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Sociedad

Un contrato público es un compromiso social

Raúl Sanblas, Responsable de Licitaciones en QUANTICA

Málaga

La transición energética española avanza a golpe de adjudicaciones públicas y licitaciones cada vez más exigentes. Uno de los actores que mejor ha sabido leer esa dinámica es Quantica —empresa especializada en instalaciones fotovoltaicas—, que suma ya más de 9.000 proyectos de autoconsumo ejecutados en todo el país. Su responsable de licitaciones, Raúl Samblas, desgrana en esta entrevista cómo se articula el trabajo diario para ganar concursos y, sobre todo, para cumplirlos.

“Todas las mañanas revisamos los pliegos que van publicando ayuntamientos, comunidades autónomas y el Estado”, explica Samblas. “No se trata solo de cumplir con lo que piden, sino de entender el objetivo final para aportar valor añadido”. Esa filosofía les ha permitido convertirse en adjudicatarios recurrentes en ámbitos tan distintos como colegios, polideportivos o estaciones depuradoras.

La clave, sostiene, es una mezcla de solvencia técnica, capacidad operativa y cultura del cumplimiento. “Las administraciones valoran que hacemos buenos proyectos, los ejecutamos rápido y sin desviaciones”, recalca. Para ello, el equipo de licitaciones trabaja codo con codo con los departamentos de ingeniería, legal y dirección: “Es un esfuerzo coral: combinamos un análisis estratégico del pliego con la mejor propuesta técnica y la documentación impecable”.

Proyectos que dejan huella

Entre los contratos más recientes sobresale la instalación de 730 kWp en el Ecoparc 3 de Sant Adrià de Besòs (Barcelona), diseñada para autoconsumo colectivo. Pero la lista es larga: la Consejería de Salud de la Región de Murcia, la Diputación de Castellón, el Ayuntamiento de Malpartida de Plasencia o la Universitat Pompeu Fabra son solo algunos de los organismos que han confiado en Quantica. La compañía también colabora estrechamente con Ilunion (Grupo ONCE), para quien ha ejecutado casi 30 instalaciones, combinando así la vertiente pública con la economía social.

“Entendemos que un contrato público implica gestionar bien los impuestos de todos”, afirma Samblas. “Por eso ajustamos plazos y garantizamos un servicio fiable a largo plazo”. Esa visión, añade, refuerza la relación de confianza con las instituciones y multiplica las opciones de lograr nuevas adjudicaciones en futuros concursos.

Proceso interno: del pliego a la puesta en marcha

El procedimiento arranca con la detección temprana de oportunidades en las plataformas de contratación. Luego llega la fase de análisis: “Valoramos la rentabilidad, los requisitos técnicos y el impacto social del proyecto”. Con esos datos, el departamento legal asegura que la oferta cumpla cada punto del pliego, mientras que ingeniería optimiza el diseño de la planta y la dirección define la estrategia económica. El resultado es una propuesta “competitiva y sólida” que, según Samblas, marca la diferencia frente a otros licitadores.

Una vez conseguido el contrato, la empresa activa su estructura operativa distribuida por todo el territorio. “Esa capilaridad nos permite arrancar obras en pocos días y minimizar desplazamientos”, detalla el responsable de licitaciones. El control de calidad y la transparencia son igualmente críticos: “Reportamos hitos y certificaciones en tiempo real, lo que reduce incertidumbres y favorece la buena imagen del proyecto”.

El reto: acelerar la transición energética pública

Para Samblas, el sector público debe ser palanca de cambio: “Nuestro fin es ayudar a que las administraciones lideren la transición energética”. Con el horizonte de los fondos europeos y los objetivos de descarbonización, Quantica aspira a seguir creciendo, pero sin perder de vista su premisa fundamental: cada instalación es, ante todo, un servicio a la ciudadanía.

Quantica 17 de julio