Carlota Ciganda protagonista de la Solheim Cup
La navarra, con una actuación ejemplar, fue la destacada en la Selección de Europa, que igualó a 14 con Estados Unidos, y pudo retener el título

Carlota Ciganda ofreció un gran espectáculo en la Solheim Cup, donde Europa retuvo el título / Mark Runnacles

Málaga
Las selecciones de Europa y Estados Unidos empataron a 14 puntos en una edición apasionante de la Solheim Cup, disputada en la Finca Cortesín en Casares (Málaga), lo que permite retener el trofeo al combinado europeo y la golfista española Carlota Cinganda consigue todos los títulos amateurs y profesionales posibles disputados en España.
No en vano, estaba en juego, además del triunfo propiamente dicho, la eclosión de un relato colectivo y otro individual íntimamente relacionados. Por una parte, Europa aspiraba a sumar su tercer triunfo consecutivo, una ristra de victorias nunca conseguida hasta la fecha por las europeas. Por otro lado, Carlota Ciganda soñaba con superar con éxito el reto supremo de ganarlo todo en España tras acaparar todos los títulos de los torneos amateurs y profesionales de importancia celebrados en nuestro país.
Ambas aspiraciones quedan unidas desde ahora en los anales de la historia del golf femenino profesional y de la historia personal de una Carlota Ciganda que, con cuatro puntos, se distinguió como la jugadora más productiva de la presente edición de la Solheim Cup 2023, que concluyó con la generalizada sensación del deber cumplido.
Sólo el transcurso de los hoyos era capaz de dictar verdaderas sentencias. Ocurrió en los primeros partidos, cuando Estados Unidos sumaba sus primeros puntos de la mano de Megan Khang y Danielle Kang, bien neutralizados por sendas buenas actuaciones de Leona Maguire y Anna Nordqvist.
Y ocurrió también en los partidos intermedios, saldados con empate en aquellos que estuvieron protagonizados por las europeas Georgia Hall y Georgia Dryburgh, en ambos casos con la sensación de que podían haber sido ganados de no mediar algunos putts defectuosos en los momentos decisivos.
Temblaban las manos, ardían los palos, se escurrían las bolas. La tensión se palpaba en un ambiente crecientemente denso en busca de la resolución del enigma. Los partidos protagonizados por la sueca Madelene Sangstrom y la francesa Celine Boutier acabaron en el casillero norteamericano en los hoyos 15 y 17, una renta minimizada gracias al acierto de una Caroline Hedwall inmensa que en unos últimos hoyos inspiradísimos ofreció su punto a Europa, celebrados con furia brazo en alto en señal de reconocimiento y alegría.
Al filo del precipicio, con 12 a 13 a favor de Estados Unidos y ya con sólo tres partidos en acción, todas las miradas se congelaron en el mismo punto, en los enfrentamientos disputados por Maja Stark, Emily Pedersen y, claro que sí, la irreductible Carlota Ciganda.
La danesa Pedersen, en el último partido, poco podía hacer ante el empuje de la experimentada Lexi Thompson, mientras que la sueca Stark respondía con éxito al reto de sumar otro punto con connotaciones decisivas en el bando europeo, que necesitaba en cualquier caso de uno más para empatar a 14 y retener el título.
Y ahí estaba, como en tantas otras ocasiones, Carlota Ciganda, esa jugadora que gracias a su trabajo y talento ha tenido la oportunidad de escribir de su puño y letra parte de la historia personal y colectiva del golf femenino español y europeo. La navarra lo dio todo, lo contagió todo, ofreció lo mejor de sí misma para responder con éxito a cada una de las afrentas de Nelly Korda, número 2 del Ranking Mundial.
Nada, sin embargo, frenó a Carlota Ciganda, ni las mejores propuestas de Korda ni la presión que genera saber que en tus manos se encuentra el triunfo de Europa. El putt para embocar en el hoyo 16 y el golpe de salida del hoyo 17, que dejó la bola a un palmo de la bandera, constituyó por fin la eclosión de este relato colectivo y este relato personal que han unido los destinos de la Solheim Cup y Carlota Ciganda para construir la mejor historia jamás soñada.
La navarra, que lo ha conseguido todo en nuestro país, incluida esta Solheim Cup, ya piensa en su próximo objetivo: “Lo he ganado todo aquí, pero me falta un Grande, sólo me queda ganar un torneo del Grand Slam”, decía Carlota Ciganda unos minutos después de embocar el putt decisivo para empatar, y por tanto retener el título de la Solheim Cup que ha finalizado en Finca Cortesín. Con su victoria ante Nelly Korda, la española ha cerrado una semana de ensueño. “No la voy a poder olvidar en toda mi vida”, repetía.
Con la ropa impregnada de champán y una sonrisa indisimulable, la que se le ha puesto en el green del 17 tras meter ese putt, Carlota Ciganda ha hecho acto de aparición en el ‘Media Center’ de Finca Cortesín acompañada del resto de sus compañeras y de la capitana, Suzann Pettersen, que ha puesto voz al pensamiento del equipo: “Es un sueño hecho realidad”.




