Rubi puso el dodotis: el Almería el corazón
El entrenador lo pintaba negro ante un Granada de categoría y su equipo lució su pegada

Leo Baptistao es el reflejo del Almería que todos quieren: dando brillo al escudo. / Juan Sánchez

Almería
LA OPINIÓN DEL PARTIDO: Venía para la radio con buenas sensaciones. El viernes escuché la rueda de prensa del entrenador y me iba preocupado a casa. Estaba claro que eran muchas más las bajas de las que pregonaba el técnico. Cuando el Granada empezó atacando y generando, me temía lo peor, pero el equipo tiene pegada y como acierte en el mercado sube a Primera a cañón. No es nuevo que el entrenador se ponga el dodotis, por si las moscas, y esta vez el equipo daba un paso al frente con Robertone convertido en el virus que le hacía falta al partido.
Rubi me llevaba loco moviendo la defensa y realizaba un cambio magistral poniendo a Dzodic en el centro del campo y el Granada perdiendo frescura se veía superado por las ganas de un Almería, que tuvo alma y le puso corazón para cambiar la dinámica. Una pegada demoledora con una defensa que fue cambiando el entrenador hasta que daba con la tecla. El staff técnico del Almería asistía a otro gol de risa, de un Granada dominador y su equipo estuvo en la lona y lo salvaba el descanso. Luego, los cambios en defensa y Robertone para la bueno y para lo malo.
Ponerse la venda antes de la herida
La rueda de prensa del entrenador del Almería era para ponerse las manos en la cabeza. Anunciaba tal número de bajas (mostrando el dodotis a los cuatro vientos) que era para no ir al campo, cuando a la postre fueron casi 14.000 los afortunados que vieron un Almería demoledor de cara a gol. Hay cosas que mejorar, pero se lo tiene que ver el Granada porque si no gana en Almería sometiendo a su rival, es que algo hicieron mal. El gol de Baptistao los mató.
Robertone era el virus que le faltaba al equipo
Había jugado en la Copa del Rey formando parte de la lista de descartes del pasado verano. Tiene ofertas de Argentina, y el club quiere hacer caja. Entraba al partido con división de opiniones en la grada y fue el virus que le faltaba al vestuario. Le inyectó veneno a sus compañeros y puso patas arriba el partido en las dos áreas. Fabricaba el gol de Baptistao y el de Jorge Pascual en un penalti marca de la casa. Su ciclo ha terminado, pero buscando la puerta grande como gran profesional.
Si se acierta en el mercado estamos en Primera
El entrenador es el que hay. Tantas veces ha estado el equipo por encima de sus decisiones, que ante el Granada, dejaba claro que los miedos razonables del staff técnico quedaron mitigados por las ganas de todos los que se pusieron la rojiblanca. Ese Almería del dame pan y dime tonto me lo quedo en propiedad, porque como se acierte en el mercado, no nos para ni el mítico Ricardo Zamora. El Almería tiene que dar en la diana con los refuerzos y somos de Primera División.

Tony Fernández
Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a la SER en 1996. Antes, en RNE. Más de 40 años de experiencia...




