“No tengo prisa con mi futuro en los banquillos...”
Entrevista a fondo con Chico
Chico en los estudios de la Cadena SER. / Rafa Góngora
Mitad almeriense y mitad gaditano. Chico se ganó el cariño de la afición por su compromiso con el escudo del Almería en aquellos dos años inolvidables en Primera División. Ahora, como segundo entrenador del Juvenil de División de Honor del Almería, enseña todo lo que aprendió.
En Almería la vida te sonríe, a Chico le sonrió el fútbol como jugador.
Siempre comento que no me puedo quejar,siempre intenté ir con humildad y siendo realista. Estoy muy agradecido a mi trayectoria futbolística sin olvidar a mi etapa en el Almería que fue el equipo y la ciudad que me dio la oportunidad de debutar en Primera y jugar mis dos primeros años en la élite. Siempre he sentido el cariño de todo el mundo, me siento un almeriense más y después de tantos años estoy aquí como uno más de vosotros.
¿Tenía claro que su destino sería Almería?.
Cuando empiezas en el mundo del fútbol no sabes dónde está el destino porque hay que ir temporada a temporada, pero sí es cierto que le cogí mucho cariño a la ciudad, al club y a la afición los dos años que estuve aquí. Es cierto que se me pasó por la cabeza volver cuando tuve que marchare de Almería; hice muchos amigos aquí. Ya está claro que echaré mis raíces aquí, mi mujer es almeriense, y mis hijos también”.
¿Qué significa llevar el escudo del Almería?.
Mucho, significa muchas cosas. Jamás se me olvidará que el Almería fue el equipo que me dio la oportunidad de jugar en la élite, de debutar en Primera División, que fue en La Catedral de San Mamés, donde se ganó 1-3. Luego viví dos años muy buenos con el Almería. Tuve la oportunidad de ir con la Selección Española y agradezco mucho al Almería todo lo que hizo por mí. Es un orgullo inmenso llevar el escudo del Almería en el corazón; al club quiero darle todo lo que dio por mí, así como la ciudad y a la afición, a la que estoy muy agradecida.
¿Haría el mismo recorrido si volviera a nacer?.
Siempre hay que ser agradecido a la vida y como profesional siempre tuve mucha personalidad; tuve mucha ilusión, me hubiera gustado llegar a lo más alto como jugar en el Real Madrid o en el Barcelona, un Mundial... pero hay que ser realista y siempre di lo mejor de mí. Daba el 200% en cada entrenamiento, en cada partido, pero había mucha competencia en mi puesto en la etapa de Sergio Ramos, Puyol, Piqué... si volviera a nacer firmaría repetir de nuevo mi trayectoria.
La familia es...
Significa todo en mi vida; la vida son etapas y cuando uno está fuera se está mucho tiempo solo, pero hoy en día y después de tantos años soy una persona muy familiar; me dedico a mi trabajo, a la familia, a descansar e intento que la familia esté lo más unida posible. Disfrutar de mis hijos, que tengan salud y que estén lo mejor posible. Intento transmitir que la vida no es fácil, va poniendo obstáculos cuando menos lo esperas e intento que vivan bien, pero enseñándoles en todo momento porque la vida se puede complicar cuando menos te los esperas.
José Manuel Flores Moreno, ¿quién le puso Chico?.
Viene de cuando era muy pequeño, siempre he sido muy alto, corpulento y siempre jugaba con amigos que eran mayores que yo; me gustaba estar con personas mayores que yo a nivel futbolístico. Mi abuelo, que en paz descanse, me veía y entre él y las amistades que tenía se me quedó el nombre de Chico y fue el nombre que llevé a todos lados en el fútbol hasta que falleció y me puse Chico Flores por él como homenaje, apostó mucho por mí en el fútbol.
¿Sus objetivos como entrenador en el Almería?, ¿hasta dónde le gustaría llegar en los banquillos?.
Me gusta ir tranquilo, no tengo ningún tipo de prisas y me gusta lo que hago. Estoy contento y orgulloso de transmitir a los más jóvenes mi experiencia a lo largo de mi carrera en varios países, y he aprendido tanto de lo positivo como de lo negativo, incluso diría que lo de negativo se aprende mucho más. No tengo ninguna meta, me gusta ir paso a paso; esto de los banquillos es una ilusión y una inquietud que nació cuando fui por primera vez a Barcelona y tuve a Guardiola, Tito Vilanova... aquello me llamó la atención y pensé que en algún momento de mi vida intentaría hacer lo que veía. En mi último año como futbolista en el Fuenlabrada comencé a formarme como entrenador.
¿Qué entrenadores fueron claves en su carrera?.
Me quedo con cuatro, bueno con cinco. Michael Laudrup lo ha sido todo y creo que se lo devolví con trabajo, siendo justo y legal. Estuve seis años con él. Es el técnico que más me ha marcado. Pep Guardiola es otro de los que me marcó en la época del Barcelona B, ganamos prácticamente todo y aprendí mucho de él. Luego, está Antonio Calderón, estuve con él en la cantera del Cádiz y como cuarto me quedo con Gasperini, un italiano que tuve en el Génova, aprendí mucho de él, sobre todo a nivel defensivo. Y para cerrar me quedo con Juanma Lillo.
Un compañero especial...
Tengo muchos, pero si tengo que decir uno pues digo a Michu, que llegó a jugar en la Selección y ahora está como director deportivo del Burgos. En Almería hice grandes amistades; me quedo con Domingo Cisma con el hablo mucho.
¿Cómo es el Chico entrenador o cómo será?
Intento exprimir todos los conceptos y situaciones para aprender, que el equipo tenga el balón y mucho trabajo. La actitud no se negocia en el fútbol.
Rafa Góngora
Redactor de Deportes de SER Almería. Es la voz...Redactor de Deportes de SER Almería. Es la voz de la UD Almería en Carrusel Deportivo.