Arrancó el Campus 'Sonrisas por Bandera' organizado por AVOI, con la presencia de Gámez y Valcarce
La cita se celebra en el campo de El Romeral

Los protagonistas del campus posaron sobre el césped junto al ex jugador Jesús Gámez

Málaga
La Asociación de Voluntari@s de Oncología Infantil (AVOI) organizó la primera edición de su campus deportivo 'Sonrisas por Bandera' en el campo de fútbol El Romeral. A la primera jornada, celebrada el jueves, acudieron dos jugadores históricos del Málaga CF, Jesús Gámez y Vicente Valcarce, que se implicaron en la causa para hacer una jornada inolvidable para los 14 niños y niñas que se encuentran en tratamiento o seguimiento onco-hematológico.
Tras concluir la primera parte de la jornada en el césped los protagonistas continuaron con otras actividades de juegos y manualidades, con la guía de los voluntarios de AVOI. El campus celebró una gran mañana con múltiples aprendizajes por parte de los niños, de los monitores y de los futbolistas.
En la jornada del viernes se espera la presencia de otro futbolista histórico en el Málaga CF, Sergio Barbosa, conocido como Duda, que compartirá la mañana con los protagonistas y, a continuación, participará en la entrega de los diplomas.
Desde AVOI quieren al CDF Romeral por la cesión del campo de fútbol y al Restaurante Ojopatio, por cedernos el espacio para realizar juegos y manualidades.
AVOI (Asociación de Voluntarios de Oncología Infantil) se dedica desde 1993 a ayudar a niños y niñas del Hospital Materno-Infantil haciendo que su estancia sea lo más agradable posible.
Para ello, realizamos una serie de actividades diarias dentro del hospital y esporádicas fuera de él, y contamos con la colaboración de unos 170 voluntarios/as que durante los 365 días de año, mañana y tarde, juegan y entretienen a niños y niñas hospitalizados en varias plantas del Hospital.
Nuestra historia comienza en marzo de 1993 cuando un médico del hospital, de la Planta de Oncología, vió que era necesario que vinieran voluntarios/as a jugar con los niños y niñas ingresadas en ese servicio. Este médico acudió a la Facultad de Medicina donde unos cuantos estudiantes nos reunimos con él, nos propuso formar grupos de voluntarios e ir al hospital a jugar con los niños, idea que nos pareció magnífica. Pronto comenzamos unos cuantos amigos a visitar a dichos niños y niñas. Carecíamos de material de juegos, eso sí, teníamos muchas ganas de comenzar el proyecto y nos inventábamos lo que hiciera falta para ayudar a estos pequeños.
Fue muy duro al principio, pues desconocíamos el terreno y no sabíamos cómo íbamos a responder, y si tendríamos aceptación o no por parte de los niños. Pero lo que siempre pasa y sigue ocurriendo durante estos años: es que los niños te lo dan todo, por mucho o poco que tú hagas por ellos siempre te dan más y te vas a casa con la conciencia del trabajo bien hecho. No teníamos juguetes y comenzamos a hacer campañas de recogida, lo que fue un gran impulso. Cada uno de nosotros éramos responsables de un día a la semana y formábamos grupos de voluntarios/as que venían por las tardes con muchas iniciativas y ganas de jugar y hacer lo que fuese para conseguir una sonrisa.




