Rutinas
La firma de Paco López en Hoy por hoy Jerez

Jerez de la Frontera
Septiembre es el mes de la vuelta a las rutinas: de los hijos, al colegio; de las uvas, al lagar; de los números rojos a las tarjetas de crédito.
Con septiembre, todo vuelve a ‘ser normal’: la ‘pringa’ de la tostada, los malos ratos del Deportivo y del Fútbol Club, el horario de las misas en Santo Domingo.
Tiene fama de inevitable la rutina: pareciera que las cosas que forman parte de nuestra cotidianeidad ocurren porque sí, como movidas por unas leyes inmutables; de las que somos meros transmisores, obedientes actores de esta farsa un tanto aburrida, por repetitiva.
Pero, en realidad, lo rutinario no es así: cualquier acto, cualquier situación de lo que conforma nuestra
‘normalidad’ necesita esfuerzo permanente, requiere ser alimentada y revivida con la mirada límpida del primer día.
Para Jerez, es ya rutina que, en septiembre, el Villamarta abra sus taquillas y nos ofrezca, con su programación, posibilidades infinitas de conocernos mejor, de crecer, de divertirnos: de ser un poquito más felices. Pero nos equivocaríamos si pensáramos que el Villamarta no necesita de la atención activa de los jerezanos y de mayores cuidados de su Ayuntamiento. Porque las rutinas hay que trabajárselas a diario: y ya, desde este septiembre.




