Cuando el sabio señala la luna...
La firma de Juan Infantes en Hoy por hoy Jerez

Jerez de la Frontera
«Cuando el sabio señala la luna…»
Atribuyen esta frase a Confucio hace más de 2500 años, y en todos los órdenes de nuestra vida, alguna vez habremos tenido ocasión de tenerla bien presente. En definitiva, lo que quiere poner de manifiesto dicho aforismo es que hay demasiadas personas con una incapacidad manifiesta de ver las segundas intenciones, quedándose solo en la superficie.
Quizás sea deformación profesional, pero uno siempre anda desconfiando de ‘fórmulas mágicas’, crece pelos milagrosos y demás ofertas boticarias. La vida es mucho más sencilla y práctica, aunque normalmente, como decía Baltasar Gracián, viene celada de segundas y terceras intenciones.
Y eso es lo que a mí me viene a la mente cuando leo y escucho estos días que el nuevo gobierno de España es absolutamente necesario para ‘frenar’ el avance de la derecha y ultraderecha, aunque para ello se haga dinamitar todo el estado de derecho y la separación de poderes con la tramitación y más que previsible aprobación de la ley de amnistía que hará borrar todos los efectos del desafío soberanista catalán de 2017.
Los juristas lo tenemos claro, como lo tenía claro -yo diría que cristalino- el mismísimo gobierno hasta el pasado día 23 de julio. Les remito a las hemerotecas. Lo que está en juego no es que gobierne la derecha, la ultraderecha, la izquierda o la ultraizquierda, de la que nadie curiosamente nunca se acuerda, pero que -como las meigas- existe.
Lo que está en realidad en juego es el estado de derecho que quiebra cuando hay una instancia superior que ‘amordaza’ y anula el poder judicial. Aunque imperfecto, como todo en lo que se ocupan los hombres, el poder judicial es el único dique de contención que tienen los poderosos que hoy en día controlan poder legislativo y ejecutivo.
Y mientras tanto … «el necio se fija en el dedo».




