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¿Una autonomía en el Sáhara?

El presidente Pedro Sánchez ha roto su silencio y asegura que se han sentado las bases de una nueva relación con Marruecos. “Había un problema y lo hemos solucionado”, ha afirmado. Sin embargo la propuesta de una autonomía para la antigua provincia española, que ahora el gobierno considera la opción “más seria, creíble y realista”, sigue sin ser aceptada por la mayoría de los saharauis

¿Una autonomía en el Sáhara?

Madrid

Mientras el ministro Albares explica el cambio de posición de España en el Gobierno buscamos las voces de ciudadanos saharauis en los campamentos, en los territorios ocupados y en España; y las buscamos de todas las edades, desde los más mayores, que aún recuerdan la invasión de Marruecos; hasta los más jóvenes, nacidos ya en los campamentos de refugiados o en ciudades ocupadas. Les hemos preguntado por sus sentimientos ante el giro de la política de España y por las posibilidades reales de una autonomía.

Ahmed Salem (El Aaiun, 1950)

Nació incluso antes de que el Sáhara fuera declarada provincia española. Vivió la Marcha Verde, la retirada de España y la huida. Él se quedó en El Aaiun “porque no había transporte para todos”, y su familia no pudo escapar.

Allí sigue viviendo: “El anuncio me entró por un oído y me salió por otro porque no tiene ningún sentido político ni legal”.

“Una vez que hemos tomado las armas no es imposible retornar a la idea de la autonomía y menos con Marruecos que es un país corrupto, es burlarse de la Humanidad”, manifiesta.

Said (El Aaiun, 1960)

De su infancia apenas recuerda el cine y el trato con algunos chicos españoles de su edad en la capital del Sáhara Occidental. De la huida, el caos entre camiones y Land Rover. gente que llegaba con hambre y una situación “muy difícil”. Ese viaje terminó en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia) donde ha pasado prácticamente toda su vida.

“El cambio de postura de España lo viví como un machetazo, con mucha indignación. No esperaba esto del gobierno español”, asegura. “No podemos convivir con la autoridad marroquí porque sabemos lo que está viviendo nuestra gente en los territorios ocupados, tenemos familiares que nos comentan lo que está pasando”.

Mani Ahmed (Villa Cisneros, 1970)

Del viaje de huida hacia los campamentos habla como algo “realmente inhumano”. Prácticamente no se acuerda de la ciudad de la que tuvo que escapar siendo un niño. Tampoco tiene recuerdos de los familiares que se quedaron en los territorios ocupados, con los que no ha podido hablar durante más de 30 años. “Ésta es la segunda traición después de los Acuerdos Tripartitos de 1875; es algo que no esperábamos de España”.

“Marruecos tiene una monarquía totalitaria, no es fiable ni para los propios marroquíes, que le ofrezca autonomía a Casablanca o a la región del Rif. Antes de ocuparse del Sáhara deberían resolver sus problemas internos”, relata.

Hassana Aalia (El Aaiun, 1988)

De su niñez en la ciudad ocupada de El Aaiun tiene recuerdos muy duros por el maltrato que recibían por parte de los colonos, que eran mayoría en su barrio. Enseguida tuvo conciencia de que vivía en un país ocupado, también por el miedo que veía en sus padres cuando preguntaba por los primos y familiares que vivían en los campamentos de refugiados de Argelia: “Lo recibí con mucho enfado, no lo esperábamos. Lo primero que me vino a la cabeza al conocer la noticia fueron los gritos de las manifestaciones: ‘Marruecos, culpable; España, responsable’”.

“La tortura y los malos tratos son el pan nuestro de cada día, no se respetan los derechos fundamentales de los saharauis que vivimos en los territorios ocupados ¿cómo podemos tener autonomía, una vida normal con un país como Marruecos?, denuncia”

Tesh Sidi (Campamentos de refugiados de Tinduf, Argelia, 1994)

Como muchos niños saharauis pasó varios veranos en España dentro del programa Vacaciones en Paz. Después consiguió quedarse a estudiar y ya ha hecho su vida en nuestro país. Dice que ella mantiene la misma moral que ha visto en sus padres pero le da miedo que su gente desista porque ya no le quede fe en nada: “¡Qué hipócritas!”

“En mi cabeza no entra que pueda existir una autonomía real dentro de Marruecos. No decimos que no sea una opción, pero es algo que no puede suceder sin un referéndum, no se pueden saltar el proceso democrático de votación”, puntualiza.

Rafa Panadero

Ha desarrollado casi toda su carrera profesional...