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José Antonio Hidalgo Lorente pregona y proclama la Semana Santa de Jódar tras la pandemia

Referencias a sus vivencias personales, pero también al Covid 19, la guerra en Ucrania, a personas desaparecidas, no obvio un tono crítico en cuanto a la situación de las cofradías y hermandades, con permanente descenso de costaleros, anderos y nazarenos

XXXVIII Pregón de la Semana Santa de Jódar

Jódar

Tras dos años, por la pandemia, se recuperaba el Pregón de la Semana Santa, en su XXXVIII edición, que corría a cargo de José Antonio Hidalgo Lorente, designado, inicialmente para 2.019, pero que no llego a proclamar.

Acto organizado por la Unión Local de Cofradías, coordinado por el Grupo Parroquial de Cristo Salvador Resucitado, con la colaboración del Ayuntamiento de Jódar, representado por la alcaldesa, M ª Teresa García, y algunos concejales del equipo de gobierno, ninguno en representación de los grupos de la oposición.

El acto tenía lugar en el Salón de Actos de la Casa Municipal de la Cultura, que apenas registraba una entrada del cincuenta por ciento del aforo, unas cien personas.

Aspecto del Salón de Actos con apenas medio aforo de público asistente

La presentación del acto corría a cargo del Hermano Mayor del Grupo Parroquial de Cristo Salvador Resucitado, Francisco Manjón López.

Ejercía de presentador del pregonero el pregonero de 2.019, José Andrés Godoy Cano, que hacía referencia a su semblanza personal y su permanente vinculación con la Semana Santa, cumpliendo la tradición de que sea el pregonero anterior el que presente al actual, “… Esto empieza a cambiar. Poco a poco nos vamos recuperando de una época en la que nos ha faltado mucho, de todo. La vida nos va dando golpes que intentamos afrontar de la mejor de las maneras posibles. Una pandemia que ha provocado pérdidas irrecuperables, familias que se nos han ido, besos que han desaparecido, abrazos ausentes de la vida cotidiana, trabas que nos ha puesto esta vida. Trabas que estamos superando, paso a paso, con la confianza y creencia en nuestro señor… Es un hermano de la Hermandad Oficial de Jesús Yacente y Nuestras Señora de los Dolores y Soledad quién va a pregonar nuestra Semana Santa. Quién nos va a reforzar los sentimientos cristianos, cofrades, de hermanos, para vivir la nueva Semana Santa que este mundo nos ha dejado. Estoy hablando de José Antonio Hidalgo Lorente…”

Referencias de José Antonio Hidalgo Lorente, durante más de una hora y cuarto, a sus vivencias personales, pero también al Covid, la guerra en Ucrania, a personas desaparecidas, haciendo parada en todos y cada uno de los días de la Semana Santa Galduriense, desde el Domingo de Ramos, hasta el de Resurrección con referencias a todas las cofradías, y mención expresa a los dos nuevos Grupos Parroquiales constituidos, recientemente, en la Parroquia de Fátima.

En cuanto a la pandemia, el pregonero hacía un reconocimiento, una vez más, a todos los colectivos implicados en superar la pandemia, pero con mención especial a los de su gremio, de los que nadie se ha acordado durante todo el periodo, “… Vaya nuestro reconocimiento, una vez más, para sanitarios de todo tipo, bomberos, policías, militares, trabajadores de supermercados, camioneros y demás personal, que durante los días más duros de la pandemia, recuerden no podíamos ni pisar el escalón de la puerta de casa… Pero permítanme una licencia, se ha hablado mucho de esos sectores, que durante aquellos días velaban por todos los demás. Pero hay un par de gremios de los que no se habla, y que no me perdonaría no mencionar, ya que nadie lo ha hecho:

Unos son los gestores administrativos, corredores de seguros, que también cada día abrían sus oficinas, como servicios esenciales, para tramitar altas, bajas, desempleos, ERTEs, para intentar paliar la grave crisis económica que empezábamos a sufrir.

Y los otros, son mis compañeros, los empleados de banca, últimamente siempre denostados, y que también somos currantes, que también salíamos todos los días a nuestro puesto de trabajo, con muchísimo miedo por lo que podríamos traer a casa y contagiar a los que más queremos. Salíamos, como digo, a tramitar cadencias, a realizar aplazamientos a las personas que no podían pagar sus letras por culpa de la situación que teníamos. Que recargábamos cajeros automáticos para que la gente pudiera seguir abastecida, que atendíamos a las pocas personas mayores que se atrevían a salir a la calle, pues se quedaban sin dinero en casa.

Nunca oí un aplauso de agradecimiento para mi gremio, ni lo pido ahora, pero entiendan que si alguna vez tenía que decirlo, debía ser hoy…”.

Hidalgo Lorente no obvio un tono crítico en cuanto a la situación de las cofradías y hermandades, con permanente descenso de costaleros, anderos y nazarenos, incluso en la forma de vivir la Semana Santa, “… Si señoras y señores, Semana Santa siempre ha habido y habrá. Y en nosotros ha quedado en haberla vivido, o no, de una manera más recogida. Muchos, incluido este que les habla, tendremos que hacer examen de conciencia por esto. No seré yo quien les repita, pues ya se ha hecho hasta la saciedad, que al final de nada sirven los majestuosos pasos, los exuberantes adornos florales, las maravillosas tallas o las excepcionales bandas que nos acompañan, si todo eso no lleva aparejado un profundo fervor interior, una espiritualidad que nos haga conectar con Dios en cada uno de nuestros actos. Y vivir como él quiso que lo hiciésemos, llevando a Dios como guía en nuestra vida, buscando obrar siempre el bien, sin importarnos a quien. Si nos quedamos solo en lo estético, ustedes perdonen, pero nosotros ni somos cofrades, ni somos nada… Desde hace tiempo nuestra Semana Santa, en mi opinión, no goza de buena salud. Cada vez menos costaleros, cada vez menos anderos y anderas, cada vez menos nazarenos. Las cofradías, y como directivo que he sido durante diez años lo digo, debemos hacérnoslo mirar. Hace tiempo que nos cuesta conectar con la gente joven, viene poca gente por detrás y nuestros hombros están cada vez más cansados. Las filas de nazarenos con cada vez más exiguas. ¿Tan difícil es que cada costalero, cada andero aporte un nazareno a la estación de penitencia? Se puede eximir de la cuota al nuevo hermano, o hacerlo con una bonificación a quién traiga un hermano nazareno a la cofradía. No sé, debemos aportar ideas y soluciones. Unas serán descabelladas y otras, lo mismo, no lo son tanto… Otra cuestión, el ochenta por ciento que duran las estaciones de penitencia se pasan en el entorno de la Plaza de España… ¿Y el resto del recorrido? Corriendo, sin gente que acompañe a la procesión. Hemos dejado de subir a lo alto del Paseo… ¿No hay manera de hacer llegar nuestras procesiones a los barrios más lejanos?, ¿Fátima, El Ejido, Barrio de la Constitución, Altozano?, ¿Y si, como propuesta, organizamos una carrera oficial, por la que todos debamos pasar, y luego cada cofradía se muevo por los bellos rincones de nuestra localidad? Se de las dificultades que conlleva, pero un entrenador me dijo un día, que si siempre haces lo mismo, no esperes resultados diferentes. No me mal interpreten, el trabajo de las cofradías es buenísimo, es vital, es altruista, y se debe seguir haciendo, pero los cambios, aunque sean difíciles, siempre son buenos, ¡Meditémoslo!...”.

Durante todo el pregón estuvo acompañado por la Agrupación Musical ‘Arroquia-Martínez’, que desde el pasillo de acceso al Salón de Actos, interpretó las siguientes marchas procesionales:

1. Caridad del Guadalquivir

2. Hijos de Dios

3. Gitano de Sevilla

4. Y al tercer día

5. A la gloria