Cadena de favores: el periplo de una familia ucraniana hasta llegar a Cataluña
Su coche se estropeó en la AP-7 en Girona y la población se ha volcado a ayudarlos. "Si nos encontráramos en la misma situación, también nos gustaría que nos ayudaran", ha explicado a la SER el taxista que les recogió

Más de un centenar de entidades, plataformas, partidos y sindicatos participan este miércoles en la concentración de rechazo a la guerra de Ucrania convocada en Barcelona / Marta Pérez (EFE)

Barcelona
El jueves 24 de febrero empezaba la guerra en Ucrania y muchos decidieron dejar de su país. Entre ellos, una familia con 4 niños, uno de ellos todavía bebé, que decidió venir en Cataluña, a Cambrils (Tarragona) donde vive un conocido suyo. Después de cuatro días de viaje y cuando ya habían conseguido cruzar la frontera española, el coche se estropeó. Parados en la AP-7, ignoraban que una cadena de favores los acabaría llevando a su destino. Pasando por los Mossos, una empresa de Grúas, vecinos de Salt y un taxista que asegura a SER Cataluña: "Si nos encontráramos en la misma situación, también nos gustaría que nos ayudaran".
Cuando la familia de refugiados estaban en la autopista, a la altura de Girona, entre Vilademuls y Girona norte, el coche se estropeó y se quedaron tirados en la autopista. Una patrulla de Mossos los encontró y decidieron llamar a Grúas Cruz Girona, que envió un vehículo para remolcar el coche y, otro, para trasladarles. El taxista, al llegar y preguntarles dónde debía llevarles, se dio cuenta que no le entendían y que tampoco podía hablar con ellos en inglés. Gracias al traductor del móvil entendió que se dirigían a Cambrils. "Solo llevaban una maleta para seis personas", relata David, el taxista que estuvo con ellos, a El Balcó de SER Cataluña.
Al darse cuenta de que la familia venía de Ucrania, el taxista llamó a su jefe para explicarle lo que sucedía y, rápidamente, decidieron que no les cobraría ni el viaje ni la reparación del vehículo. Como todavía estaban lejos de su destino, el amigo de la família fue hasta Girona a recogerles. Durante la espera, al comprender que hacía cuatro días que estaban al coche, y pensando que quizás no habían comido demasiado, el taxista les invitó a cenar en el 'Viena' de Salt (Girona).
A 203km de allí, en Cambrils, una comunidad importante de ucranianos ya estaban preparándose para acogerles. Los próximos días irán a un hogar de refugiados. Hasta entonces, vecinos de Salt están recogiendo ropa para los niños y todo aquello que los pueda servir. Lo pondrán en el interior del vehículo, un coche en el que seis personas recorrieron cerca de 3.000km huyendo del horror; que quedó vacío a la autopista, y que ahora los llegará repleto de deseos, ropa y comida, con la esperanza de darles una nueva oportunidad.




