El impacto ambiental de un rally
Santa Cruz de Tenerife
La suspensión del Rally Isla de los Volcanes está provocando todo un terremoto en Lanzarote. El viejo conflicto de intereses entre la protección medioambiental y las actividades permitidas sobre el territorio vuelve a emerger con la virulencia de siempre.
Es verdad que la suspensión se produjo in extremis, causando perjuicio económico a los organizadores y participantes. También lo es que la Consejería de Medio Ambiente está obligada a extremar el control de acciones que puedan perjudicar la sostenibilidad de espacios vulnerables o la supervivencia de las especies que en ellos viven. Lo que no es de recibo es que la decisión provoque una oleada de amenazas en redes sociales contra la dirigente conejera, que ha solicitado el amparo de la Justicia.
A consecuencia de las presiones, aumenta además la tensión en el pacto del Cabildo de Lanzarote, que podrían tener un recorrido inesperado. Pero lo que está ocurriendo en esta isla nos concierne a todos los canarios, que en pleno siglo XXI no hemos sido aún capaces de regular y controlar el uso y la gestión de nuestra riqueza natural.
Y lo cierto es que hay actividades que no son compatibles con determinados usos, por mucha afición que haya en las islas a las carreras de coche, de quads o campo través. Y ese es, nos guste o no, el verdadero debate.

Marta Cantero
He trabajado en diversos medios de comunicación de las Islas, tanto en Gran Canaria como en Tenerife,...




