Dimisión en bloque
Debacle de la UD Logroñés en Riazor ante un Deportivo con el que quiso competir en verano y que ahora le ha pasado por la picadora de la realidad

El once que saltó a Riazor. / UDL

Logroño
Riazor no perdona. Si no estás, no estás. Esos escenarios requieren de todo para estar a la altura de un templo. Así que resulta imperdonable que la Unión Deportiva Logroñés no haya entendido que por lo menos hay que estar a la altura de la categoría, que te da una oportunidad de jugar en Riazor. Desastre y hundimiento para certificar el final de una proyecto y la necesidad desde ya de arrancar el próximo: uno que traiga lo necesario para que se le pretende por lo que se gasta.
De desastre en desastre un recién descendido que quiso competir contra el Deportivo en verano se deja su buen nombre en entredicho porque Riazor le ha atropellado para decirle bien alto y claro que no, que esta plantilla no está para lograr un objetivo como el que desea. Te lo ha dicho el Deportivo, que no perdona. No está esta plantilla dirigida por Albert Aguilá para ascender, no está para ser tercero, no está para a buen seguro ser quinto, plaza que pierde en favor de un Badajoz que viene lanzado y visitará Las Gaunas en la penúltima jornada de la temporada.
Cuatro clavos le quedan a la UD Logroñés para tapar el ataúd de una temporada fallida, del mayor petardazo que ha pegado este club desde su fundación. Así que la entidad debe trabajar desde ya en el proyecto del curso para no iniciar el nuevo como casi siempre: tarde y mal. La Unión Deportiva Logroñés ha perdido en Riazor el brillo de un recién descendido. Dejará a partir de ahora de ser tan interesante, por lo que deberá de nuevo hacer lo que cree y en lo que cree si quiere ponerse en pie, porque le restan cuatro partidos de dar tumbos para llegar al final totalmente destrozado.
Porque tras lo visto en Riazor, sabiendo que los riojanos han sido el peor equipo que ha pisado ese templo en todo este curso, cuesta observar ahora una reacción para situarse a la altura del Zamora, de la SD Logroñés, del Badajoz y de la Cultural. Serán cuatro puntos al ataúd de la una temporada para olvidar. Y solo servirá si se sacan las conclusiones adecuadas y se toman las decisiones necesarias: desde arriba y hasta abajo.




