Fracasamos como sociedad
La Firma de Charo Bueno
"Fracasamos como sociedad", la Firma de Charo Bueno
Palencia
Yo creo que como sociedad lo estamos haciendo muy mal, yo al menos así lo interpreto cuando después del asesinato machista de una adolescente, menor de edad, hemos conocido más datos sobre este grave problema.
La policía indica que ha aumentado un 26% el número de menores víctimas de violencias machista que está en los programas de protección.
Pero me inquieta mucho más que uno de cada cinco jóvenes -chicos- considere que la violencia machista no existe, que es un invento ideológico, una idea que se ha duplicado desde el auge de la extrema derecha, que ha alimentado este discurso, los jóvenes no creen que la violencia machista sea un problema grave.
En un momento donde los valores de igualdad y no discriminación entre sexos están aceptados por la sociedad ¿por qué se perpetúan conductas machistas entre las personas jóvenes?
Niños y niñas siguen asumiendo desde la infancia su papel en la sociedad. Ellas se socializan colocando el amor en el centro de sus vidas, asumiendo ser más dóciles y dulces. Los niños tienen que ser fuertes y ganadores.
En el modelo de masculinidad, lo que significa ser hombre, se prioriza la fuerza y los chicos tienen que ocultar sus emociones y sus miedos si quieren ser aceptados en su papel de hombre que la sociedad les asigna. Este vínculo de masculinidad y violencia es nocivo incluso para los propios chicos. Las rivalidades, los enfrentamientos, incluso las peleas con lesiones o muertes, pero sobre todo está en la base de la violencia de género.
Con estos ingredientes las relaciones afectivo-sexuales están basadas en el amor romántico, el amor pasional con mitos como que el amor todo lo puede, incluso las faltas de respeto, el control de la propia identidad y de la intimidad. Los celos no son amor, es control y posesión, o la manida frase de "quien bien te quiere te hará llorar", que se sigue repitiendo cuando debemos enseñar que el amor no puede acarrear dolor, porque algo falla.
La presión es grande, competimos contra los estereotipos en series, películas, cuentos, en la publicidad, pero es urgente tomar medidas y hablar de esto en las familias, en las escuelas. La violencia de género es estructural y está presente en todo el mundo, afecta a las mujeres independientemente de su condición social, nivel de educación, origen o edad y ahora además está en internet y en las redes sociales afectando a las niñas y adolescentes. No podemos seguir fracasando como sociedad.
La adolescencia es un periodo fundamental en el desarrollo humano y experiencias traumáticas o de violencia vividas, pueden tener consecuencias en la personalidad y en la vida adulta.