Sociedad

La Diócesis de Vitoria pone a disposición de los refugiados 11 pisos

Para los refugiados que no tienen cobertura pública ni ayudas institucionales y que están inicialmente acogidos por familiares

La Diócesis de Vitoria pone a disposición de los refugiados 11 pisos / Mathias Darmell / EyeEm

Vitoria

La Diócesis de Vitoria pondrá a disposición de los refugiados ucranianos once pisos, unos recursos habitacionales que aún no han sido ocupados por los ciudadanos que han llegado huyendo de la invasión de su país por parte de Rusia, que por el momento están recibiendo ayudas económicas y ropa.

El Obispado de Vitoria, junto con Cáritas y otras organizaciones han presentado este miércoles un plan coordinado de acogida que fija un itinerario para aquellos refugiados que no tienen cobertura pública ni ayudas institucionales y que están acogidos en Álava inicialmente por allegados o familiares, en ocasiones en situaciones de "hacinamiento".

Así lo ha explicado el secretario general de Cáritas Vitoria, Ramón Ibeas, quien junto a la directora de esta organización en la capital alavesa, Maite Sebal, y el obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, ha comparecido en rueda de prensa para dar cuenta de este plan.

Por el momento estos refugiados demandan ropa, alimentos y apoyos económicos que se les está prestando por la Diócesis de Vitoria y Cáritas, que también proporciona servicios de aprendizaje de castellano y otros recursos escolares.

Actualmente, ha señalado Sebal, son siete las familias ucranianas atendidas por Cáritas Diocesanas, aunque hay una lista de espera.

Entre los recursos habitacionales disponibles figura la residencia Ali Etxea como lugar para una primera acogida para familias que están fuera de la protección institucional. Cuenta con 10 habitaciones dobles y espacios comunes.

Si fuera necesario estas familias se establecerían en los 11 pisos de los que dispone la Diócesis en Álava, 7 de ellos en Vitoria, 2 en Salvatierra, 1 en Llodio y otro en Berantevilla.

En cualquier caso, todo dependerá de la situación de la guerra ya que, según ha asegurado Ibeas, el 80 % de los refugiados que han huido quieren volver a su país cuando concluya la invasión.

Para este plan la Diócesis tiene previsto destinar 300.000 euros hasta finales de año con recursos propios y hasta la fecha ha recaudado 154.000 euros a través de las colectas de ciudadanos, una solidaridad que ha agradecido el obispo.

"Los cristianos no podemos mirar para otro lado ante situaciones de sufrimiento ya que ellos, los descartados, los últimos, los que huyen del horror de la guerra, son el rostro de Cristo", ha señalado Elizalde.