRBITRO: García Gómez (Colegio Extremeño). Amonestó por parte local Iván (27’), Renato (45’), Leiva (46’), Tomás (90') y por parte visitante a Fran Miranda (27’), Imanol (69´), José Juan (73’) y Primi (90').
GOLES: 0-1. Minuto 56. Gabarre. 1-1. Minuto 87. Figueras. 1-2. Minuto 91. Mourad.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 24º jornada del Grupo 2 de Primera RFEF disputado en el Nuevo Mirador ante unos 5.000 espectadores.




