Smart: la nueva manera de ser artista sin miedo a emprender
Esta cooperativa de impulso empresarial canaliza la actividad emprendedora y ayuda a sus socios a desarrollar sus proyectos
Sevilla
Smart ha celebrado en la mañana de este jueves ‘Conoceros es Smart’, una jornada de información para divulgar el cooperativismo y los modelos de economía social que reclaman los mercados actuales. Nuevos tiempos, nuevas formas de trabajar. Las mesas redondas celebradas han contado con diferentes agentes e instituciones dedicadas a la creación y gestión de proyectos culturales para tejer redes y poner en común las necesidades de una industria castigada por la pandemia.
Ser autónomo y artista no es fácil, tampoco un secreto. Cada vez, más personas se ven empujadas a emprender su propio camino empujadas por las necesidades de un mercado de consumo cultural cambiante. Autónomo, papeleo y burocracia son palabras que producen canguelo a muchas personas que deciden ir por libre. Hay estudios recientes que achacan mayores problemas de salud mental a los autónomos. A esto se suma el desconocimiento que muchas personas sufren de los conceptos legales necesarios para emprender y el miedo a empezar de cero.
Smart, una cooperativa de impulso empresarial que canaliza la actividad emprendedora, ayuda estas dificultades para que sus socios se centren en desarrollar sus proyectos. Este tipo de compañías, dedicadas a la economía social, ofrecen apoyo legal e informativo a sus clientes para subsanar la falta de información que estos acusen. Además de ayudarles a combatir el ¿y ahora qué?, Smart apoya el networking a través de una red interterritorial de trabajo.
Para María Pilar López, presidenta de Smart Ibérica, esta cooperativa de impulso empresarial es lo que cada uno quiera hacer de ella. Iniciativas como esta, que cuentan con departamento legal y sedes diseminadas por todo el panorama nacional y europeo, ayudan a artistas o creadores de contenido a conocer a otros profesionales que se encuentran “en las mismas aguas”, puedan conectar inquietudes y colaborar en proyectos culturales. Otra de las ramas de apoyo a los artistas que ofrece esta cooperativa es la de dar a conocer subvenciones públicas acordes a cada perfil.
“Cuando alguien llega a nosotras, preguntamos por su trayectoria, qué quieren hacer y le animamos a romper el individualismo”, cuenta Rocío Nogales, del consejo rector de SmartIb. Los nuevos tiempos nos han enseñado que la obra de un artista plástico es compatible con la de un guionista, la de este con la de un ilustrador, representante o gestor cultural. No hay barreras para la creatividad. Con una nutrida ágora de socios dispuestos a cooperar y retroalimentar ideas, cualquier cosa es posible.
El cooperativismo social, además, es una herramienta que combate la economía sumergida. A través de una cuota, sus socios constituyen pequeñas cooperativas de trabajo dentro de la institución mediante las cuales consiguen desarrollar su actividad conforme a la legalidad.
Trabajar por la innovación colectiva en las artes y la cultura, es la conclusión con la que se han marchado los asistentes a las mesas redondas de información. Para Nogales, Smart también consigue “ampliar el Estado del Bienestar”, por contar con todas las garantías legales y jurídicas, ofrecer un empleo digno a sus socios y dar soluciones a los retos del autoempleo.