Incertidumbre
La Firma de Tomás Martín
Incertidumbre
Palencia
Buenos días. Llegó un tanto mustio y a modo de saludo dijo que sufría un brote agudo de incertidumbre y que se sentía acorralado por el neoliberalismo. Pidió disculpas. En la mano diestra portaba un ejemplar del libro Historia de la estupidez humana, escrito por el periodista y novelista húngaro Paul Tabori. Al verlo, uno del grupo dio un respingo; el resto, sonreímos con poca convicción, no sé si debido al estado del amigo, del acorralamiento que también sentíamos, o al pensar en la estupidez humana. El caso es que haciendo abstracción del acorralamiento nos dispusimos a afrontar el día, que venía al bies, según afirmó el dueño del bar al tiempo que pasaba la bayeta a la mesa que íbamos a ocupar.
Aún no habíamos tomado asiento cuando el amigo portador del libro citó al autor: «Sería lamentable llegar a la conclusión de que es posible escribir sobre la estupidez del hombre un libro más voluminoso que sobre su sabiduría».
En los presentes caló el mensaje y se hizo presente el sindiós que impera en el mundo globalizado, pues el otro, en el que malviven los parias de la tierra, hace tiempo que dejó de preocuparnos (hasta 46 años en algún caso). Tuve la impresión de que, visto lo visto, el día a día palentino iba a protagonizar la tertulia. Así fue. Hubo quién apostó por hablar del reciente acuerdo sobre la calle Jardines; otro, prefería poner sobre la mesa el retraso en las pruebas diagnósticas y las listas de espera en el Hospital Río Carrión; un tercero, ambicioso él, insistía en debatir sobre el futuro de la ciudad. El resto… silentes nos mirábamos. Sí, el día venía al bies y el debate fue una sucesión de variaciones sobre el mismo tema.
Abandonamos el bar. En la calle también se respiraba cierto y pandémico olor a incertidumbre. Inesperadamente, el viento me acercó esta cita cervantina: «El retirarse no es huir, ni el esperar es cordura cuando el peligro sobrepuja a la esperanza». Que se lo pregunten al sobrepujado Plan Estratégico Palencia 2012-2020, que se ha ido dejando tras de sí una larga estela de proyectos sin realizar.
Ánimo, recuerden que no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista. Saludos y feliz semana.