La artista cántabra María Villacorta y su obra ‘Contacto’, II Premio PROARTE de la cafetera palentina Prosol
La obra de Villacorta forma parte de una investigación bicromática en torno al aire, su pureza y contaminación y la relación de los espacios de contraste

La artista cántabra María Villacorta y su obra ‘Contacto’, II Premio PROARTE de la cafetera palentina Prosol / ICAL

Palencia
La artista cántabra María Villacorta y su obra ‘Contacto’ se alzó con el II Premio PROARTE de la cafetera palentina Prosol, de la mano de una obra creada en 2020, durante los meses de confinamiento, y que forma parte de una investigación bicromática en torno al aire, su pureza y contaminación y la relación de los espacios de contraste.
El jurado, formado por la pintora Águeda de la Pisa -premio Castilla y León de las Artes 2015-; Ana de Alvear -fundadora y directora del Vital International Video Art Festival (VIVA)- y María Elisa Rivera -ganadora de la primera edición de PROARTE- seleccionó a cuatro finalistas para la fase final de un certamen que triplicó el número de obras presentadas respecto a la edición de 2021.
Tras analizar de cerca los trabajos de Albert Giménez, Tomás Arrufat, Sergio Rocafort y María Villacorta, el jurado se decidió por la obra de esta última de la que destaca su perspectiva y la elaborada técnica en la que “el poder del gesto y la multiplicidad de los grises y sus capas dan como resultado una obra equilibrada, de poderosa expresividad”.
Señalaron que remarca “su potencia cromática, la opción muy valiente del collage lleno de matices junto al resultado abstracto que sugiere un paisaje más bien de aguas revueltas y guía la mirada hacia el interior del marcado horizonte”. María Villacorta ha sabido crear "un equilibrio y una armonía que transmite sobriedad, profundidad y silencio”, subrayaron las integrantes del jurado.
Elaborada en acrílico sobre papel montado en bastidor, ‘Contacto’ materializa a través de sus contrastes “el concepto de ser humanos en movimiento perpetuo, dirigiéndonos constantemente a las fronteras de los lugares opuestos”, explicó su autora.
Ese horizonte dinámico que estructura la composición entre dos espacios separados y dependientes -razón y emoción, vida y muerte-, “representa un enfrentamiento a nuestro presente, frente al tiempo, escribiendo con el gesto más primario las notas que toca el alma desde el más íntimo de los espacios”, desveló la artista, que sucede a María Elisa Rivera como ganadora y recibirá su premio el próximo mes de marzo en un acto que se celebrará en la sede de Prosol.
La entrega del premio, dotado con 3.000 euros, pondrá el broche a una iniciativa concebida para remarcar el papel esencial que la cultura juega como motor de progreso, ponderando el talento de las nuevas generaciones de artistas españoles y haciendo realidad la transformación de un aparente residuo -una cafetera en desuso- en una pieza de valor gracias a la customización de otro artista. En este caso, la también joven María Tinaut.
Talento y esfuerzo
A través del Premio PROARTE, la empresa palentina trata de dar valor al talento y el esfuerzo de la comunidad artística y, al tiempo, generar un valor escultórico único y fomentar el respeto por el entorno. Este galardón artístico profundiza en la vocación social de la empresa, materializada en otra serie de programas desarrollados en ámbitos como la alimentación saludable, la salud de las personas que integran su plantilla, la captación y retención de talento o la conciliación familiar y laboral, entre otros.
La segunda edición de PROARTE arrancó el pasado mes de octubre cuando se dio a conocer la intervención artística de María Tinaut sobre once cafeteras que habían cumplido su ciclo útil. La creatividad de Tinaut, como ya sucediera en la primera edición con Gonzalo Páramo, las transformó en piezas de coleccionista poniendo el foco de esta forma en un aspecto, el de la sostenibilidad, que forma parte del día a día de Prosol.
Esa área ha experimentado en los últimos tiempos un notable avance gracias al impulso que el proceso de transformación digital en el que se encuentra inmerso la compañía ha otorgado a la innovación sostenible hasta el punto de que, en la actualidad, el 96 % de los residuos generados se transforman en recursos.
La segunda fase de la iniciativa representó la gran novedad de esta edición pues a través de una campaña de crowdfunding cualquier persona tenía la posibilidad de aportar fondos a esta iniciativa a cambió de recompensas, entre las que se incluían las propias cafeteras. Contribuía de esta manera a sufragar la dotación del Premio PROARTE. La tercera y definitiva fase culmina ahora con la elección de la obra ganadora y el galardón a María Villacorta.




